Algunas grabaciones de hace tiempo le gustaría repetirlas dentro de unos años, sobre todo Poppea y Orfeo .
En cualquier caso, mantendría mi principio de enriquecer la orquesta con mucho más color que en el original. Mi reciente versión de Poppea , con sus cornetas y trombones, es mucho más colorista que mi grabación de la obra de 1980. Ahora voy mucho más lejos en el sentido de una puesta en escena sonora, y también en cuanto a la variedad rítmica, porque en Monteverdi existe una riqueza de invención que no encontramos en sus contemporáneos.
La combinación de música antigua y contemporánea, como hace por ejemplo Maurizio Pollini en su festival vienés Mozart-Perspektiven , donde contrapone las composiciones de la Nueva Escuela de Viena y de Boulez con las de Mozart, es algo interesante para René Jacobs, y también aplicable a Monteverdi. Así, podría imaginar perfectamente presentar el Combattimento con L'histoire du soldat de Stravinski. Y ya les ha "soplado al oído" a muchos compositores de hoy la idea de poner música al segundo final del Orfeo de Monteverdi.
Está compuesto el final apolíneo, en el cual Orfeo es acogido en el cielo. El otro, el dionísiaco, en el que éste es desgarrado por las bacantes y su cabeza sigue cantando en el río, aparece en el libreto como un coro estrófico de bacantes. Quizá el Duque de Mantua tuviese aprensión de que el público no supiera apreciar un final así.