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Letra Internacional 81 Letra Internacional

Los retos de la cultura clónica

por Enrique Bustamante
Letra Internacional nº 81, invierno 2003

Número de páginas: 5
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En definitiva, y como numerosos documentos de la U E han constatado, en un mundo de aparente abundancia y proliferación de la comunicación como el que ha comenzado a construirse, en una proclamada sociedad de la información en donde esta última es un elemento estratégico de primer orden, el servicio público integral en la radiotelevisión no sólo continúa siendo necesario sino que se ha convertido en un elemento cardinal del Estado de Bienestar, como la sanidad, las pensiones de jubilación o la educación con la que comparte muchas articulaciones (Calabrese/Burgelmann, 1999). En resumidas cuentas, si no hay acceso general a la información y la comunicación de calidad no es posible defender, ni siquiera teóricamente, el mito fundador de la igualdad de oportunidades que basamenta toda democracia. Pero su realización efectiva y su peso referencial han de estar basados tanto en la independencia y el pluralismo del servicio público como en la autonomía financiera que sólo el dinero público puede asegurar. Lo que no resulta incompatible -en tiempos de crisis fiscal del Estado- con una captación publicitaria voluntariamente autolimitada, por debajo siempre de lo que su propia tasa de audiencia permitiría acopiar y extremadamente cuidada en fórmulas y tiempos, compatibles siempre con su naturaleza esencial (Moragas y Prado, 2000).
 
EL SECRETO RESIDE EN EL EQUILIBRIO
No ignoro las polémicas y realidades que han marcado el sistema televisivo y comunicativo de los países latinoamericanos. Y debo expresar por anticipado mi respeto a sus peculiares dinámicas e incluso mi admiración hacia algunas originales construcciones de partida, como el sistema chileno. De forma que la salvaguarda del servicio público debe adoptar en cada país una forma peculiar, adecuada a sus tradiciones y sus realidades, más allá de un aparato estatal y centralizado como en la mayor parte de los países europeos, difícil de crear o restaurar ya en muchos otros países. Trascendiendo estas experiencias y especificidades nacionales, podríamos asegurar que el secreto común a todos los sistemas comunicativos y culturales ricos reside en el equilibrio y en la armonía no sólo entre competidores, entre grandes grupos y medianas empresas, entre medios nacionales y locales, sino también entre el mercado y el no-mercado, y por tanto entre la financiación publicitaria y la pública. Esa podría ser la conclusión más destacada de dos investigaciones que he llevado a cabo con un amplio equipo los últimos tres años en los campos más destacados de la cultura y la comunicación, incluyendo los preparativos para su transición al mundo digital (ver Bustamante, 2002 y Bustamante, 2003).
Así, en el sistema de radiodifusión ese equilibrio debería concretarse no sólo en unas televisiones públicas fuertes, sino también en unas cadenas privadas saneadas y estables que colaboren a la producción audiovisual y cultural, a la identidad cultural y el enriquecimiento del espacio público. Pero para ello, además del acceso a un mercado publicitario suficiente ha de existir una regulación que garantice la competencia transparente y efectiva entre sí y con el servicio público, el pluralismo real en su seno, la diversidad de elección del usuario, los derechos del consumidor En primer lugar porque la comunicación social, y los medios electrónicos en particular no resultan asimilables a cualquier otro mercado y porque las empresas privadas usufructúan un bien público como las ondas que debe ser compensado por normas sobre la publicidad, la información, la producción independiente, el derecho de réplica Además, y como en tantas otros mercados crecientemente complejos, pero mucho más en sectores políticamente tan sensibles, sólo la consolidación de autoridades de regulación auténticamente autónomas y potentes pueden asegurar esa reproducción armónica del sistema, con competencias sobre las cadenas públicas y privadas, por encima de toda sospecha. En fin, la DTT o televisión digital terrestre constituye una ocasión única para asegurar ese equilibrio hacia el futuro, a condición de situarla como motor de la renovación de la televisión abierta y gratuita, y de repartir programas y múltiples de forma equitativa entre canales públicos y privados (Bustamante, 2003).
Mutatis mutandi, esa línea es extensible al conjunto de las Industrias Culturales en donde las nuevas redes y soportes digitales brindan una ocasión de oro para reformar la comunicación y la cultura en un sentido de profundización de la democracia al tiempo que como sectores punteros de la creación de riqueza y de empleo. A condición, naturalmente, de que lo público lidere una transición en beneficio del interés general, con nuevas políticas públicas unificadas y coherentes de cultura y comunicación.
Construir y mantener ese sistema de contrapesos y equilibrios no es ciertamente fácil. Traducirlo y consolidarlo en el nuevo entorno digital que está naciendo es un desafío más complejo aún. Pero de ese reto depende algo tan vital para nuestro porvenir como el crecimiento económico y el destino del espacio público democrático. En definitiva, la articulación entre economía y democracia en la comunicación y la cultura sigue estando en la raíz de una opción básica: la elección del modelo de sociedad y de desarrollo que cada país debe decidir. l
 
REFERENCIAS:
-Achille, Yves (1997), «Marchandisation des industries culturelles et développement d´une réproculture», Sciences de Société, nº 40, Toulouse.
-BBC (1999), The BBC Beyond 2000, (www.bbc.uk).
-Bustamante, Enrique (1999), La televisión económica, Gedisa, Barcelona.
-Bustamante, Enrique (coord.) (2002), Comunicación y cultura en la era digital. Industrias, mercados y diversidad en España, Gedisa, Barcelona.
-Enrique Bustamante (coord.), (2003), Hacia un nuevo sistema mundial de comunicación. Las industrias culturales en la era digital, Gedisa, Barcelona.
-Calabrese, Andre, y Jean Claude Burgelmann (comps.) (1999), Communication, Citizenship and Rethinking of the Welfare State Social Policy, Rowman & Littlefield, Maryland.
-Escobar, Guillermo (2003), «Regu-la-ciones y déficit de una profesión emblemática: el derecho de los periodistas», Telos, nº 54, enero-marzo, Madrid.
-Moragas, Miquel y Emilio Prado (2000), La televisió pública a l´era digital, Barcelona, Portic.
-Rieffel, Rémy (2001), «¿Hacia un pe-rio-dismo móvil y polivalente?»,Quaderni, Nº 44/45, otoño, París.
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