Las características diferenciadoras de las empresas de la economía social hay que buscarlas en su comportamiento en cuanto a la atribución de los resultados generados, así como en el proceso de toma de decisiones. Cuando los principios de atribución del beneficio no están ligados, de una manera directa, con la posición del capital, diremos que esa empresa forma parte de la economía social. A mi entender es este principio el que debe ser el parámetro fundamental para determinar cuándo una empresa debe estar incluida dentro de la economía social o incluida dentro de la economía empresarial privada capitalista. Este comportamiento afecta tanto a la forma de distribución del beneficio como a la toma de decisiones, es decir, los dos criterios que el capital impone en las sociedades.
El mundo de la economía social se rige por el principio de un hombre, un voto. Es decir, que no se regula la toma de decisiones en las empresas de la economía social por su participación en el capital, sino por el hecho de que es un propietario de la empresa, un socio de la empresa y, por consiguiente, su decisión vale igual para todos los socios, cualquiera que sea su participación en el capital.
Partiendo de estas características, podemos definir la economía social de mercado como el conjunto de empresas organizadas formalmente, con autonomía de decisión y libertad de adhesión, creadas para satisfacer las necesidades de sus socios a través del mercado, produciendo bienes y servicios, asegurando o financiando y en las que la eventual distribución entre los socios de beneficios o excedentes, así como la toma de decisiones, no están ligadas directamente con el capital o cotizaciones aportadas por cada socio, correspondiendo un voto a cada uno de ellos
[ 5 ] .
En España se consideran como empresas de la economía social las Cooperativas, las Sociedades Anónimas Laborales (por razones sociológicas), las Cajas de Ahorros y Cooperativas de crédito, las Mutuas y las Instituciones sin Fines de Lucro al servicio de los Hogares y financiadas por las empresas de la economía social.
La economía social de no mercado comprende las Instituciones sin Fines de Lucro (Asociaciones, Fundaciones, Partidos Políticos, Clubs Deportivos, Sindicatos, Asociaciones Religiosas, etc.) al servicio de los hogares, que son otros productores no de mercado privado, cuyos recursos principales proceden de contribuciones voluntarias en efectivo o en especie efectuadas por los hogares en su calidad de consumidores, de pagos de las Administraciones públicas (pero no controladas ni financiadas por las Administraciones públicas) y de rentas de la propiedad.
Se consideran como empresas de la economía social las Cooperativas, las Sociedades Anónimas Laborales, las Cajas de Ahorros y Cooperativas de crédito, las Mutuas y las Instituciones sin Fines de Lucro.