Somos conscientes de que aún quedan dimensiones por desvelar. Esperamos con impaciencia la anunciada Ley de Archivos. Confiamos en que el Ministerio de Defensa se decida alguna vez a abrir los archivos en los que se remansa la represión sistemática que desarrolló el aparato militar de la dictadura, su más firme sostén, su brazo derecho. Del estudio de los Consejos de Guerra de la época y de los veinte años sucesivos se desprenderán lecciones que los demócratas españoles no podremos, ni deberemos, olvidar.