¿En qué momento técnico y artístico se encuentra el Octeto Ibérico en la actualidad?
Es un momento muy dulce, que implica un trabajo intensísimo y despiadado, pero siempre dentro de la máxima corrección y con el mayor diálogo. Trabajo con los músicos que he escogido no sólo por su nivel instrumental, sino también por su calidad humana. Son instrumentistas de un nivel fantástico que tocan unas obras que han sido escritas para ellos, no las que les ponen en el atril. Tienen sugerencias excelentes e interesantes que acojo con magnífico placer. A veces tengo que decir que no porque mi idea es mejor, pero les explico la razón. El momento es muy dulce porque los que tenían 15 ó 16 años cuando empezó el Octeto, hoy tienen quince años más y han evolucionado, han hecho estudios individuales muy profundos conmigo pero también con otros maestros porque me parece muy limitado trabajar con uno solo. Son profesionales que han ganado premios internacionales, que ya están haciendo una vida profesional muy seria y que tienen un compromiso enorme con el Octeto, pues hay miembros que llevan 13 ó 14 años tocando, que han hecho cientos de conciertos juntos y que han grabado 9 ó 10 CDs, lo que crea una gran complicidad.
A lo largo de este año el Octeto celebra su 15 aniversario con una serie de giras de conciertos, en colaboración con otras grandes figuras, como Teresa Berganza. ¿Cómo surgió la colaboración del Octeto con ella?
Surgió de una forma totalmente barroca. Tocamos en el Auditorio Nacional hará 10 ó 11 años. Un par de días más tarde recibí una nota del agente de Teresa Berganza diciendo que nos había oído y que quería trabajar con nosotros. Como tengo mucho sentido del humor, pensé era una broma. Al cabo de un par de meses recibí una llamada de Teresa Berganza preguntándome: ¿es que no te gusto? Por favor, si usted es uno de mis ídolos desde que tengo uso de razón. Es que te eché los tejos y no has respondido. Pero, si yo creía que era una broma... Pues no. Os he oído y el sonido me encanta y estoy segura de que podemos hacer cosas juntos. Tenía un par de días libres y me fui a Viena con una cartera llena de música y empezamos a hacer proyectos. Seis meses después debutamos juntos en la Gran Sala del Concertgebauw de Amsterdam, con un éxito impresionante en el año 95, y después hemos vivido momentos maravillosos con Teresa, que ha sido muy generosa con nosotros y nos ha hecho una propaganda inmensa... Recuerdo que cuando cantamos Bruselas, al día siguiente, un periódico belga que titulaba: "Berganza, el noveno violonchelo del Octeto".
Precisamente, Teresa Berganza protagoniza uno de los programas especiales que presenta el Octeto en su 15 aniversario, "Alma española"...
El Octeto no tenía historia... Yo-Yo Ma, en una entrevista dijo una frase que ha recorrido el mundo: "el Octeto Ibérico de Violonchelos no tenía historia, están haciendo historia, y que yo era un visionario que había conseguido algo único". Llevo 40 años en el norte de Europa, naturalmente he tenido que pagar un tributo muy elevado como músico para que me respeten allí porque nos consideran un poquito ligeros; todavía se tiene la mentalidad de la España del sainete y la pandereta. Desde hace muchos años me he empeñado en mostrar los tesoros musicales que tenemos en España. Y pongo siempre como el lied alemán. Los señores Goethe y Schiller fueron grandes poetas, pero nuestra canción, con textos de Cernuda, Neruda, Borges o García Lorca no le envidia nada. Cuando mostramos nuestro patrimonio fuera de España los teatros se caen. El público me ha llegado a decir que cómo es posible que no hubieran escuchado jamás la obra de Turina, Montsalvatge, Granados... Estamos haciendo una labor de embajadores de la música española y sudamericana porque todo el mundo sabe que el Octeto está radicado en Amsterdam, pero tenemos un componente latino muy fuerte y el 70% de nuestros programas es música española. Para mí es una espinita que el Octeto no esté radicado en España. Por desgracia o por suerte todo lo que he hecho importante ha sido en el extranjero, ya sea mi labor de catedrático, el Trío Mendelssohn, el Octeto, o la escuela de cuartetos de cuerda que he ayudado a crear en Amsterdam, única en el mundo, en la que hay permanentemente media docena de cuartetos inscritos, que reciben dos o tres veces por semana lecciones, y cada mes como hay un gran cuarteto internacional de gira por Holanda, uno de sus músicos imparte unas clases magistrales. A mí no me ha sido posible crear algo parecido en España, donde he dado muchos cursos y he ayudado a muchos jóvenes a perfeccionar el violonchelo...¿Por qué no podía estar el Octeto radicado en Madrid? Por lo menos como español y como latino que ha tenido que vivir fuera -con mucho placer porque Holanda me ofreció una gran tolerancia y un gran nivel artístico en los años 68-69-, intento mostrar nuestra cultura. Y hoy en día, el 70% de nuestros programas son de música española y de ese 70%, el otro 70% es de música española creada por una generación de compositores jóvenes magnífica que nos envidia toda Europa y aquí pienso que nuestros políticos y gestores no tienen ni idea de la calidad que tienen y de cómo deberían apoyarlos. Estoy hablando de Ramón Lazkano, que vive en París; o Gabriel Erkoreka, que vive en londres, o José María Sánchez Verdú, que vive en Berlín, o Jesús Rueda, David del Puerto... Precisamente, este mes de mayo haremos un programa interesantísimo en el Auditorio Nacional, con Pilar Jurado como cantante y compositora. Presentaremos el ciclo de Cinco canciones sobre textos de Cernuda , de Lazkano, y Nigredo , de Del Puerto, que hemos tocado en Barcelona y en otros países y que estrenaremos en Madrid. Este programa se enmarca dentro de "Alma de España", que incluye tres programas completos diferentes, con obras tradicionales y otras que se proyectan al futuro.
¿Cómo va el programa "Pasión Argentina que está preparando? /p>
Se acaba de estrenar con éxito en Amsterdam e incluye obras de Guastavino, Piazzolla y Ginastera... Con Bernarda Fink vamos a hacer este programa que ha sido un flechazo. Durante unos cuantos años hemos intentado trabajar juntos, pero las agendas no coincidían. Por fin, en septiembre pasado conseguimos encontrarnos para hacer una serie de conciertos en Francia y fue fantástico. A partir de ahora hemos decidido reservar cada año dos periodos de 10 días para hacer 4 ó 5 conciertos, que pensamos llevar al disco. También estoy tratando de retomar el contacto que ya tuvimos con María Bayo... "Pasión Argentina" se tocará varias veces antes del verano y hay toda una serie de conciertos previstos con este programa argentino en octubre y noviembre. Y ya estoy pensando en una continuación.
La idea surgió porque hicimos Brasil, hace 3 ó 4 años, y ha tenido muchísimo éxito, con obras de Villa-Lobos y Marlos Nobre. El pasado verano fue una gozada tener a Marlos entre el público en los conciertos que hicimos en Sao Paulo y Río de Janeiro. Con Marlos tenemos una relación fantástica, nos ha escrito cuatro obras: una instrumental y tres ciclos de canciones, que en total hacen casi una hora de música.
En Estados Unidos están como locos porque el año próximo vamos a hacer, además de los programas de música española, uno titulado ‘América hoy'. Los tres grandes papas de la música americana Philip Glass, Terry Riley y Steve Reich, están componiendo una obra para el Octeto. Y ya estoy pensando en otro programa que continúe el de "Alma de España", que estará dedicado a otro país iberoamericano.