Presencia de Baroja en la Fundación Cela
03-11-2006
“Quizás no debería haberlo hecho pero, esta mañana, a la vuelta del cementerio, me lavé las manos porque la caja de muerto de Baroja –pobre como corresponde a su último atuendo- desteñía”. Así comienza un texto escrito por Camilo José Cela el 30 de noviembre de 1956 en recuerdo de su maestro y amigo, Pío Baroja, a quien acababan de enterrar. La Fundación Camilo José Cela lo publica, junto a varios más, en su página web www.fundacioncela.com para rendir homenaje al escritor vasco en el cincuentenario de su fallecimiento.
Durante esta semana dicha página web incluye un apartado especial, dedicado a Baroja, que muestra toda una serie de importantes documentos pertenecientes al legado celiano, fichas bibliográficas, pinturas, fotografías y hasta originales manuscritos del propio Baroja.
El homenaje comienza con una carta que Cela dirigió en 1946 al Rey de Suecia pidiendo el premio Nobel para Baroja y termina con el recuerdo que en 1989, y desde Estocolmo, Cela dedicó a su maestro cuando él mismo recibió el premio y quiso que quedara claro ante el mundo que se la habían negado Baroja ya que “la candelita del acierto no siempre alumbra la cabeza del justo”.