¿Más cerca en el modo de entender la comunicación?
Tal vez sí, pero me refiero sobre todo al aspecto más humano. Antes, no sé como decirlo, había una actitud "anti-fashionable", más crítica con el sistema. Los diseñadores, como los artistas, los escritores, etc., por decirlo de alguna manera, eran "más intelectuales". En música, buscaban lo más vanguardista, en el cine les gustaba la nouvelle vague, etc. Lo que no quiere decir que no te gustara el fútbol o cualquier otra afición de la calle. Pero había una voluntad clara de separarse de la burguesía, de nutrirse en otras fuentes distintas a las comúnmente aceptadas. Los publicitarios estaban en otra onda, no teníamos mucho de que hablar. Eran considerados la peste. Ahora las fiestas son de publicitarios y diseñadores, y unos y otros visten igual y tienen los mismos objetivos. Creo que se han perdido valores que para nosotros eran básicos, o si se prefiere, que se han homogeneizado los valores dentro de nuestra sociedad.
¿También es el diseño más homogéneo?
Entonces se distinguía más el trabajo de cada diseñador. Dentro de los trabajos de Pentagram, no era difícil diferenciar quéhabía hecho Alan Fletcher, John McConnell o David Hillman. Todos los trabajos de Pentagram tenían como común denominador que había ideas, pero cada cual tenía su propio modo de resolverlas. Ahora, no.
¿Hay menos ideas?
Sí, ahora se le da menos importancia a la idea y más a la forma. En general, se ven muchas versiones de lo mismo, los mismos trucos una y otra vez. Aunque siempre hay gente en la vanguardia, que hace un trabajo extraordinariamente interesante, como los GTF o Paul Elliman.
Has citado muchos nombres, todos de diseñadores anglosajones.
Desde siempre, mi mirada ha estado puesta en el diseño inglés. Hace veinte años, cuando acababa un trabajo, siempre me preguntaba qué habría opinado Alan Fletcher, que en aquel entonces era mi ídolo, como hoy lo son GTF o Paul Elliman.
En aquella época, el diseño español estaba a décadas del británico. Con la globalización, ¿estamos ahora todos en lo mismo, o sigue habiendo distancia?
Digamos que ahora sólo nos llevan quince años. (Se ríe abiertamente). Es broma. Hay una media inglesa que igual nos lleva cinco años. Te diría que los jóvenes son hoy más profesionales. Están menos cerrados y estancados que la generación anterior, pero en contrapartida sus trabajos son más iguales. Te hablo en líneas generales. Aquí también hay gente que hace un trabajo que, a mi juicio, es muy bueno, como Pablo Martín, Diego Feijóo, Pilar Gorriz, Marc Català, Natalia Cuadrado...
¿Qué piensas cuando ves el trabajo de diseñadores radicalmente distintos a ti?
Algunas cosas me gustan; otras, como Carson, no. Le reconozco que produjo una ruptura, y eso sí me parece válido, pero al final visto uno vistos todos. Hay cosas "maximalistas" que me gustan, pero yo no las puedo hacer, lo mío tiene que ser de una simpleza total. Es más, cuando empiezo a decorar, a llenar, me doy cuenta de que no tengo aún la idea.
¿Ha cambiado la forma en que el cliente entiende el diseño?
Y... sí... no... Lo que pasa es que yo tengo los mismos clientes que entonces. (Se ríe de nuevo). Nunca he entendido por qué se considera a los clientes enemigos del diseño. Si a un cliente le razonas las cosas, entiende.
Entiende cuando lo que se discute son ideas...
Exacto. Si lo que vendes es un estilo formal, entonces no puedes sorprenderte de que se entre en el "me gusta/no me gusta", que se cuestionen los colores, etc.
Tus diseños tienden siempre a una pureza conceptual y formal. Con frecuencia, utilizas juegos tipográficos para resolver un encargo. ¿Tienes a veces la sensación de que se te agotan las posibilidades de resultados originales del alfabeto? (Suelta una amplia carcajada).
