Pero la democracia no se refrenda únicamente con el triunfo de las mayorías, como hemos visto en el caso de Chávez, sino con muchos otros ingredientes. Si no es liberal la democracia, la democracia se vuelve contra sí misma, se convierte en demagogia y tarde o temprano desemboca en una dictadura. La democracia en México requiere, ante todo, que las mayorías respeten plenamente a las minorías, en todos los sentidos, en todos los aspectos de las libertades cívicas, empezando por la libertad de expresión. Requiere un respeto irrestricto también a la división de poderes, que en México era letra muerta, por supuesto, como tantas otras cosas, y que ahora sí existe, embrionariamente, pero existe. Hay tres partidos, hay un poder judicial independiente, y en la cámara los partidos de oposición son la mayoría. Es altamente probable que el próximo presidente de México vaya a tener un congreso de oposición nuevamente y tendrá que respetar y negociar dentro de esos parámetros, no podrá utilizar la fuerza del "pueblo", que es el pueblo movilizado por obediencia en cientos de miles o millones en las plazas públicas, para forzar, para torcer la mano, con el puño en alto, con los machetes, a los legisladores, y mucho menos a los jueces, y a los periodistas. La democracia liberal consiste justamente en este arreglo de la división de poderes, de las libertades cívicas y de la transparencia en el manejo de los dineros públicos. No es solamente el día de la elección lo importante, sino todo el proceso posterior de cambio de poderes y respeto a los valores democráticos.
La democracia no es una cuestión de momios ni de apuestas como en los deportes. Posibilidades tiene el pan , el pri , el prd ; los partidos de centro-izquierda, de centro-derecha y el pri , que quién sabe en qué lado se encuentra: el pri es un camaleón de la historia. Pero lo importante es que no se reconstituya el sistema político mexicano, aquel sistema que Mario Vargas Llosa denominó "la dictadura perfecta", que era el presidente con poderes imperiales decretando qué se hacía y qué no se hacía en la cámara de diputados y entre los jueces y en los medios de comunicación, comprando obediencia con dinero o con prebendas o con puestos. Eso no debe ocurrir. No es imposible esa reconstitución, por la vía de un triunfo del prd , con un desprendimiento del pri hacia el prd , o del propio pri . Lo veo más difícil en el caso del triunfo del pan , pero este triunfo a su vez lo veo difícil, porque creo que el electorado castigará la gestión más o menos mediocre, o más mediocre que otra cosa, del presidente Fox. Sin embargo, confío en que las instituciones y las prácticas, el aire mismo de la libertad, ya haya tomado carta de naturalización en México. Espero, Mario, que aquí estemos el año que entra, festejando que nuestra América, como la llamó Martí, con los ideales liberales originales de Bolívar y de Martí, refrende la democracia.