Entrevista a Oliver Stone: "Soy un creador, no un historiador"
Gabriel Lerman
Hacía cinco años que no dirigía un largometraje de ficción. Y su regreso a la gran pantalla no podía ser menos ambicioso. «Alejandro Magno» es sin duda el film más costoso de toda su carrera, no sólo por los ciento cincuenta millones de dólares que hicieron falta para recrear la vida del legendario rey griego, sino porque además tuvo que lidiar con todo tipo de dificultades, desde derrotar a otro proyecto similar encabezado por Baz Luhrmann que iba a ser protagonizado por Leonardo DiCaprio, hasta darse de narices con todos los grandes estudios hollywoodienses que se resistian a cargar con la mayor parte del riesgo de semejante proyecto, por lo que terminó consiguiendo el dinero en diversos países de Europa y en Corea. Sin embargo, lo más difícil fue lograr contener la extensa biografía de «Alejandro Magno» en poco más de tres horas de duración, algo sumamente difícil para alguien que, como se desprende de esta entrevista, aún sigue obsesionado por la intensa y complicada vida del joven más poderoso en la historia del planeta.
- ¿Qué fue lo que le atrajo de Alejandro Magno?
- Que tenía veintiseis años cuando logró dominar al mundo. ¿Cuándo fue la última vez que ocurrió algo así? Tener esa frescura y al mismo tiempo poder conquistar todo el planeta no es algo que se dé todos los días. Además Alejandro Magno vivió una de las más grandes aventuras de la historia, tan fabulosa como la de Simbad. Sus conquistas crearon un mito. Fue superior a Heracles, a Aquiles, a Dionisio. Fue un verdadero dios durante su breve vida.
- ¿Cuán difícil fue encontrar un equilibrio entre la historia y el entretenimiento?
- Soy un creador, no un historiador, pero en líneas generales no fue difícil, porque utilizamos como marco de lo que queríamos contar los hechos históricos, con excepción de un par de casos, como el de Roxana, de quien no se sabe nada. En los libros de historia sólo hay un par de párrafos sobre ella, pero básicamente sigue siendo un gran misterio. Nadie puede entender por qué Alejandro Magno quiso casarse con esta muchacha después de diez años de campaña, algo que molestó a cada uno de los integrantes de su ejercito, porque eliminaba la posibilidad de que el heredero tuviera pura estirpe macedonia. Después de tres años de pasar vergüenza finalmente tuvo un hijo. Pero Alejandro se muere ocho meses después que su amante y su mejor amigo, Hefestión, tal como él lo había prometido. Y abandona a su hijo al morir dos o tres meses antes que este nazca, condenándolo lógicamente a la muerte. Era obvio que él sabía cuál iba a ser el destino del niño si él no estaba para protegerlo. Por eso tuve que inventar aquello que no se encuentra en los libros de historia, siempre siguiendo la lógica de esos tiempos. Según Plutarco, Roxana mandó a matar a Barsine, su enemiga, cuarenta y ocho horas después de la muerte de Alejandro. La envenenó.
Pero esa era la manera de hacer las cosas en esa época. Olimpia hizo matar de una forma espantosa a Eurídice y a su hijo. Eran mujeres muy crueles. Y Rosario Dawson y Angelina Jolie tienen cierto parecido, lo cual me dio cierta licencia como para inventar la escena en la que se sugiere que es Roxana la que ha envenenado a Hefestión, o al menos que eso es lo que piensa Alejandro.
- Tuvo que dejar un montón de cosas afuera a la hora de contar la vida de Alejandro Magno...
