JOSEPH HAYDN (1732-1809)
Además del Concierto para violonchelo nº1, de tres
conciertos para teclado, del Concierto para oboe y de un concierto
para violín, el compositor austriaco, paladín del Do Mayor,
montó en esta tonalidad veinte sinfonías (casi la quinta parte
del total): 2, 7 (La tarde), 9, 20, 25,
30, 32, 33, 37, 38, 41, 48
(María Teresa), 50, 56, 60 (El distraído),
63 (La Roxelana), 69 (Loudon), 82 (El
oso), 90 y 97. No obstante, es Re Mayor, con veintitrés
ocurrencias, la tonalidad más utilizada por Haydn en el capítulo
sinfónico.
LUDWIG VAN BEETHOVEN (1770-1827)
Ninguna de sus más importantes obras para orquesta figura en la
tonalidad de Do Mayor, pero, claro, nada más lejos de mi intención
declarar "menores" partituras como la Primera Sinfonía,
el Primer concierto para piano o el Triple concierto. Lo que
sucede es que entre estas obras y las Sinfonías Tercera, Quinta,
Sexta, Séptima y Novena, los Conciertos para
piano 4 y 5 y el Concierto para violín hay una
considerable distancia. Pero, con todo, es uno de los compositores con más
partituras notables en la citada tonalidad.
NICOLAI RIMSKY-KORSAKOV (1844-1908)
El compositor ruso, cuya tercera y última sinfonía está
escrita en Do Mayor, procedía de una distinguida familia de marinos
y militares, y por esta razón ingresó como cadete en la Academia
Naval, aunque al terminar la carrera en 1862, influido por Cui, Musorgsky
y Balakirev, decidió dedicarse a la música. Sus óperas
carecen de poder dramático, pero quizás compense la prodigiosa
orquestación (en este terreno Rimsky apenas tiene competidores).
El poema sinfónico Sheherazade es, con diferencia, su partitura
más célebre.
PAUL DUKAS (1865-1935)
Muy activo en la faceta docente, el músico parisino fue también
un magnífico orquestador (un impresionista a su manera) que compuso
un número reducido de obras. El poema danzado La péri,
el scherzo El aprendiz de brujo, la Sinfonía en Do Mayor
(es decir, prácticamente todo lo que escribió para orquesta)
y la ópera Ariadna y Barbazul constituyen sus trabajos más
apreciados, aunque su fama actual descansa en gran parte sobre el citado
en segundo lugar (recuerden a Mickey en la película "Fantasía"
de Walt Disney).
Discos seleccionados
BACH: Suite para orquesta nº1 (+ otras). Academy of St. Martin
in the Fields/Neville Marriner. Philips 4709342. 3 CDs. ADD.
Aunque suele preferirse la grabación dirigida por Leppard para
el mismo sello, me he inclinado finalmente por esta otra estupenda versión.
También Füri (Denon) y Goebel (Archiv) firmaron en su día
grandes interpretaciones. Por suerte hay donde elegir.
HAYDN: Concierto para violonchelo nº1 (+ otras). Du Pré.
Orquesta de Cámara Inglesa/Daniel Barenboim. EMI 5668962. ADD.
Nadie ha tocado el violonchelo como Jacqueline Du Pré. Con el
paso del tiempo su legado discográfico va adquiriendo inusitada dimensión
histórica. Esta versión del Concierto en Do Mayor de
Haydn (grabación de 1967) es una prueba de su talento excepcional.
MOZART: Sinfonías 34, 36 y 41 (+ otras). Orquesta Inglesa
de Cámara/Daniel Barenboim. EMI 7673012. 4 CDs. ADD.
Barenboim repite. Puede que existan versiones superiores de las Sinfonías
34 y 36 de Mozart (en cualquier caso no muy superiores), pero
esta Júpiter me sigue pareciendo la opción más
recomendable. A pesar de Solti, Tate y otra gente maravillosa.
SCHUBERT: Sinfonía nº9. Orquesta Sinfónica
de la Radio Bávara/Carlo Maria Giulini. Sony 53971. DDD.
Dura pugna la establecida entre esta grabación y la de Barenboim
(de nuevo don Daniel) en Sony. Cualquiera de ellas merece este mes la reseña
en la sección. A mi juicio Solti o Klemperer se sitúan varios
pasos por detrás. Y con eso ya está dicho todo.
SCHUMANN: Sinfonía nº2 (+ otra). Orquesta Filarmónica
de Berlín/Rafael Kubelík. D.G. 4295202. ADD.
Los que tuvimos ocasión de asistir el verano pasado en Madrid
a la interpretación de la Segunda de Schumann por Barenboim
(¡no le nombraré más!) certificamos que a esta sinfonía
se le hace justicia pocas veces. También fue Kubelík un buen
juez en 1965.
SIBELIUS: Sinfonías 3 y 7 (+ otras). Orquesta Hallé/John
Barbirolli. EMI 5672992. 5 CDs. ADD.
Pues eso, dos lecturas gloriosas (hasta se queda corto el calificativo
en el caso de la Séptima Sinfonía) de dos de las mejores
páginas orquestales escritas en la tonalidad que nos ocupa. La escucha
de estos discos es casi un mandamiento para el melómano.
PROKOFIEV: Concierto para piano nº3 (+ otra). Ashkenazy.
Orquesta Sinfónica de Londres/André Previn. Decca 4481272.
ADD.
En este punto la crítica es prácticamente unánime:
los cinco Conciertos para piano de Prokofiev lucen especialmente
en los dedos de Vladimir Askenazy y la batuta de André Previn. Treinta
años contemplan estas viejas e incombustibles grabaciones Decca.
SHOSTAKOVICH: Sinfonía nº7 (+ otra). Orquesta Sinfónica
de Chicago/Leonard Bernstein. D.G. 4276322. 2 CDs. DDD.
Tampoco aquí puede haber dudas. El director norteamericano y los
músicos de Chicago conspiraron en 1988 para producir la versión
referencial de esta impresionante, aunque ciertamente irregular, sinfonía.
Uno de esos discos milagrosos del último Bernstein.