Número 100 de ADE Teatro. Una celebración merecida

07-06-2004

En el María Guerrero se celebró el pasado lunes 17 todo un acontecimiento en el mundo del teatro: la aparición del número 100 de la revista “ADE Teatro”, publicación asociada a ARCE dirigida por Juan Antonio Hormigón.

Sobre la escenografía de “Los verdes campos del Edén”, obra de Antonio Gala, el director del Centro Dramático Nacional y presidente de la ADE (Asociación de Directores de Escena), Juan Carlos Pérez de la Fuente, alabó la contribución de la revista al progreso y la libertad de este país.

Arropado por el Consejo Editorial y los miembros de la Junta Directiva de la ADE, Juan Antonio Hormigón recordó las cuatro hojas con que empezó la revista y destacó lo que han sido sus dos principios de actuación a lo largo de todos estos años: la defensa de la cultura, y el desarrollo del teatro.

Presentó también los contenidos de éste número cien, centrado, como no podía ser de otra manera, en la dirección de escena; así como en la historia de la propia revista, para lo cual, se ha contado con un amplio número de colaboradores.

A continuación, Javier Alfaya, director de la revista Scherzo y miembro de la Junta Directiva de ARCE, felicitó en nombre de ésta a ADE Teatro , por la labor realizada y, en especial, por su incesante dedicación a la recuperación de la memoria histórica. Acabó sus palabras señalando que esa cifra emblemática del número 100, supone para una revista un rito de paso, una victoria, la confirmación de que se ha dado en la diana.

J. Antonio Campos, recién nombrado director del INAEM, quiso acompañar en el acto a Juan Antonio Hormigón y festejó la trayectoria de una revista que, según él, ha conseguido vertebrar un eje fundamental de la creación teatral: el de la dirección de escena. Recordó también que el teatro no solo es un hecho social o cultural, sino también un hecho moral, una poética, la poética de la irrealidad, donde la palabra se convierte en representación.

Cerró el acto Antonio Gala, que con su característica entonación, fue sembrando de poesía y sabiduría la platea. Reclamó ese teatro necesario, “hábitat” cultural para la creación colectiva de emociones vivas y contagiosas.