www.revistasculturales.com

El portal de la Asociación de Revistas Culturales de España

 >> arce.es


Última actualización: (CET)


Revista de Occidente 280 Revista de Occidente

La metamorfosis del viajero a Oriente

por Patricia Almarcegui
Revista de Occidente nº 280, septiembre 2004

Número de páginas: 4
imprimir

La creación de esta potencia hizo que se modificasen las relaciones entre los europeos y los países musulmanes. Por un lado, su aparición como estructura política unificada le obligó a constituirse como un interlocutor válido de Europa y, por otro, sus productos se convirtieron en un objetivo comercial del continente. El interés también se produjo por la búsqueda en el islam de las vinculaciones con la cultura de los viajeros. Para vencer el extrañamiento del Otro, había que indagar en lo que esta religión tenía en común con la propia cultura. El islam importaba en la medida en que ponía a Europa en contacto consigo misma. De este modo, se buscó su relación con la filosofía griega y, sobre todo, con el cristianismo.
Los descubrimientos de civilizaciones diferentes y lejanas obligaron a repensar los conceptos de la propia civilización; estos encuentros transformaron lo ajeno y extraño en primitivo. Una civilización que se creía única se encontró en medio de otras culturas y comenzó a interesarse por las vinculaciones que había tenido con culturas del pasado. Sin embargo ello significaba ver el otro lugar en clave de pasado, puesto que si se buscaban elementos de origen comunes, el espacio visitado se mostraba en un tiempo anterior. Los destinos visitados se transformaron en objetos estáticos vinculados a tiempos remotos. El viajero ilustrado no se enfrentaba con un Otro, sino con un yo anterior; lo que le supuso un reencuentro con su historicidad. Y son quizás las ideas sobre el viaje expuestas en la introducción del libro de viaje a Oriente más relevante del XVIII y el XIX , el del ideólogo Constantin-François Volney, las que mejor relacionan el reencuentro de una civilización con su propio pasado: «Había leído y entendido que de todos los medios para ilustrar el espíritu y formar el juicio, el más eficaz era el de viajar [...]. Algunas ideas me hicieron decidirme por Asia, Siria y sobre todo Egipto [...]. Es en estos lugares, me dije, donde han nacido la mayor parte de las opiniones que nos gobiernan [...] por lo que es interesante conocerlos [...], en una palabra, juzgar por su estado presente cuál fue su estado en los tiempos pasados [la cursiva es mía] (Volney, 1788).
Otra razón de este interés fue la relevancia que el islam concedió a la escritura en árabe. La educación se consideró durante la Ilustración uno de los valores más destacados, y una religión que contemplara en sus presupuestos la defensa de la escritura tenía que interesar más que otras religiones, puesto que vinculaba un hecho religioso con otro cultural.
Desde una perspectiva histórica de las religiones, el islam aparecía también como una religión más evolucionada que el cristianismo; pues, como culto monoteísta, se había desarrollado en un periodo posterior. Esto la convertía en más sencilla y racional. Conceptos como la hospitalidad, la sencillez y la austeridad fueron especialmente destacados por los viajeros europeos.
Las ideas de universalización que se sostuvieron en el XVIII como afirmación de una naturaleza común y la necesidad de proyectar el espíritu y las ideas de las Luces conllevaron también una relativización de lo humano. Se pensó que las especificidades culturales podían ser integradas en un todo y se asimilaron las características del Otro en la mejor sociedad posible, la europea. Un ejemplo significativo de todo ello lo constituyen las palabras de Ali Bey, Domingo Badía Leblich, durante su viaje a La Meca en 1805. Los ancestros de Mahoma son los mismos que los del viajero español: «Bien pronto el Dios de Moisés, de Josué, de Carlos IX, de Inocencio III y de Pizarro cubrió con sus alas protectoras las empresas de Muhammed» (Ali Bey, 1814).
