¿Ha pensado alguna vez en la dirección de escena?
No, aunque hay dos obras que me interesarían mucho, La condenación de Fausto y Pelléas . Aunque discuto mucho con los directores, me gusta comentar las cosas en las que estoy de acuerdo y en las que no. Pero lo que sí estoy empezando poco a poco a plantearme es la enseñanza del canto. Será en Bruselas, de aquí a un par de años.
¿Cuáles son sus grabaciones favoritas?
Es difícil de contestar, pero una es posiblemente el Parsifal con Karajan, y también su Pelléas , el Don Quijote de Massenet con Plasson y Berganza, Hérodiade ...
Su próxima visita al Teatro Real será con una ópera de Janácek, Desde la casa de los muertos .
Será mi primer papel en checo, y lo cantaré primeramente en París, en la misma producción de Grüber y Arroyo que vendrá después a Madrid. Me gusta muchísimo Janácek, y este papel no es muy largo pero muy bello, con esa escritura armónica tan típica de Janacek.
No podemos cerrar esta conversación sin preguntarle por su especial dedicación a la mélodie y al lied.
Encuentro muy importante cultivar este género. Como ya he dicho antes, y contra lo que muchos puedan pensar, creo que mi voz es más apropiada para el lied alemán que para la mélodie francesa, que creo que es para barítonos ligeros y tenores. Me gustan mucho los Kindertotenlieder de Mahler, y el año pasado grabé los Cuatro últimos lieder de Brahms en versión orquestal, aunque la instrumentación no es suya. También he cantado los monólogos de Jedermann del suizo Frank Martin, un compositor estupendo no demasiado conocido.
¿Nunca ha cantado música española?
No me gusta cantar en una lengua que no conozco. La única excepción es el Boris en ruso. Creo que el español es una lengua magnífica, me gusta más que el italiano. Creo que el italiano y el inglés son más superficiales, mientras que el alemán y el español tienen más peso.