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Revista de Libros 101 Revista de Libros

Mitos y realidades de la investigación con células madre

por José López Barneo
Revista de Libros nº 101, mayo 2005

Número de páginas: 5
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La investigación con células madre, la posible aplicabilidad médica de éstas y las implicaciones éticas y religiosas que todo ello conlleva han sido asuntos de actualidad en nuestro país y objeto de una cobertura mediática amplia durante los últimos años. Estos temas también han captado la atención del gran público de otros paí­ses occidentales y han sido comentados en las páginas de opinión de las revistas científicas más prestigiosas. En España la «cuestión de las células madre» ha alcanzado un clímax especial, pues del debate social saltó, inesperadamente, a la arena política. Hemos asistido, y participado, en multitud de actos y manifestaciones protagonizados por políticos, científicos, asociaciones de enfermos, sociólogos, bioéticos o periodistas y, por tanto, parecería que el tema está «trillado» y contemplado desde todos sus ángulos. Sin embargo, y paradójicamente, no creo que en los ambientes científicos e intelectuales se haya producido con la suficiente extensión el análisis riguroso, documentado, sosegado y ajeno al impacto mediático que el asunto posiblemente requiere. Como consecuencia, la sociedad española que intuitiva y mayoritariamente apoya la investigación con células madre, permanece, al menos en la medida que personalmente puedo detectar, esencialmente desinformada, o como mínimo poco informada. Este artículo, que escribo por encargo de Revista de libros, pretende sumarse a la discusión de esta materia controvertida, una vez que ha desaparecido cualquier justificación para que las opiniones personales tengan ningún tipo de connotación o trascendencia política. Conocedor de la importancia que tiene la información correcta para que las personas puedan opinar y actuar con libertad, intento contribuir con mi análisis a la divulgación del estado actual y las perspectivas futuras de la investigación que se realiza sobre terapia celular y, en particular, con células madre. De­sea­ría que, además de informar a los posibles lectores, este artículo estimulase el interés de éstos por la investigación biomédica.
¿Qué son las células madre?
En sentido estricto, las células madre o troncales (stem cells en inglés) son aquellas que derivan del embrión en sus estadios iniciales. Una vez que el espermatozoide fecunda el óvulo, crean­do la primera célula con dotación genética completa (el cigoto), las sucesivas divisiones celulares que ocurren durante los primeros días del embarazo dan lugar a células hijas o blastómeros, dispuestas en una especie de mora (mórula). Cuando la fecundación se realiza in vitro (mezclando espermatozoides con óvulos en una placa de cultivo) se seleccionan varios embriones en fase de mórula para transferirlos al útero de la madre. Los embriones restantes se pueden almacenar congelados para su posible uso posterior. En la mayoría de los países donde la fecundación in vitro es legal, no se permite la transferencia a la madre de embriones que lleven congelados varios años (cuatro o cinco normalmente), por lo que este procedimiento genera embriones sobrantes que o se destruyen o se usan para la investigación. Los blastómeros que derivan directamente del cigoto tienen en principio la capacidad de generar por sí mismos un nuevo ser. De hecho, los gemelos idénticos derivan cada uno de blastómeros que se independizaron y formaron mórulas diferentes. Las células madre embrionarias no son blastómeros, sino que se obtienen de una fase posterior del desarrollo. Cuando un embrión obtenido in vitro se mantiene en cultivo, en pocos días la mórula se organiza en una estructura esférica llamada blastocisto. En el blastocisto ya ha ocurrido una primera diferenciación celular debido a que unas pocas células forman la cubierta externa que recubre a la esfera (de donde derivaría la placenta en caso de encontrarse en el útero materno), mientras que otras se mantienen agrupadas formando la masa celular interna (de donde proceden los tejidos fetales). Las células de la masa celular interna se denominan células madre embrionarias porque se pueden extraer fácilmente del blastocisto y, puestas en placas de cultivo, se autorrenuevan (o multiplican) de forma acelerada y en condiciones adecuadas pueden diferenciarse a todos los tipos distintos de células de tejidos adultos: es decir, son pluripotentes. Dado que de cada blastocisto se extraen sólo unas pocas decenas o centenares de células madre embrionarias, el primer paso a dar con ellas es multiplicarlas en condiciones que faciliten al máximo su capacidad proliferativa y eviten su maduración hacia células más diferenciadas. De este modo se crean líneas de células madre embrionarias que pueden mantenerse congeladas de forma indefinida y utilizarse cuando convenga. Las células madre embrionarias obtenidas de la forma indicada no tienen capacidad de generar un nuevo ser, pero tratadas de forma adecuada sí pueden diferenciarse hacia los tejidos deseados (como, por ejemplo, células del sistema nervioso o productoras de insulina, músculo cardíaco y hueso). La obtención de líneas de células madre es un procedimiento que, aunque tiene por el momento una eficiencia no demasiado alta, es relativamente sencillo, por lo que se podrían generar muchas de ellas a partir de los embriones congelados (que se estiman en varias decenas de miles en España) existentes en las clínicas de fecundación in vitro. Aunque es difícil hacer predicción alguna en este campo, es muy probable que muchos de los embriones se hayan congelado en condiciones inadecuadas y que sus células estén muertas o dañadas. Parece, por tanto, aconsejable que los programas de investigación en células madre embrionarias cuenten con la donación permanente de nuevos embriones sobrantes de la fecundación in vitro. Las líneas de células madre embrionarias de animales comunes de laboratorio (ratones generalmente) se utilizan desde hace años de forma rutinaria en todos los centros de investigación y se intercambian entre ellos de forma fácil y segura. Las primeras líneas de células madre embrionarias humanas con capacidad para diferenciarse en tejidos adultos se describieron hace solamente siete u ocho años [ 1 ] , [ 2 ] . Actualmente, tanto la producción de nuevas líneas de células madre embrionarias humanas como el intercambio de las mismas está regulado por leyes específicas en los diferentes países.
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NOTAS
  • [ 1 ] James A. Thompson, Joseph Itskovitz-Eldor, Sander Shapiro y cols., «Embryonic stem cell lines derived from human blastocysts», Science , vol. 282 (1998), pp. 1145-1147.
  • [ 2 ] Arlene Y. Chiu y Mahendra S. Rao, Human Embryonic Stem Cells , Totowa, Humana Press, 2003.

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