www.revistasculturales.com

El portal de la Asociación de Revistas Culturales de España

 >> arce.es


Última actualización: (CET)


Revista de Estudios Orteguianos 16-17 Revista de Estudios Orteguianos

Posibles lecturas de los epistolarios

por Javier Zamora Bonilla
Revista de Estudios Orteguianos nº 16-17, Mayo / Noviembre 2008

Número de páginas: 7
imprimir

Resumen
Tomando como referencia la reciente edición de la correspondencia entre José Ortega y Gasset y su traductora al alemán Helene Weyl, y de las cartas cruzadas entre Gregorio Marañón y Miguel de Unamuno y José Ortega y Gasset, el autor medita sobre la conveniencia y necesidad de publicar los epistolarios, y sus posibles lecturas, y analiza estas nuevas ediciones.
Palabras clave
Epistolario, redes intelectuales, Ortega y Gasset, Helene Weyl, Marañón, Unamuno, raciovitalismo, España contemporánea
Abstract
Given the recent edition of correspondence between José Ortega y Gasset and his translator into
German Helene Weyl, and in the other hand, the exchange of letters among Gregorio Marañón,
Miguel de Unamuno and José Ortega y Gasset, the author meditates on the need and desirability of publishing the collected letters and analyzes these new editions and theirs possible interpretations.
Keywords
Collected letters, intellectual colleges, Ortega y Gasset, Helene Weyl, Marañón, Unamuno, raciovitalism, contemporary Spain
Los epistolarios, una gran cuestión, un gran debate [ 1 ] . ¿Deben o no deben publicarse? Y si sí, ¿cuándo? Se mezclan muchos intereses, a veces contrapuestos y difícilmente conciliables. Las cartas que uno escribe, salvo en contadas ocasiones, son cartas privadas, enviadas a un destinatario concreto. El autor de la misiva sabe que sólo aquél o un círculo reducido leerá esas letras, y en ellas se expresa con el grado de confianza que el receptor le merece, que puede ser mayor o menor según su intimidad. Ese grado de confianza hace que muchas cosas se den por supuestas, que existan omisiones y silencios porque el que leerá la carta vive dentro de un contexto rico de información, que casi siempre es imposible recomponer exactamente por el que luego años o siglos después publica la carta. Al que la escribe no le hace falta precisar numerosas cuestiones porque se dan por consabidas, ni hay necesidad de matizar comentarios sobre terceros -lo que seguramente sí haría si fuera un texto para darlo a conocer públicamente- porque se sobreentiende que el destinatario conoce otras impresiones del autor de la carta sobre esa misma persona. El insulto a alguien, que al investigador que años o siglos después transita por esos textos le puede parecer aberrante, a lo mejor no es sino una broma o una exageración sin malicia. A lo mejor. Caben muchas incomprensiones en la lectura histórica de los epistolarios, pero son una fuente valiosísima para reconstruir la biografía de un autor y sus relaciones con su circunstancia, incluida esa tupida circunstancia que son los otros, y, según los personajes, para conocer el contexto histórico general. Son un elemento clave para entender el ambiente de una época, lo que algún autor ha denominado los "invisible colleges" [ 2 ] , las redes de relación que marcan un tiempo y permiten al investigador comprender las "creencias" y las "ideas" (dicho con terminología orteguiana) [ 3 ] de una época y aclarar no pocos puntos negros de acontecimientos privados e históricos.
Volvamos al principio: ¿deben publicarse los epistolarios? Pienso que sí, pero también pienso que con ciertas garantías. Las primeras, jurídicas, que no es cosa baladí y a lo que no siempre los investigadores solemos darle importancia.
Se pueden publicar, pero respetando la ley, toda la legislación que afecta a este tema, incluidas las leyes de propiedad intelectual. Hay además normas de sentido común, recogidas en la propia ley, como que no pueden publicarse contra la voluntad de su autor en vida del mismo, ni después de su muerte contra el legítimo interés de sus derechohabientes. Cuando estos derechos prescriben o se consiguen los pertinentes permisos, mi criterio es que la edición de algo tan delicado como suelen ser los epistolarios (por esa su propia condición de la que hablaba al principio), éstos deben ponerse en manos de investigadores solventes, que conozcan el contexto de la época y las personas. Es el caso de Gesine Märtens y de Antonio López Vega, que acaban de publicar la correspondencia entre Ortega y su traductora alemana, Helene Weyl, en el primer caso, y de Marañón, Ortega y Unamuno, en el segundo.
Que los epistolarios se editen bien, en ediciones críticas que reconstruyan la circunstancia que le falta al lector actual (lo que han hecho Märtens y López Vega), no es un aspecto reverencial o de mojigatería intelectual, sino un objetivo de fiabilidad historiográfica y de seriedad académica. Las cartas se prestan a las manipulaciones, a que se pueda sacar de ellas lecturas erróneas o sesgadas, que, por otro lado, son inevitables, pero ahí está el buen hacer del investigador serio que es capaz de reconstruir la verdad objetiva (en la medida de lo posible) que hay tras de cada misiva, para que pueda contraponerse a lecturas maliciosas.
La correspondencia editada por Märtens y López Vega es muy diferente. Las cartas entre Ortega y su traductora Weyl son muy ricas tanto en los datos que aportan para conocer la biografía de ambos autores, y cómo se relacionan con la no pocas veces adversa circunstancia, como para profundizar en cuestiones claves de la filosofía de Ortega. Hay pocas cartas del filósofo en las que éste se detenga a explicar aspectos importantes de su pensamiento. No hay cartas filosóficas propiamente dichas, sino ráfagas de su filosofía aquí y allá, por eso es muy destacable esta correspondencia con Weyl, en la que al hilo de sus traducciones al alemán Ortega expone aspectos que permitirán interpretar con nuevos ojos algunas de sus obras.
La correspondencia entre Marañón, Ortega y Unamuno (en realidad entre Marañón y Unamuno, Marañón y Ortega, y éste y Marañón, y una carta de Unamuno a Marañón, nada más porque al parecer el resto de las de don Miguel al médico se perdieron durante la Guerra Civil) es, si no se me interpreta mal la expresión, además de mucho más diversa en la forma (desde el acuse de recibo a unas líneas de felicitación), mucho más anecdótica. Mientras que Ortega y Weyl viven separados toda su vida, excepto algún breve encuentro, y su relación es esencialmente epistolar, Ortega, Marañón y Unamuno, salvo en circunstancias como los exilios que todos sufrieron, se trataron bastante, se veían con frecuencia, especialmente Marañón y Ortega, y tenían además noticias unos de otros por terceros, de forma que las cartas completan una relación personal en la que éstas no son la parte sustancial de la misma. No digo que no tengan interés, que lo tienen y mucho, por ejemplo para precisar algunas cuestiones políticas, pero de la lectura de estas cartas no podemos colegir cuál fue el trato entre Marañón y Unamuno, ni entre Ortega y Marañón. Nos ayudan a entender, pero no nos dan todas las claves, y hay que añadir muchos más factores que conoce muy bien Antonio López Vega y que expone en el sustancioso "Estudio introductorio".
Número de páginas: 7
imprimir