Me río porque el otro día un cliente me estaba encargando un logotipo y me decía medio en broma que quería un simbolito, que siempre pongo letras. Con Raul Pascuali, estudiábamos, trabajábamos y militábamos juntos. Eramos troskos-troskos. Muchos años después, cuando ya me había instalado en Barcelona, un día me dijo: "Che, Mario, menos mal que nunca ganamos". Y tenía razón porque éramos terriblemente dogmáticos. En aquella época, decíamos que el día que llegáramos al poder íbamos a imponer la helvética como letra única.
¿Te tienta el diseño de tipografía?
En realidad, no diseño tipografías, salvo la de la señalización del Forum, que desarrollé en colaboración con Andreu Balius. Lo que sí hacemos a veces es trabajar sobre tipografías existentes, como en el caso del hotel OMM. Ya habíamos decidido que la tipografía sería la Accident, cuando nos mostraron una prueba de los cajetines de las puertas, esos en los que debes introducir la tarjeta magnética para abrir la habitación. Eran traslúcidos y con luz interior, así que desarrollamos a partir de la Accident una letra stencil.
Cuando recibes un premio, ¿lo sientes como una reafirmación en tu modo de entender el diseño?
¿La verdad? Los premios no me parecen importantes.
Pero has presentado muchas veces los trabajos del estudio a convocatorias como los Laus.
Y lo sigo haciendo, sobre todo por Guillem que es joven. Cuando llegué a Barcelona, me gustaba ir a ver las exposiciones de los Laus, me parecía importante que cada cual mostrara una vez al año algo de lo que hace. El Premio Nacional, si te digo la verdad, me hizo ilusión sobre todo por mi hija, que tenía diez años y estaba entusiasmada con la idea de ver al rey. Lo que sí me gusto de alma fue cuando entré en la AGI, fue como confirmar que no estaba equivocado. ¡Que me juzgaran diez de las personas que yo he admirado!
¿Juzgado por diez hombres sin piedad?
No sabes cuanto. Tiempo después fui jurado de la AGI. Éramos diez, más el presidente, que no tenía ni voz ni voto. Para pasar la primera criba, tenías que tener al menos siete votos. Y luego, se revisaban de nuevo y muchos caían. Miraba los trabajos que había visto en revistas, de diseñadores que admiraba, ¡y yo no podía votar que no! Y veía a los otros jurados que se los cargaban de una manera atroz. Ahí te das cuenta que el nivel de exigencia es otro. .
FAVORITOS
Se dice que el contenido de una nevera dice mucho de su dueño. ¿Se puede decir lo mismo de la carpeta de favoritos de internet de un diseñador? Esto es lo que hemos encontrado en la de Mario Eskenazi:
www.graphicthoughtfacility.com
Graphic Thought Facility, la consultoría de diseño dirigida por Paul Neale, Andy Stevens y Huw Morgan. "Alucinantes".
www.frostdesign.co.uk
La agencia de Vince Frost. "Para mí uno de los mejores diseñadores del momento".
www.maedastudio.com
Web de John Maeda, diseñador, artista... "Maeda es un dios, es lo más parecido a Miguel Angel que hoy puedes encontrar".
www.designmachine.net
Design Machine es el estudio de Alexander Gelman, autor de Aspects of Essential Design (Rotovision, 2000) y defensor de la filosofía de la substracción aplicada al diseño. "Gelman es lo más mínimal de lo más mínimal que hay".
www.christophniemann.com
Cristoph Niemann, diseñador, ilustrador y animador de origen aleman que vive y trabaja en Nueva York. Su trabajo se puede ver con regularidad en The New York Times, The New Torker y Rolling Stone. "Es un tipo divertido, encantador, que hace lo que quiere tanto con el lápiz como con el ordenador. Y en todo, hay una idea gráfica detrás".