Los tiempos están cambiando
Los tiempos habían cambiado o, como cantaba otro Zimmermann (Robert) que empezaba su carrera en el sello Columbia por esa época, al menos estaban cambiando. A su regreso a Estados Unidos, Flora descubre que la situación del mundo discográfico no era la misma que antes de su partida. Con la explosión del Rock and Roll y el fenómeno de fans en ciernes, los criterios estéticos a la hora de decidir el diseño de las portadas se habían decantado en favor de la fotografía del artista o ídolo de jovencitas en perjuicio de la ilustración.
Aunque todavía realizará algunas portadas para la compañía RCA-Victor, las necesidades de dinero obligan a Flora a ponerse a trabajar como dibujante para diferentes publicaciones -muchas de ellas de gran tirada como Fortune, New York Times o Look- donde, sin renunciar a su estilo personal, sí es cierto que se ve obligado a trabajar con unos márgenes creativos más estrechos y a desarrollar un trabajo más correcto y acorde con los gustos de los lectores de dichas revistas. En una de sus visitas a las redacciones y editoriales, la casualidad hará que Flora comience a explorar otra de las vertientes de lo que será su trabajo futuro: la escritura e ilustración de cuentos infantiles. Su estreno será con "The fabulous Fireworks Family" -un curioso librito sobre una peculiar familia con la que coincidió durante su estadía en México cuyos miembros, desde el abuelo hasta los niños, se dedicaban al negocio de los fuegos artificiales -, al que seguirán dieciséis libros más en los siguientes años.

Fallecido en 1998, Flora mantuvo hasta el último momento su pasión por el jazz y la ilustración. Agradecido por la vida que le había tocado vivir y de la que, como confesaría, había recibido mucho más de lo que esperaba, resumía el éxito como profesional en el hecho de haber sido un trabajador infatigable
[ 4 ] . Para él sus trabajos tenían más de lúdico que de obligación laboral y a pesar de ser consciente de su trascendencia como uno de los más importantes diseñadores del siglo XX, no daba un excesivo valor a sus creaciones. Ninguno de los originales realizados para Columbia o RCAVictor se conserva y lo mismo sucederá con el grueso de su trabajo como ilustrador para revistas.
Según su propia declaración, un día recibió una llamada de la redacción del New York Times para preguntarle qué quería que hicieran con todos los originales de los dibujos que había ido enviando para acompañar diferentes secciones de la revista. Flora sencillamente respondió, "tíralos" .