NOTAS
  • [ 1 ]

    Este artículo surge a propósito de la publicación reciente de los siguientes epistolarios: José ORTEGA Y GASSET y Helene WEYL, Correspondencia , edición de Gesine MÄRTENS, prólogo de Jaime de SALAS, traducción de María Isabel PEÑA. Madrid: Biblioteca Nueva / Fundación José Ortega y Gasset, 2008, 282 p. Y Gregorio MARAÑÓN, José ORTEGA Y GASSET, y Miguel DE UNAMUNO, Epistolario inédito , edición crítica de Antonio López VEGA. Madrid: Espasa Calpe, 2008, 308 p. Las referencias a los mismos van directamente en el texto con remisión al número de página.

  • [ 2 ]

    Sobre el nacimiento del intelectual contemporáneo existe una abundante bibliografía. Me permito citar como aproximación al tema dos textos de Santos JULIÁ, su introducción al libro Historia de las dos Españas . Madrid: Taurus, 2004, y un otro bastante similar sobre "Intelectuales y política", en F. PAU I VALL (coord.), Ciudadanía y política. X Jornadas de la Asociación Española de Letrados de Parlamentos . Madrid: Tecnos / Asociación Española de Letrados de Parlamentos / Fundación Manuel Giménez Abad de Estudios Parlamentarios y del Estado Autonómico, 2004,pp. 89-100; la introducción de Víctor OUIMETTE a su libro Los intelectuales españoles y el naufragio del liberalismo (1923-1936) , 2 vols. Valencia: Pretextos, 1999; el artículo de Carlos SERRANO, "El «nacimiento de los intelectuales»: algunos replanteamientos", en C. SERRANO (edit.): El nacimiento de los intelectuales en España , dossier de la revista Ayer , 40 (2001), pp. 11-23; y el libro de Pascal ORY y Jean François SIRINELLI, Les intelectuels en France. De l'affaire Dreyfus à nos jours . París: Perrin, 2004. Sobre la importancia de la correspondencia en la configuración de redes intelectuales, puede verse Regine ZOTT, "Private Gelehrtenkorrespondenzen als informelles Kommunikationsmedium", en Hans-Gert ROLOFF (ed.), Wissenschaftliche Briefeditionen und ihre Probleme . Berlín: Weidler, 1998, pp. 43-72.

  • [ 3 ]

    José Ortega y Gasset , Ideas y creencias , en Obras completas . Madrid: Taurus / Fundación José Ortega y Gasset, 2006, tomo V, pp. 655 y ss. En adelante citaré esta edición siguiendo el esquema: V, 655 y ss.


Todos los artículos que aparecen en esta web cuentan con la autorización de las empresas editoras de las revistas en que han sido publicados, asumiendo dichas empresas, frente a ARCE, todas las responsabilidades derivadas de cualquier tipo de reclamación
Página generada el Jueves, 9 de Febrero de 2012 16:48:19