www.revistasculturales.com

El portal de la Asociación de Revistas Culturales de España

 >> arce.es


Última actualización: (CET)


Ópera Actual 79 Ópera Actual

Entevista a Juan Pons: "Las producciones caras asfixian el género"

por Pablo Meléndez-Haddad
Ópera Actual nº 79, abril 2005

Número de páginas: 3
imprimir

Ha cantado más de 2.000 funciones y ha sido más de 200 veces el temible barone Scarpia. Juan Pons es uno de los favoritos del Metropolitan Opera House, donde ha llegado a actuar en hasta siete títulos por temporada. Si el ser estrella en los repartos del Met ha podido limitar en cierta medida su carrera europea, hay que agradecer al barítono menorquín el interés que siempre ha manifestado por actuar en España. Si en marzo ha sido Simon Boccanegra en Sevilla, este mes de abril será Carlo Gerard de Andrea Chénier en Bilbao, donde volverá en septiembre con su paradigmático Germont, y en octubre cantará de nuevo La Gioconda en el Liceu. El ilustre barítono se suma desde este número al Comité de Honor de ÓPERA ACTUAL

Como Scarpia en Toulusse (2002) / Théatre du Capitole (Patrice Nin)
ÓPERA ACTUAL: Su biografía lo define como hijo del Liceu, pero por lo visto ha fichado por el Metropolitan.
Juan PONS: Me encantaría poder cantar cada año en el Liceu, que considero mi teatro, tal y como lo hice en un principio. Por lo pronto regreso con Gioconda y Butterfly , además de Aida . En Barcelona me gustaría poder cantar alguno de mis actuales papeles protagonistas, pero todo llegará.
Ó. A.: ¿Habrá celebración en 2008 por sus 25 años en el Met?
J. P.: Allí volveré esta temporada y también la próxima. En diciembre de 2007 comienzo otra serie, o sea que estaré cantando allí en enero, cuando cumpla 25 años con la compañía, en la que debuté en 1983. Es un record, porque de los cantantes españoles sólo Plácido Domingo ha superado esa barrera.
En el Met he hecho de todo, incluso en una temporada canté cinco títulos diferentes en Nueva York además de irme de gira a Japón con la compañía. Allí me llaman siempre y estoy haciendo Rigoletto continuamente. El pasado mes de enero me llevé una gran sorpresa; al final recibí una calurosa standing ovation que nunca olvidaré; fue una de esas funciones inolvidables. Y por eso volveré a cantar este papel en octubre, justo cuando tenía un compromiso con el Teatro Real, que me liberó para hacer esas cinco funciones.
En Nueva York se trabaja muy bien, con gente de todas partes. Marcello Viotti, que acaba de morir, me dirigió hace poquísimo y estuvimos hablando de La Gioconda del Liceu, que él dirigiría. Teníamos una relación muy buena. Al Met regreso mañana mismo (mediados de marzo) para cantar dos funciones de Pagliacci que se retransmitirán por radio.
Ó. A.: ¿Y qué pasa con los teatros españoles?
J. P.: Por diversas circunstancias no había regresado a Bilbao, donde ahora cantaré Andrea Chénier y, en septiembre, Traviata . Acabo de hacer Simon Boccanegra en Sevilla y con el Real he tenido problemas de agenda, porque sólo canté el Ballo en la temporada inaugural, aunque me habían ofrecido Otello , Luisa Fernanda y Forza . Al final inauguro la temporada 2006-07 con Aida . También he cantado una gala Verdi en Oviedo que antes había hecho en Vigo, y dos funciones de Tosca en A Coruña. No, no estoy en el paro ni mucho menos...
Ó. A.: Durante una época Pons era sinónimo de Falstaff ¿cuándo vuelve al personaje?
J. P.: Por ahora se rompe ese sinónimo, porque no tengo previsto cantarlo, aunque me encantaría. La verdad es que no se da la circunstancia; la obra no se programa mucho y en esto las modas pesan. Por otro lado, ha habido cantantes nuevos muy mediáticos que han debutado el papel. Esto es ley de vida, y las obras también se relacionan con un período de tu carrera, y por esto tampoco hay que ponerse nervioso. Lo importante es trabajar a gusto, porque también me encanta hacer obras como Il Tabarro o Gianni Schicchi , que cantaré en Toulouse. De aquí al verano sólo pasaré por casa cuatro días.
Ó. A.: ¿Ve alguna diferencia entre los barítonos de su generación y los de hoy?
J. P.: En general esto siempre hay que verlo en relación con el tipo de voz; es lo que define el carácter. Yo he hecho Belcore contadas veces, pero nunca he cantado Fígaro. Pero, por ejemplo, Carlos Álvarez está haciendo un repertorio verdiando importante, de Macbeth a Nabucco, Yago y Rigoletto, además de cantar Barbero . Él puede y no tiene problemas, pero hay otros barítonos que no tienen una voz con el cuerpo suficiente y se atreven con Simon o Nabucco. Así, hay bastantes barítonos de mi generación y posteriores que han acabado la carrera prematuramente porque han optado por un repertorio que no era el adecuado a pesar de tener una muy buena voz. Las características vocales de cada uno marcan los límites, pero hay cantantes que por diversas circunstancias -presión mediática, de teatros, por imagen- hacen carreras que acaban más pronto. La culpa siempre acaban echándosela a los demás y creo que hace falta mucha autocrítica.
Ó. A.: Ud. cambió de bajo a barítono. ¿Por qué no se decidió por continuar con esa cuerda que hoy se llama bajo-barítono?
J. P.: En parte lo he hecho, porque creo que Scarpia está con un pie en cada tesitura, tal y como lo han cantado James Morris, Samuel Ramey o Justino Díaz. Yo empecé la carrera haciendo Tosca y la sigo haciendo con dignidad. Es fundamental tener claro el repertorio y creo que el mío siempre ha sido el propio de personajes en los que hay que entregarse por entero, con momentos muy tensos, en los que también hay que usar una voz desgarrada, como en Tabarro . El verismo exige mucho, es verdad, pero yo he podido abordar ese repertorio de una manera sana. La voz sigue allí, y en todos estos años no he tendido grandes problemas.
Ó. A.: Falstaff, Schicchi... ¿Cuáles son los personajes que siente más cercanos?
J. P.: Si me dan a elegir creo que me quedaría con Falstaff, desde luego, sin olvidarme de Gianni Schicchi, ni de Tonio de Pagliacci ; con ellos me divierto y me lo paso bien, porque me gusta este repertorio en el que me muevo entre lo trágico y lo cómico, además de que el verismo me encanta. Por eso no puedo dejar de nombrar a Scarpia y a Carlo Gérard de Andrea Chénier . Ahora, como cantante, papeles como el protagonista de Simon Boccanegra son fascinantes porque te dan la ocasión de moverte por todos los matices de la vida y la muerte.
Ó. A.: ¿Cómo ve el futuro del género operístico ante los problemas de presupuesto que arrastran los teatros europeos?
Número de páginas: 3
imprimir


¿Desea opinar sobre este artículo en el foro? Pinche aquí.

Todos los artículos que aparecen en esta web cuentan con la autorización de las empresas editoras de las revistas en que han sido publicados, asumiendo dichas empresas, frente a ARCE, todas las responsabilidades derivadas de cualquier tipo de reclamación
Página generada el Jueves, 17 de Mayo de 2012 06:39:12