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Revista de Libros 101 Revista de Libros

Mitos y realidades de la investigación con células madre

por José López Barneo
Revista de Libros nº 101, mayo 2005

Número de páginas: 5
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Aplicaciones biotecnológicas de las células madre embrionarias

La terapia celular fundamentada en las células madre embrionarias no es la panacea de la medicina del si­glo xxi y es obvio que las expectativas generadas en algunos casos no se corresponden con el conocimiento científico disponible. No obstante, hay razones fundadas para que la investigación con células madre embrionarias tenga un carácter prioritario en el sistema de investigación y desarrollo español. El análisis de la diferenciación temprana de las células madre embrionarias aportará un conocimiento científico básico que, independientemente de su utilidad en terapia celular, servirá para conocer mejor procesos patológicos como el envejecimiento o el cáncer. Además, a partir de las líneas de células madre embrionarias se podrán generar modelos celulares de enfermedades humanas que actualmente no son factibles. Una aplicabilidad adicional de las células madre embrionarias, en mi opinión posiblemente la más interesante, es que facilitará los estudios in vitro de farmacogenética humana una vez se disponga de grandes bancos de líneas celulares representativas de las diferentes poblaciones. Esto permitirá estudiar cómo las células responden a los fármacos según su perfil genético, lo que previsiblemente hará más barato y eficiente la generación de nuevos medicamentos.
Las células madre adultas y la medicina regenerativa
En paralelo a los avances en la investigación con células madre embrionarias, el interés por la posible aplica­bilidad clínica de las células madre adultas también ha aumentado en los últimos años. En el contexto de la terapia celular, las células madre adultas podrían tener algunas ventajas sobre las embrionarias por su mayor estabilidad y, al menos hasta que se desarrolle la clonación terapéutica, porque hacen factible la realización de autotrasplantes, evitando numerosos problemas técnicos, entre los que destaca el rechazo inmunitario. La existencia de células madre adultas en la sangre es lo que ha permitido realizar, desde hace décadas, los trasplantes de médula ósea a los pacientes con leucemia. Actualmente se investiga sobre la capacidad de células madre del cerebro para producir in vitro diferentes tipos de neuronas adultas, o de las células progenitoras en otras localizaciones para diferenciarse en tejido conectivo, óseo o pancreático. Sin embargo, el conocimiento sobre estos tipos celulares es muy fragmentario. Por ejemplo, aunque en el intestino humano disponemos de una población particularmente activa de células madre, de las que derivan diariamente decenas de millones de células epiteliales nuevas, todavía no sabemos cómo aislarlas y mantenerlas en cultivo de forma estable. Como se comentó anteriormente, un tipo celular que ha recibido atención especial por su potencial terapéutico son las células madre mesenquimales de la médula ósea [ 6 ] . Estas células parecen tener una pluripotencialidad muy acusada, siendo capaces de diferenciarse in vitro de células de la sangre y de neuronas, células musculares cardíacas o tejido hepático. También se ha descrito que las células mesenquimales pueden producir otros linajes celulares in vivo. En mujeres leucémicas que han sido tratadas con trasplante de médula ósea de un varón (cuyas células contienen el cromosoma Y) y que al fallecer fueron sometidas a autopsia, se encontraron células de diferentes órganos (corazón, hígado o incluso cerebro) que contenían el cromosoma Y. Algunos autores interpretan este hecho como confirmatorio de la transdiferenciación (generación de células de un tejido a partir de células madre de otro tejido diferente) de células madre mesenquimales del varón donante en células diferenciadas en los órganos de la mujer receptora6. Sin embargo, otros investigadores explican estas observaciones simplemente por la fusión de las células trasplantadas con las células del receptor [ 7 ] . En paralelo a estas investigaciones se han realizado estudios piloto en varios países (entre ellos España) con el objetivo de estimular la regeneración del tejido cardíaco con células madre mesenquimales en pacientes que han sufrido infarto de miocardio. El mecanismo de acción de estos trasplantes se desconoce, y si bien los resultados, aunque discretos, han sido alentadores en algunos casos, en otros han producido efectos indeseables importantes.
Entre las líneas de investigación sobre medicina regenerativa más activas destaca el uso de células madre del sistema nervioso adulto para producir neuronas o células gliales que sinteticen factores neurotróficos. Éstos podrían utilizarse para proteger a las neuronas lesionadas o estimular la regeneración de fibras nerviosas dañadas. Dentro de las enfermedades que podrían ser tratadas con este tipo de tecnologías están las lesiones medulares o la esclerosis múltiple. Finalmente, la existencia de células madre en el cerebro adulto, especialmente en zonas como el hipocampo, relacionadas con la memoria témporo-espacial, permite especular con la posibilidad de activación de las células madre adultas, de forma que den lugar no sólo a nuevas células sino al restablecimiento de los circuitos neuronales defectuosos.
La investigación con células madre embrionarias y adultas ofrece posibilidades muy atractivas por su aplicabilidad a diferentes campos y, por tanto, debe ser apoyada de forma decidida y sin reservas. Sin embargo, el desarrollo de la medicina regenerativa no podrá ocurrir fuera de un sistema de investigación biomédica propio y de calidad que lo permita. En mi experiencia, los programas de te­rapia celular creíbles necesitan de la coo­peración estrecha entre la mejor investigación básica y servicios clínicos de excelencia. El apoyo a instituciones capaces de ofertar estos medios es indudablemente la forma adecuada de potenciar la medicina regenerativa en nuestro país.
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NOTAS
  • [ 6 ] Donald Orlic, Jan Kajstura, Stefano Chimenti y cols., «Bone marrow cells regenerate infarcted myocardium», Nature , vol. 410 (2001), pp. 701-705.
  • [ 7 ] Manuel Álvarez-Dolado, Ricardo Pardal, José María García-Verdugo y cols., «Fusion of bone-marrow-derived cells with Purkinje neurons, cardiomyocytes and hepatocytes», Nature , vol. 425 (2003), pp. 968-973.

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