Es para mí un placer recibir a los críticos; es esencial tener un contacto humano con ellos´, me dice la intendente y directora artística del Palau de les Arts nada más sentarnos en una esquina de su confortable y precioso despacho, en esta no menos hermosa casa. ´Por dos razones´, continúa: ´una, para que ustedes transmitan lo que hacemos durante todo el año al público que por unas razones u otras no viene al teatro; y dos, porque son ustedes críticos, especialistas, y yo siempre me nutro del diálogo enriquecedor con ustedes a la hora de mejorar o de hacer cosas diferentes. Por eso agradezco siempre su presencia.
Pedro González Mira
El agradecimiento es, evidentemente, nuestro, porque el trato que nos dispensa es extraordinariemente exquisito. En año y medio este teatro ha tenido dos contratiempos importantes, la avería de una de las plataformas del escenario y las tremendas lluvias del otoño pasado. Aun así, sigue un ascenso imparable, apoyado por un público, el valenciano, que responde una y otra vez ávidamente. Pero, ¿qué proyección internacional cree que va alcanzando? ¿Tiene noticias o datos de cómo está compitiendo en el extranjero con las marcas Liceu y Real?
Para mí el público valenciano ha sido una sorpresa fantástica, positivísima. Es un público que ama la música y quiere, sobre todo, ópera. Si usted se fija en una familia cualquiera de aquí es raro que alguno de sus miembros no toque algún instrumento, por puro placer. Hay en este pueblo una tradición musical fantástica que les hace practicantes pero, al mismo tiempo, consumidores. La programación debe ir dirigida en dos direcciones, pues; obras más sofisticadas y otras más populares, pues se trata de un público que, al no haber tenido hasta ahora un teatro de ópera, conoce sobre todo los títulos más populares. Sin embargo he de resaltar que cuando se trata de una ópera poco o nada conocida, el público valenciano escucha con una atención e interés increíble.El interés es enorme; lo hemos visto al vender los abonos, que se agotan en poco tiempo. Por esto creo que estamos haciendo bien en programar una temporada larga, ofreciendo títulos de repertorio italiano -que es muy requerido por el público valenciano- , pero también francés, alemán o ruso. Gradualmente haremos más funciones; empezamos con cuatro o cinco y ahora ya estamos en seis o siete; hemos abierto otros dos abonos, que se han agotado inmediatamente...
Y pronto llegará el Primer Festival del Mediterrani ...
Sí, comenzará el 24 de mayo con la Turandot de Puccini, que como sabe cumple el 150 aniversario de su nacimiento. La dirigirá Zubin Mehta, que es un músico que adora a Puccini, al que ha interpretado por todo el mundo. Él es el presidente del Festival, y él será quien lo inaugure. El título es muy popular, y la puesta en escena será de un gran cineasta, Chen Kaige, que está ahora terminando su última película y que obtuvo en 1993 la Palma de Oro en Cannes por ´Adiós a mi concubina´.Hay una larguísima lista de peticiones de entradas para estas funciones.
¿Cuántas habrá?
En un festival no se pueden hacer tantas funciones como en la temporada. Haremos cuatro funciones de Turandot y tres de Siegfried. Y estrá también, en el Auditorio, La corte del rey Faraón; el público valenciano adora la zarzuela.
Quisiera retomar la pregunta acerca de la repercusión internacional...
Vendemos abonos a aficionados que vienen de Madrid, de Barcelona o de otras partes de España, pero también tenemos público internacional. Esta misma mañana hemos tenido una interesante reunión para instrumentar la manera en que podemos utilizar la Alta Definición para sacar fuera de la Comunidad Valenciana (que puede ser Alicante, Castellón, Benidorm en verano,etc) las producciones del Palau de les Arts. La técnica y la tecnología están tan avanzadas que se puede transmitir a Japón, a China o a cualquier otro lugar del mundo una producción...
Ayer por la tarde comentamos algo sobre el sistena que está desarrollando Sony...
Sí. Como sabe es el más sofisticado. En este momento estamos en esto, para conocer el Palau de les Arts y divulgar sus producciones en todo el mundo.Con este sistema el público internacional va a saber lo que hacemos aquí. Podremos así transmitir nuestras representaciones, que son -como ustedes los críticos lo han dicho- de muy alta calidad, para convertir a Valencia, ya, en un punto de referencia internacional. Creo que en un año hemos conseguido situar a este teatro en un punto muy alto del panorama internacional. Pero para que el público extranjero venga más, debe conocer lo que hacemos, y por eso queremos transmitir nuestras funciones a Japón, China, Australia, América del Sur, etc.
El Festival del Mediterrani es un buen reclamo para ese público, no le parece...
Mucho público de fuera de Valencia que vino la temporada pasada ha vuelto a comprar sus entradas.Para mí el Festival es un período de tiempo donde ha de darse la máxima calidad, y pensando no sólo en el público local. Para ello quiero, ya le digo, la máxima calidad y la máxima cantidad de eventos en un breve período de tiempo. Algún colega suyo ha escrito de este teatro que Valencia es el Bayreuth del Mediterráneo...
A mí me parece que Walkiria y Siegfried estuvieron a mucha más altura de lo que se hace hoy en Bayreuth...
Sí, Bayreuth es un mito, un templo, un santuario. Pero tiene una maravillosa historia de calidades. Como todo en la vida, las cosas tienen sus altibajos.
Es público y notorio que el Gobierno Central trata mejor económicamente al Real y al Liceu. ¿Por qué cree que esto es así? ¿Va a seguir intentando que eso cambie? ¿Con qué argumentos?
Este teatro es ya un símbolo, como edificio de Santiago Calatrava. Y hemos demostrado que estamos en unos niveles de calidad excelentes, a nivel internacional; esto debería ser interesante para el Gobierno Central. Nostros tenemos aquí el dinero de la Generalitat. También el apoyo incondicional y decidido de su presidente, Francisco Camps, que no sólo da a esta Fundación el soporte filosófico sino el económico. El Gobierno Central nos ayuda con un millón y medio de euros, que es menos que en Sevilla o Bilbao. Nosotros tenemos cuatro salas y una programación que va desde octubre a finales de junio, con un festival de por medio, con dos de los más importantes directores de orquesta del mundo y una orquesta de primerísima calidad; todo eso cuesta mucho dinero. Tengo un enorme respeto por lo que se hace en el Real y en el Liceu, pero no me parece justo el reparto que se hace de las ayudas. Ahora va a haber elecciones generales(*), y no importa quién gobierne a partir de entonces; a mí lo que me interesa es que quien gane las elecciones reconozca lo que hacemos aquí en Valencia; y que se dé cuenta de qué clase de reclamo cultural conlleva. Este año, de todas las maneras, tenemos ya aprobada la misma cifra, sin ningún aumento.Mire, no comprendo esta actitud; hay una gran desproporción (**), naturalmente si nos atenemos a las calidades que estamos dando. Obviamente tenemos que trabajar con patrocinios; estamos formando un grupo de peresonajes, de empresarios valencianos, que nos va a ayudar bastante para buscar el dinero necesario, y no sólo en la Comunidad, sino internacionalmente. Hay público y hay mucho interés, pero éste tipo de espectáculos es muy caro; no podemos plantearnos dar más funciones si no tenemos más ayuda. El coste de base es muy alto (orquesta, producción, cantantes, etc.); pero cada función de más los multiplica.