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Ritmo 773 Ritmo

Cuentos musicales. Partituras inspiradas en Hoffmann, Andersen y los Grimm

por José Antonio Ruiz Rojo
Ritmo nº 773, marzo 2005

Número de páginas: 3
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Los cuentos que Andersen publicó entre 1835 y 1872 están detrás de numerosas composiciones, pero hasta la fecha no han propiciado partituras comparables a las ya elogiadas. No obstante, cabe citar unas cuantas de cierta, aunque desigual, importancia. El poema sinfónico Del eterno deseo (1904) del checo Vítezlav Novák se basa en un cuento publicado en la colección "El libro de las imágenes sin imágenes" (1840) y describe un cisne que acaba de posarse en el mar y después vuela en dirección al sol naciente. La suite sinfónica en tres movimientos La sirenita (estrenada en Viena en 1905 junto con el Pelleas und Melisande de Schönberg) es obra del austriaco Alexander von Zemlinsky y constituye una evocación, más que una ilustración, de la historia de la sirenita que anhela transformarse en mujer para poder conquistar al príncipe que ella misma ha salvado de un naufragio (con todo, la melodía al violín del comienzo de la obra representa obviamente a la sirenita en las profundidades del océano, y la tempestad y el naufragio resultan también harto elocuentes). En el ballet El pequeño elfo Ojo-Seguro , estrenado en 1924 en París, el compositor francés Florent Schmitt pone música, y mucha poesía, a las peripecias de cuento de hadas por las que pasa el niño Hialmar, el héroe de uno de los relatos de Andersen. El ruso Igor Stravinsky contribuyó a la causa con una ópera, El ruiseñor , con libreto de Stepan Mitusov basado en el delicioso cuento homónimo acerca de ese ruiseñor del emperador de China que, aunque desplazado por un pájaro mecánico, logra con su inimitable canto ahuyentar a la muerte y devolverle la vida a su antiguo señor. Esta ópera, estrenada en París en 1914, fue convertida años despué
INTÉRPRETES
ELISABETH GRÜMMER
Inolvidable intérprete, junto a Elisabeth Schwarzkopf, del celebrado Hänsel y Gretel de Humperdinck dirigido por Herbert von Karajan (el descubridor de la Grümmer) para el sello EMI hace muchos años, esta soprano alemana, nacida en 1911 en un una localidad de Alsacia-Lorena y fallecida en 1986 en Warendorf o Berlín (hay dudas), recibió lecciones de canto de Franziska Martienssen-Lohmann y ya en 1940 subió al escenario del Teatro Municipal de Aquisgrán como una de las muchachas flor del Parsifal de Wagner. Entre 1942 y 1944 trabajó en la Ópera de Duisburgo en calidad de primera soprano para papeles líricos. Después de fallecer su marido, el violinista Detlev Grümmer, durante un bombardeo aéreo, sirvió como empleada de correos hasta el final de la guerra. Desde 1946 hasta su retirada en 1972 permaneció vinculada a la Ópera de Berlín. En 1951 debutó en la Ópera de Viena y en el Covent Garden de Londres con la Eva de los Maestros Cantores de Núremberg de Wagner, entre 1953 y 1957 se presentó en los festivales de Salzburgo, Glyndebourne y Bayreuth y en 1967 debutó en la Ópera de Nueva York con la Mariscala de El caballero de la rosa de Strauss y en el Metropolitan Opera de Nueva York con la Elsa del Lohengrin de Wagner. Fue profesora del Conservatorio de Berlín desde 1965 y enseñó en Hamburgo, Lucerna y París. Dominadora de un repertorio no muy extenso, destacó también en la recreación de papeles mozartianos.
DIETRICH FISCHER-DIESKAU
Presente en el Hänsel y Gretel comercializado por Eurodisc (reseña a vuelta de página), en el doble compacto de D.G. con el Cardillac dirigido por Keilberth y en la versión en alemán de Los cuentos de Hoffmann grabada por EMI, este intérprete berlinés, nacido en 1925, es uno de los cantantes fundamentales del siglo XX. Incluso rozando ya la edad de jubilación, en los primeros años noventa, seguía ofreciendo interpretaciones espléndidas. Porque cuando se es un artista de los pies a la cabeza no importa que la voz, cosa lógica, no responda como antaño. Al alemán, con una carrera profesional lanzada en 1948, le sobraba inteligencia, control de los medios, instinto musical y experiencia para suplir con creces las deficiencias que el paso del tiempo provocaba en su instrumento de trabajo. En su mejor época el arte interpretativo de Fischer-Dieskau no conocía limitaciones ni en el aspecto técnico ni en la capacidad de penetración psicológica. Cada vez que cantaba era la gran tradición musical de Occidente la que cantaba a través suyo. Tal era la hondura de sus creaciones, reveladoras por cierto de una de las personalidades más cultas del panorama musical desde la última posguerra europea. Por este motivo el autor de libros como "Los lieder de Schubert" (1971) y "Wagner y Nietzsche" (1974) nos emociona y nos explica la partitura a un tiempo. Recordemos que Fischer-Dieskau quiso en un principio dedicarse a la dirección de orquesta.
OLIVER KNUSSEN