En estas condiciones, el islam se presentó como semejante al cristianismo y ambas como manifestaciones de la religión en general, lo que provocó que en Europa se fuera configurando un concepto cultural del islam en su totalidad. Éste se interpretó bajo la perspectiva de la universalización de las religiones, y su denuncia pasó a ser una crítica de todos los cultos. En época ilustrada, la cultura coincidía con la verdad, y la religión no compartía estos presupuestos, pues sometía al hombre y lo determinaba. De este modo, cuando los viajeros ilustrados criticaban al islam estaban denunciando a la religión en general, siguiendo a los dos pensadores que más influyeron en las ideas de todos ellos: Voltaire, principalmentecon sus Essais sur les moeurs, y Montesquieu, con su Esprit des lois .
Uno de los rasgos que de forma unánime atribuyen a Oriente los viajeros ilustrados es el del despotismo . El discurso sobre el despotismo oriental era también un discurso sobre la monarquía absolutista y, por ello, también una denuncia contra los regímenes tiránicos en Europa. Fue Jean Bodin quien en su De republica libri sex (1586) señaló que los pueblos meridionales, expuestos a climas ardientes, se hallaban sometidos a la monarquía tiránica: el ejemplo de ello era el Gran Turco. Montesquieu heredó esta idea de la relación entre leyes naturales y gobiernos despóticos meridionales (Montesquieu, 1721), y Volney la reprodujo exactamente para describir el Imperio turco (Volney, 1788).
Otro estereotipo característico de Oriente fue el del deseo sexual , heredado en el XIX bajo los términos de voluptuosidad y lascivia . Se trata de un lugar común que ya ha sido ampliamente estudiado y que quizás tuvo su mejor representación en la pintura orientalista europea, de la que pasó a la fotografía y al cine. Sus antecedentes se encontraban de nuevo en Montesquieu, quien creía que los orientales estaban sometidos a este deseo debido al clima que soportaban.
Esta idea la heredaron viajeros ilustrados como Ali Bey (1814) y Chénier (1787), quienes pensaban que el clima invitaba a los orientales al libertinaje. En esta suerte de estética empírica natural que atribuía el deseo sexual al Otro, fue despojado de todo aquello que tenía que ver con el amor : el oriental parecía incapaz de amar. El origen de estos prejuicios se hallan también en Montesquieu, para quien el amor se extinguía rápido cuando existían tantos serrallos para ser satisfecho. Los viajeros encontraron en las razones climáticas una justificación admirable para la poligamia , que era una posibilidad para satisfacer el deseo determinado por el calor.
Finalmente, José Cadalso utilizó la descripción de la poligamia para criticar a la propia sociedad europea. La descripción de la imagen de Oriente ya no correspondía a un reflejo del viajero, sino que servía de forma directa para denunciar las costumbres europeas: «La poligamia entre nosotros está no sólo autorizada por el gobierno, sino mandada expresamente por la religión. Entre estos europeos, la religión la prohíbe y la tolera la pública costumbre» Cadalso, 1789).
La visión de Oriente del viajero contemporáneo puede ser estudiada a partir de estas ideas. Durante el siglo XIX , Oriente le permitió al viajero occidental conocer sus deseos y ansiedades, y representó un espacio vacío en el que crearse a sí mismo. En época ilustrada, tal imagen mostró las carencias de la sociedad de origen y una crítica al propio contexto. El Otro se manifestó en ambos siglos como una alteridad constitutiva que complementaba al viajero. En todas las épocas, incluido el siglo XX , Oriente fue el fruto de los elementos que le acompañaron en su historia y, por lo tanto, cada Oriente se construyó de un modo diferente. Recorrer el proceso por el que se fueron configurando sus estereotipos sería de innegable ayuda para desmontarlos o, al menos, dialogar con ellos. Y pondría finalmente en evidencia lo que ya se sabe desde hace tiempo, que Oriente es una frontera imaginaria construida más a partir de interrelaciones que de exclusiones, tal y como han demostrado sus viajeros.
 
Número de páginas: 4
imprimir


¿Desea opinar sobre este artículo en el foro? Pinche aquí.

Todos los artículos que aparecen en esta web cuentan con la autorización de las empresas editoras de las revistas en que han sido publicados, asumiendo dichas empresas, frente a ARCE, todas las responsabilidades derivadas de cualquier tipo de reclamación
Página generada el Viernes, 10 de Febrero de 2012 12:00:24