- Es cierto. En la película nos tomamos la licencia de extenderle la vida a unos cuantos personajes, como Parmenión y Cleito, por cuestiones puramente argumentales. Pero en la estructura de la película, la vida de Alejandro Magno es la misma, no hubo grandes cambios. No sabemos si él atacó a Roxana. Quizás lo hizo, aunque lo dudo. ¿Quién le mató? Nunca lo sabremos, pero ciertamente hay suficientes conspiraciones contra Alejandro como para suponer que una de esas pudo haber triunfado. Lógicamente sus generales estaban muy preocupados de que los hiciese a un lado, y a su alrededor había una constante lucha por el poder. Buena parte de esto es conjetura, pero eso es lo que hace a los grandes dramas. Creo que he podido ser un poco más preciso que Shakespeare, lo cual ya es decir mucho.
- ¿La película está basada sólo en el libro de Robin Lane Fox?
- No, el libro de Robin fue el eje de nuestra investigación pero leímos todo lo que encontramos y que pudiera aportar algún dato interesante. La verdad es que los historiadores no coinciden demasiado en muchas cosas, como en el tema de las relaciones homosexuales de Alejandro Magno. Supuestamente Alejandro se colapsó cuando murió Hefestión y eso es lo que nos lleva a pensar que fue el gran amor de su vida. Le hizo construir una pira funeraria de seis pisos de alto y se pasó meses llorándolo. Pero no sabemos exactamente qué fue lo que ocurrió. Sobre el final de su vida Hefestión era el único hombre en el que confiaba. Ni siquiera Ptolomeo contaba con su confianza. Otro tema que sigue siendo debatido es Roxana. Nadie entiende bien por qué se casó tan tarde en su vida y con una figura política tan insignificante. Se podría haber casado en Macedeonia, con la hija de Darío, tal como lo sugirió su madre. Ese hubiera sido un casamiento a su altura real. Ese punto y el de Hefastión son los menos explorados históricamente. Pero además, si lees todos los libros sobre Alejandro Magno, te darás cuenta que Hefastión es uno de los personajes más aburridos y eso para mí siempre fue un problema. No sabía cómo hacer para darle peso dramático, porque es la mano derecha de Alejandro y no le cae bien a nadie de su entorno precisamente por eso. El resto de los generales lo desprecia a muerte, lo cual es otra razón para pensar que fue envenenado como producto de una conspiración. Lo cierto es que Hefastión era muy poco atractivo como personaje, y cuando conseguimos a Jared Leto, el papel cambió completamente para mí. Lo miré a los ojos y me di cuenta que era muy atractivo, quizás más atractivo que el propio Farrell. Sus ojos son asombrosos. De allí surgió la idea de que Hefastión tenía que ser la conciencia de Alejandro. El segundo perpetuo, el amigo más cercano. Cuando Hefestión muere, Alejandro dice: « te seguiré hasta la misma casa de la muerte ». Y ocho meses después cumplió con su palabra.
- En el film, para Alejandro, Europa y Asia forman un mismo territorio. ¿Eso es históricamente correcto?
- El puede no haberlo dicho explicitamente, pero sí, para él todo era una gran unidad. Por eso cuando atacaba un país y lo invadía, después de subyugarlo invitaba a su gente a que lo siguieran en su guerra de conquista. Lo interesante es que, en todos los territorios que conquistó, respetó la religión local, continuó sus sistemas de gobierno. En algunos casos los mejoró, pero en otros aprendió de los sistemas de gobierno de los países conquistados. Sin embargo, Alejandro es recordado no sólo como un conquistador, sino como un hombre generoso y compasivo. Fue el primer general que se permitió llorar en el campo de batalla, algo que en esos tiempos no era algo que hacían los hombres. Por algo su modelo era Aquiles.
- ¿Le parece que la aventura conquistadora de Alejandro terminó como un gran fracaso?
- No, porque a partir de él se generó un intenso comercio entre todos los reinos que conquistó y una gran prosperidad económica que duró hasta la llegada de los romanos. Digamos que fue el que le dio la idea a los romanos para que construyeran un gran imperio. Alejandro Magno representa la esencia de los griegos. En cambio los romanos no me caen tan bien. En el fondo, los romanos eran fascistas. Era gente con una mentalidad eminentemente militar. Espero que el público sepa distinguir entre los griegos y los romanos...