Al mismo tiempo hay gente normal y civilizada, muy de derechas, que confirma que sí, que las cosas han cambiado, aunque en algunos momentos cueste creerlo. Incluso con la crisis del gobierno de Bush y de la derecha cristiana, en Estados Unidos parece que podría llegar el fin del diluvio neoconservador del que yo hablaba en un ensayo al que Nexos dio acogida hospitalaria hace 20 años.
Mientras, en medio de los disgustos que nos da la política, además de sentirnos a menudo como el replicante de Blade Runner -«todo esto se perderá como lágrimas bajo la lluvia»- nos queda seguir intentando debatir y recordar los viejos debates leyendo Nexos , admirar la inteligencia de los amigos y de la generación más joven, y lamentar que algunos queridos amigos y antiguos enemigos ya no puedan compartir, treinta años después, los disgustos y las discusiones.