... a muchos otros sitios. Por ejemplo, hasta hace dos años no estaba ni mucho menos entre mis planes hacer un concierto de Rachmaninov, pero toqué el Segundo : dos veces aquí en Sevilla, otras tantas en Madrid, una en Córdoba y otras dos con la Orquesta Joven de Andalucía. Y lo he programado de manera voluntaria. Ha sido un aporte a todos los niveles de gran interés para mí.
¿Y el Rachmaninov para piano solo?
No lo sé, los Preludios , algunos Estudios ... Es una música sin duda interesante. Pero quiero hacer muchas cosas: seguir tocando obras de Falla, adentrarme en el último Schubert, Mompou, volver a las Sonatas de Beethoven, Bach, Brahms, etc. Es que el repertorio es tan vasto... ¡y tan maravilloso!
El Impresionista parece ser uno de sus repertorios favoritos.
Y tanto. Es verdadera pasión la que siento por Debussy y Ravel. Ahora pienso volver de nuevo a los Preludios , y seguramente los tocaré de otra manera, pues el tiempo hace que las mismas obras te descubran nuevos secretos. Precisamente entre las próximas obras a estudiar está el Concierto en Sol de Ravel, toda una obra maestra. Lo hago la próxima temporada con varias orquestas españolas y a finales de la temporada 2006/07 lo hago en Lisboa y Madrid con la London Symphony Orchestra y el Maestro Daniel Harding.
¿Y qué tal la música de cámara?
Últimamente sí he tenido la fortuna de hacer más. Es un verdadero regalo para un músico poder compartir la experiencia sublime de hacer música juntos. Hace ya algunos años colaboré con el Cuarteto Casals y con el Cuarteto de la Habana, y más recientemente he podido hacer algún recital con el extraordinario viola sevillano Alejandro Garrido, así como con un prestigioso conjunto alemán, el Trío Gaede. Le aseguro que es un privilegio y un enorme placer poder hacer música de cámara con músicos del nivel que le he nombrado. Precisamente durante este año 2006 y el próximo 2007 proseguiré mi colaboración con Gaede haciendo los cuartetos de Mozart, alguno de Dvorák y algún que otro de Beethoven, en lugares como Madrid, Barcelona y Bilbao.
Está claro que su nombre está sonando mucho fuera de Andalucía.
Tengo muchos compromisos fuera de Andalucía, por supuesto, pero mantengo un vínculo extraordinario con mi tierra y unas relaciones permanentes con las orquestas andaluzas. Este año voy a Granada para hacer Scriabin y para el año próximo también tengo compromisos con otras formaciones andaluzas. Además el año pasado estuve con la Orquesta de Málaga, la de Córdoba y con la Sinfónica de Sevilla dos veces, una voluntaria y otra involuntariamente -sustituyendo a la violinista Janine Jansen-. Y bueno, hoy mismo estoy con la ROSS en este concierto extraordinario tocando las Noches en los jardines de España con el maestro Carlos Kalmar. Ya le digo, es un verdadero placer tocar siempre en Andalucía, es tocar en casa.
Aunque es de suponer que también será un placer actuar en sitios como el Carnegie Hall de Nueva York, donde usted ha debutado hace unos meses
Pues fue una experiencia realmente inolvidable. La actividad cultural de una gran ciudad como Nueva York es sin duda frenética. El Carnegie Hall es uno de esos "templos" de la música donde uno respira toda esa tradición de grandes músicos que han actuado en sus diferentes salas. Fue todo un regalo y un privilegio poder hacer música en un lugar así.
¿Observa alguna diferencia significativa entre el público español y el norteamericano?
Pues no, aunque sí es cierto que al público americano le apasiona la música española. No puede uno abstraerse que en el Carnegie Hall se han presentado grandes maestros del piano como Arthur Rubinstein o Alicia de Larrocha con programas que incluían música de Falla y Albéniz y que han dejado una huella indudable en tan mítica sala. En definitiva, supuso toda una experiencia que nunca podré olvidar.
Volviendo a nuestra tierra, ¿cómo ve la situación de la enseñanza musical en Andalucía? ¿Qué es lo más urgente de de cara a la enseñanza musical en las escuelas y/o conservatorios?
Creo que la enseñanza musical andaluza es extrapolable a cualquier punto de la geografía española. Estoy convencido de que se ha andado mucho camino y que la formación musical en España no tiene nada que ver con la que se ofrecía hace algunos años, tanto en la cuestión cualitativa como especialmente en la cuantitativa. Cada vez hay más jóvenes que quieren entrar en un conservatorio y la demanda de enseñanza musical es altísima. Pero también es cierto que queda mucho camino por andar y mucho en lo que mejorar, y creo que un aspecto fundamental radica en que los conservatorios españoles estén dotados de las mejores infraestructuras y profesorado posibles, para facilitar al alumnado una enseñanza realmente de calidad.
Alguien a quien le interesan muchos los temas educativos es Daniel Barenboim, un músico que le está ofreciendo últimamente un gran apoyo.
Es un auténtico privilegio para mí poder recibir clases y consejos del maestro. Que dedique parte de su escaso tiempo para darme algunas clases, ya sea en Sevilla -mientras discurre el proyecto del West-Eastern Divan-, ya sea en Viena, o en Berlín, entre sus múltiples conciertos, ensayos y demás compromisos, es todo un regalo, se lo aseguro, y nunca podré darle suficientemente las gracias por todos esos estímulos.
Tengo entendido que además estuvieron usted y otros pianistas el año pasado en Chicago recibiendo de él unas clases magistrales.
Sí, sobre las Sonatas de Beethoven. Estábamos Lang Lang, Alessio Bax, Jonathan Biss, David Kakouch y Saleem Aboud-Ashkar, entre otros. Siete pianistas en total. Cada uno tocábamos un movimiento de una sonata y el maestro nos daba una clase de tres cuartos de hora sobre el mismo. Bueno, sobre las primeras páginas, porque yo creo que ninguno logramos pasar de las primeras (risas). A mí me tocó hacer el primer movimiento de la Sonata op. 110 . Lang Lang hacía la Appassionata , Bax hacía la fuga de la Hammerklavier , y así. Además esas jornadas fueron filmadas con la intención de publicarlas en unos DVDs que saldrán el próximo diciembre en los que el maestro Barenboim interpreta las treinta y dos Sonatas en la Staastoper de Berlín.
Suele decirse que es uno de los repertorios más difíciles para cualquier pianista.
Es un compositor de una dificultad extrema, sin duda. Cada aproximación a Beethoven resulta sin duda apasionante y de extrema dificultad a todos los niveles.
Por cierto, ¿cuáles son los pianistas de la actualidad que más admira?
Por lo pronto a mis profesores, tanto por su enseñanza como por su propia calidad pianística. De los denominados grandes maestros, admiro a muchísimos, creo que a casi todos, puesto que cada uno tiene algo especial que mostrarnos. Ésa es la magia de la música. Desde Radu Lupu, Maria Joao Pires, Leif Ove Andsnes, Sokolov y por supuesto el mestro Barenboim como músico total. Aunque le confieso que también me apasionan los pianistas de antes (Schnabel, Arrau, Rubinstein, Sofronitzy, Myra Hess, Lipatti y un largo etcétera). Son tantos y tan grandes...
¿Qué destacaría entre sus próximos proyectos?