Biografías, Memorias, temas como la casa, el erotismo, los homenajes, la homosexualidad, la pornografía, los viajes, los hospitales, los bares, los animales, las flores..., los objetos encontrados y robados conviven con los ambientes: Pañuelos, Corbatas y Tibor de Ángel, (con azul Purísima Concepción), actúan como contrapunto unos en vertical y otros en un plano de silencio horizontal, enmarcados en áreas de color sobre el suelo, con la estabilidad de una geometría exacta, 1+4=5, 2004; y la presencia de los materiales: madera, hueso, cristal y metal en Las 3 formas, 2008, cubo, pirámide y esfera. Algunas obras insisten en la orientación precisa de su/nuestra localización: Norte, Sur, Este, Oeste, como Las cuatro esquinas, 2007. La simultaneidad y superposición entre las piezas se suceden en el recorrido a través de las distintas salas: 16 Ojos, 2007, Las tres cajas y los 45 objetos, 2001, (Scriabin dixit, 2002), el homenaje al maestro ruso Alexander Scriabin, que, 1900 postulaba por la correspondencia entre música y color, materializado en cinco sombrillas sementeras con flecos de rafia que al moverse emiten un susurro leve, una hermosa música, casi imperceptible, accionada por un ventilador.
En Piscimuca, 2004/06, cubismo conceptual y Junk Art aparecen como documento fotográfico de una acción que JH llevó a cabo en el Muca de México con los desechos de mobiliario del museo.
¿Un gas más?, 2003, en formato de video y acción fotográfica, bajo la apariencia del ritual pacífico de un incienso consumiéndose, se alude al gas letal de las guerras, al hartazgo y la denuncia de un mundo en estado de violencia permanente. Fue en el decisivo año 2000 en el que Juan Hidalgo, en sus Notas para el Milenio, proclama su idea de higiene vital:
No mate usted
No sea ignorante
Aparque las religiones, los nacionalismos a ultranza
y muchas cosas más que son raíces de todo mal
No sea racista: que haya blanco, que haya negro
y que haya blanco y negro
Respete todas y cada una de las opciones sexuales
No robe
y
Límpiese los dientes cada día
La Isla realizada en vidrio roto y construida in situ, cierra la exposición y abre un recorrido de múltiples islas, que irán generándose, cada una con distintos materiales y apariencia como es la costumbre, en los distintos lugares a los que viaja la muestra: el museo ARTIUM de Vitoria y el CAAM de las Palmas de Gran Canaria.
El trabajo de Juan Hidalgo reclama una llamada a las nuevas generaciones a mirar y a comprender su trayectoria aleccionadora, poco ortodoxa y compleja, divertida y llena de coherencia. He tenido el placer de comprobar esta mirada atenta en jóvenes artistas que desde la performance, la música, la danza o las artes plásticas, abren sus propios caminos expresivos con la admiración por el trabajo de Juan. ¡Bravo por ellos! Mirar a los maestros siempre fue el camino, tener el alma de principiante, tal y como predican los bisabuelos chinos de Hidalgo.