El director de una de las mejores versiones en disco del Beso del hada stravinskyano (D.G. 4492052) nació en Glasgow en 1952. Tras estudiar en Londres con John Lambert y en Tanglewood con Gunther Schuller, a la edad de dieciséis años dirigió a la Orquesta Sinfónica de Londres en el estreno de su propia Primera Sinfonía . Desde entonces ha alternado las labores de composición con una exitosa carrera de intérprete especializado en la música contemporánea. Ha trabajado al frente de la Orquesta de Cleveland, la Filarmónica de Los Ángeles, la Sinfónica de la BBC, la Orquesta de la Residencia de La Haya, la London Sinfonietta y el Schönberg Ensemble, entre otras agrupaciones, y realizado numerosas grabaciones para el sello D.G., al que se unió en 1995 mediante un contrato en exclusiva. Su producción como compositor incluye dos grandes sinfonías (completadas en 1971 y 1979), las óperas Where the Wild Things Are (estrenada en Londres en 1984) y Higglety Pigglety Pop! (estrenada en Los Ángeles en 1990), el Concierto para trompa (encargado por la Suntory Foundation y estrenado por la Sinfónica de Tokio en 1994) y algunas obras vocales e instrumentales como Four Late Poems and an Epigram of Rainer Maria Rilke (1988) y Songs without Voices (1992). Poseedor de importantes distinciones y miembro honorario de la Academia Americana de las Artes y las Letras, Knussen es una de las batutas más prometedoras del panorama internacional.
COMPOSITORES
ERNST THEODOR AMADEUS HOFFMANN (1776-1822)
Autor de cuentos fantásticos, en algunos de los cuales la música cobra un fuerte protagonismo, el prusiano fue también compositor, director de orquesta y ensayista musical. Tenía a Mozart y Gluck como los mayores ejemplos de operistas germanos (hasta cambió su tercer nombre, Wilhelm, en homenaje al salzburgués). Situado a medio camino entre Beethoven y Weber, introdujo las formas románticas en su música de cámara. Compuso, entre otras obras, cuatro singspiele y cuatro óperas, incluida Undine , un título clave del primer Romanticismo.
JOHANN PETER EMILIUS HARTMANN (1805-1900)
Descendiente de músicos alemanes emigrados a Dinamarca a mediados del siglo XVIII, el autor de Liden Kirsten , la ópera basada en Andersen, fue organista de la catedral de Copenhague, presidente de dos sociedades musicales y profesor del Conservatorio de la capital danesa. Muchas de sus partituras se inspiran en la canción popular danesa y en la mitología nórdica. En sus últimas obras anticipó ciertos rasgos del estilo de Carl Nielsen. Compuso tres óperas, varios ballets y dos sinfonías, además de canciones y música de cámara.
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