Sí, claro. Yo sé muy poco de lo que se sabe. Pero tenemos que tener claro que lo que ahora mismo se sabe, es mucho menos que lo que nos queda por saber. Creo que cuando decimos que el siglo XX ha sido el siglo de la física, que ha conocido la discontinuidad de la materia, las interacciones fundamentales, el funcionamiento de las estrellas, los agujeros negros, etc., ocultamos que, para que casen las cosas, parece que hay un 80% de la materia y de la energía que no sabemos lo que es. Quiero decir que la ciencia tiene esa gracia que es..., lo decía con mucha belleza mi amigo Paco Ynduráin. Decía: «A medida que aumenta el conocimiento parece ensancharse la circunferencia fuera de la cual hay sombras». Parece que según vas conociendo más, va aumentando el terreno de lo desconocido. Esto yo creo que es un principio de modestia realista que todo científico debe tener presente. Lo cual no quita que eso sirva como argumento a los enemigos de la ciencia.... La ciencia sabe muchas cosas, lo que pasa es que según va sabiendo más, más cuenta se da de lo que le queda por saber.
El electromagnetismo por el que preguntabas, forma parte de una de las cuatro interacciones fundamentales que se conocen. Simplificando mucho, la interacción fuerte, que es la que mantiene unido el núcleo del átomo; la interacción débil, también nuclear, que tiene que ver, por ejemplo, con la radiactividad; la interacción gravitatoria que es la que parece que rige el funcionamiento del universo, de las de las galaxias, y de la Tierra, y que hace que caigamos de la escalera y nos partamos la cabeza. Pero lo que es habitual en nuestra escala es la interacción electromagnética. Toda la química, la unión de átomos unos con otros, la relación de moléculas, todos los fenómenos químicos, son esencialmente electromagnéticos.
Lo que tienen de química y de física la célula y la vida, es electromagnetismo. O sea, la biología y la química serían parte del electromagnetismo. Es lo que ha permitido la vida en la Tierra, porque la luz del Sol lleva un campo electromagnético que trae la energía del Sol a esta mano que estoy moviendo. Es decir: no hay ninguna reflexión que puedas hacer sobre la física o química de la vida, de la superficie de la Tierra, que no esté gobernada por los campos electromagnéticos. Por eso me hace gracia cuando la gente dice ¿oiga, los campos electromagnéticos son malos? No, no, los campos electromagnéticos se han conocido muy bien porque es la parte de la física, diríamos, más cerradita, mejor acabada. Esto es importante, porque cuando se acaba el electromagnetismo con Maxwell en el siglo XIX, y luego se estudia la mecánica cuántica, y viene la relatividad, y las dos teorías dejan impacto, cambian las leyes de Newton, cambian muchas cosas, pero, a día de hoy, no hay ningún experimento que permita decir que las ecuaciones de Maxwell, del electromagnetismo, estén mal. De tal forma que el electromagnetismo ha sido un paradigma para todas las ciencias. Todas las ciencias, incluso dentro de la física, quieren parecerse al electromagnetismo.
Es un modelo.
Es el modelo, porque cumple todos los requisitos del método científico, uno por uno, y además ha resistido todas las pruebas. No quiere decir esto que en el futuro no se cambie, pero a día de hoy ha resistido.
¿Tú crees que podría ser un modelo también para la lógica, para el pensamiento?
Yo creo que eso es prematuro, nosotros no podemos aún hablar rigurosamente, científicamente de lógica...
¿Prematuro? Si llevamos desde...
No, pero científicamente no sabemos cómo funciona la lógica, como funciona el cerebro. Eso es lo que quiero decir.
¿La lógica misma?
Sí, el electromagnetismo se conoce muy bien, y lo sabe muy poca gente, pero la lógica... todos hablamos de la lógica y nadie sabe cómo funciona el cerebro. Por eso estaba yo leyendo este artículo sobre la magnetoencefalografía. ¿Te aburre lo que te cuento?
En absoluto, vamos, me apasiona, me emociona completamente, y eso que soy de Letras. Pero sí que tengo la impresión de que, de alguna manera, todos estos descubrimientos deberían cambiar la lógica....
Seguramente cambiará cuando sepamos, científicamente, el funcionamiento del cerebro. El funcionamiento del cerebro no se conoce, científicamente, pues la ciencia está basada en la experimentación y no es fácil experimentar en un cerebro humano, no se puede abrir la cabeza a nadie para ver cómo funciona... Eso no se puede por razones éticas obvias. La inteligencia sugiere cómo hacer medidas sin matar a las personas, y un refinamiento extraordinario es la magnetoencefalografía. En lugar de poner los electrodos y andar tocando, te ponen una especie de secador, como los secadores de pelo, y allí hay 140 sensores de campo magnético. Las neuronas funcionan como corrientes eléctricas, y cuando muchas neuronas próximas están actuando sincronizadamente, esa corriente es la suma de todas ellas. Tú imagínate que en 2 mm, todas las neuronas, que hay muchísimas, llevaran la misma corriente, sería una corriente suficientemente grande para que produzcan un campo magnético que se puede medir. Entonces la magnetoencefalografía permite medir la actividad celular cerebral.
La resonancia magnética es muy buena para ver las zonas que están activas en el cerebro, porque tienen distinto flujo de azúcares, etc., y con el contraste se puede ver. Pero este método que te digo permite una cosa más importante, relacionar, en tiempo real, una zona del cerebro con otras. Ahora es cuando se está empezando a ver, por ejemplo, la importancia que tiene la sincronización de una zona del cerebro con otra en lo que se llama el problema fundamental del cerebro, que es la asociación.
La idea es ésta: cuando nosotros estamos bien, tú me estás viendo a mí y yo te estoy viendo a ti, estamos haciendo una asociación, porque lo que verdaderamente nuestros ojos están viendo, moviéndose muy deprisa, son unas profundidades, unos segmentos, unas formas, unos colores, y cada parte del cerebro ve cosas distintas, luego tiene que haber otra parte que una todo eso que vemos, y me diga «esto es Rosa, esto es Toni». Y eso se hace por sincronización de las zonas. Y se sabe porque ha habido quien lo mide, porque si no se midiera podría hacer cada uno la teoría que quisiera, pero cuando las cosas se miden y se observan, la libertad de pensamiento queda muy restringida, porque ya tienes que encontrar las pruebas que casen con tu teoría.
Por lo menos hasta que no aparezca otra nueva...
Claro, esto es, cuando te he dicho que era prematuro al hablar de la lógica, ya sé que llevamos siglos hablando de lógica pero no sabemos lo que es la lógica. Sobre todo cuando se hacen modelos y teorías.