5) El editor como retratista: Buchet lleva a cabo certeros y memorables
retratos de autores amigos como Henry Miller o Roger Vailland. A este último,
a quien tanto admira y aprecia, le reprocha en un momento dado, en 1952,
que siendo un espíritu tan libre se haya plegado a la ortodoxia comunista.
&laqno;Los escritores, incluso los verdaderos, necesitan ser guiados, y
éste no es el papel menor del editor», anotará más
tarde.