En Mallorca hace un año en recital, y ahora voy a Tenerife, por
primera vez con una orquesta.
¿Qué tipo de química percibió con el público
español?
La reacción de la audiencia del concierto de Palma fue excelente.
Tan cálida como la noche de agosto en la que se programó el
concierto, en el que estuve acompañando por Itamar Golan. El patio
en el que se programó estaba lleno, y a pesar del calor, nos tocó
interpretar tres bises más. Creo que fue una gran velada.
Por eso se le ve dispuesto a regresar a España con frecuencia
Sí. Después del concierto de ahora en Tenerife, tengo previstos
otros dos en febrero en Pamplona y Madrid con la Filarmónica de Estrasburgo
y otro en Bilbao en junio de 2005. Un año lleno de actividad en España,
ya que en noviembre regreso con recitales a Valencia, Sevilla, y de nuevo
a Bilbao.
Por lo pronto, hablemos del concierto de Tenerife, donde interpretará
el Concierto de Sibelius. ¿Cómo se encuentra frente
a una orquesta alguien que proclama su libertad interpretativa?
Es cierto que ser libre es la meta que me he propuesto, aunque tengo
claro que sólo es posible ser libre cuando se ejerce una libertad
responsable. Únicamente de ese modo funciona la libertad. Sobre todo
en un concierto con orquesta donde, teniendo en cuenta que eres libre, al
tiempo debes ser consciente de que hay setenta músicos pendientes
de ti y de lo que tú haces. De lo que te tienes que preocupar en
ese momento es de conseguir una bella armonía y una hermosa música.
Eso no quita que, cuando tocas solo, introduzcas algunas innovaciones.
Cuando se animó a tocar Bach, recurrió a las partituras
con notaciones personales del propio compositor ¿es ese su modo de
trabajar habitual?
Así es, me gusta conocer de primera mano lo que el creador escribió.
Por eso me gusta estudiar las ediciones originales y acudir a los manuscritos
cuando la partitura se me queda corta en información. Y a partir
de ese momento, siendo siempre respetuoso, puedes tener un criterio personal
más abierto, imaginando qué quiso decir realmente en esas
páginas el compositor.
¿A partir de esa lectura entre líneas puede permitirse
ser más original?
No he pretendido en ningún momento ser original en absoluto. La
finalidad última que yo me he propuesto es estar lo más cerca
posible de lo que allí está escrito.
Lo que no quita que su Bach tenga defensores y detractores.
Esas son cosas que no sólo pasan en la música. siempre
tienes que andar con cuidado con lo que haces, porque no faltará
quien te ame, ni tampoco quien te odie.
¿Cómo se lleva con el repertorio contemporáneo,
después de haber estudiado composición con Jeanna Metallidi,
de haber escrito música con 15 años, de haber grabado a Berio
y Schnittke y de haber protagonizado el estreno mundial de Pulsar,
de Augusta Read Thomas?
La estrené, pero apenas la he repetido hasta el momento. Por desvelar
mis aficiones, podría decir que, entre mis favoritos están
Ligeti y John Adams, aunque no he tocado demasiado su música. Para
el año que viene me han propuesto hacer el concierto de Gubaidulina,
Ofertorium. Veremos qué ocurre finalmente. Por lo pronto me
la tengo que aprender, porque soy consciente de que es una gran obra.