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Letra Internacional 81 Letra Internacional

Los retos de la cultura clónica

por Enrique Bustamante
Letra Internacional nº 81, invierno 2003

Número de páginas: 5
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No ignoro las polémicas y realidades que han marcado el sistema televisivo y comunicativo de los países latinoamericanos. Y debo expresar por anticipado mi respeto a sus peculiares dinámicas e incluso mi admiración hacia algunas originales construcciones de partida, como el sistema chileno. De forma que la salvaguarda del servicio público debe adoptar en cada país una forma peculiar, adecuada a sus tradiciones y sus realidades, más allá de un aparato estatal y centralizado como en la mayor parte de los países europeos, difícil de crear o restaurar ya en muchos otros países. Trascendiendo estas experiencias y especificidades nacionales, podríamos asegurar que el secreto común a todos los sistemas comunicativos y culturales ricos reside en el equilibrio y en la armonía no sólo entre competidores, entre grandes grupos y medianas empresas, entre medios nacionales y locales, sino también entre el mercado y el no-mercado, y por tanto entre la financiación publicitaria y la pública. Esa podría ser la conclusión más destacada de dos investigaciones que he llevado a cabo con un amplio equipo los últimos tres años en los campos más destacados de la cultura y la comunicación, incluyendo los preparativos para su transición al mundo digital (ver Bustamante, 2002 y Bustamante, 2003).
Así, en el sistema de radiodifusión ese equilibrio debería concretarse no sólo en unas televisiones públicas fuertes, sino también en unas cadenas privadas saneadas y estables que colaboren a la producción audiovisual y cultural, a la identidad cultural y el enriquecimiento del espacio público. Pero para ello, además del acceso a un mercado publicitario suficiente ha de existir una regulación que garantice la competencia transparente y efectiva entre sí y con el servicio público, el pluralismo real en su seno, la diversidad de elección del usuario, los derechos del consumidor En primer lugar porque la comunicación social, y los medios electrónicos en particular no resultan asimilables a cualquier otro mercado y porque las empresas privadas usufructúan un bien público como las ondas que debe ser compensado por normas sobre la publicidad, la información, la producción independiente, el derecho de réplica Además, y como en tantas otros mercados crecientemente complejos, pero mucho más en sectores políticamente tan sensibles, sólo la consolidación de autoridades de regulación auténticamente autónomas y potentes pueden asegurar esa reproducción armónica del sistema, con competencias sobre las cadenas públicas y privadas, por encima de toda sospecha. En fin, la DTT o televisión digital terrestre constituye una ocasión única para asegurar ese equilibrio hacia el futuro, a condición de situarla como motor de la renovación de la televisión abierta y gratuita, y de repartir programas y múltiples de forma equitativa entre canales públicos y privados (Bustamante, 2003).
Mutatis mutandi, esa línea es extensible al conjunto de las Industrias Culturales en donde las nuevas redes y soportes digitales brindan una ocasión de oro para reformar la comunicación y la cultura en un sentido de profundización de la democracia al tiempo que como sectores punteros de la creación de riqueza y de empleo. A condición, naturalmente, de que lo público lidere una transición en beneficio del interés general, con nuevas políticas públicas unificadas y coherentes de cultura y comunicación.
Construir y mantener ese sistema de contrapesos y equilibrios no es ciertamente fácil. Traducirlo y consolidarlo en el nuevo entorno digital que está naciendo es un desafío más complejo aún. Pero de ese reto depende algo tan vital para nuestro porvenir como el crecimiento económico y el destino del espacio público democrático. En definitiva, la articulación entre economía y democracia en la comunicación y la cultura sigue estando en la raíz de una opción básica: la elección del modelo de sociedad y de desarrollo que cada país debe decidir. l
 
REFERENCIAS:
-Achille, Yves (1997), «Marchandisation des industries culturelles et développement d´une réproculture», Sciences de Société, nº 40, Toulouse.
-BBC (1999), The BBC Beyond 2000, (www.bbc.uk).
-Bustamante, Enrique (1999), La televisión económica, Gedisa, Barcelona.
-Bustamante, Enrique (coord.) (2002), Comunicación y cultura en la era digital. Industrias, mercados y diversidad en España, Gedisa, Barcelona.
-Enrique Bustamante (coord.), (2003), Hacia un nuevo sistema mundial de comunicación. Las industrias culturales en la era digital, Gedisa, Barcelona.
-Calabrese, Andre, y Jean Claude Burgelmann (comps.) (1999), Communication, Citizenship and Rethinking of the Welfare State Social Policy, Rowman & Littlefield, Maryland.
-Escobar, Guillermo (2003), «Regu-la-ciones y déficit de una profesión emblemática: el derecho de los periodistas», Telos, nº 54, enero-marzo, Madrid.
-Moragas, Miquel y Emilio Prado (2000), La televisió pública a l´era digital, Barcelona, Portic.
-Rieffel, Rémy (2001), «¿Hacia un pe-rio-dismo móvil y polivalente?»,Quaderni, Nº 44/45, otoño, París.
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