Ó. A.: ¿De dónde viene su vocación musical?
A. A.: Por parte de mi madre, está claro, porque en el País Vasco se juntan tres y ya hacen un coro; los coros están en la raíz misma de su ser. Por parte de mi padre la música adquiere unos tonos más intelectuales. Así creo que la genética vocal me viene de mi madre y la escénica, de interpretación, arrabalera, me viene de las hermanas de mi madre; pero sin haber tenido en casa al músico intelectual que era mi padre quizá no hubiera salido el potencial que él descubrió que podía haber en mí. Entonces empecé estudiando con él y posteriormente marché al conservatorio de Tolosa para acabar finalmente en Italia. Nunca pasé por Madrid, Barcelona o Valencia, y pienso que ese es un handicap que puede haber dificultado mi introducción en los escenarios españoles. Ésas han sido mis circunstancias involuntarias. He tenido mis profesores con los que me he ido compenetrando y de los que he ido aprendiendo. Antes hablaba de Ruth Falcon; necesitas identificarte con alguien, tener feeling , entender lo que quiere transmitirte.

Durante un recital en el Líbano, junto al tenor Plácido Domingo |
Ó. A.:¿Cómo se plantea sus nuevos personajes?
A. A.: Busco cuanto exista de literatura, cine o teatro que tenga que ver con el tema y el personaje. Esto, indudablemente, junto a la memorización de la partitura. Procuro empaparme del contexto en que se mueve, siente, vive o piensa el rol en cuestión, el siglo, la época, las circunstancias o gestos. Luego, puede ser que de todo lo que he recogido quede un 15 por cien, o un 5, no sé, pero intento sacar todo lo que puedo del personaje.
Ó. A.: Hecho este trabajo, llega al teatro y se encuentra al director de escena que le plantea: "No, la historia no es ésa; es otra que yo me he inventado sobre la música de este compositor". ¿Qué hace usted?
A. A.: Una de dos: o ese señor tiene tal poder en el mundo lírico que no te queda otro remedio que pasar por ahí -cosa que pasa mucho- o ya estás a una altura en tu carrera en la que puedes decir "Lo siento mucho, pero me voy a mi casa y que me vengan a buscar para la siguiente, pero por ahí no paso". Incluso a veces te quieren obligar a cantar en actitudes o posturas imposibles para el canto. Entonces intentas dialogar con el director de escena, y si admite el diálogo puede arreglarse; si no, siempre habrá otro cantante dispuesto a hacer lo que tú no puedes. Esto, al final, es una moda que terminará pasando y las cosas volverán a su sitio. ¿Qué más se puede hacer que no sea matar en vivo y en directo a los protagonistas?
Ó. A.: Éste no es el único problema que amenaza al futuro de la ópera. También está el brutal encarecimiento de la misma a cuenta del capítulo de producción y dirección escénica. ¿Qué opina?
A. A.: Efectivamente éste en un asunto muy grave y que tiene mucho que ver con el contexto en el que se desarrolla hoy el género lírico que va en paralelo a los grandes espectáculos musicales estadounidenses e ingleses con medios fabulosos que se rentabilizan estando en cartel meses y años y a la evolución del cine con una sofisticación tecnológica de efectos increíbles. Todo ello se pretende imitar en la ópera, con lo que se encarece terriblemente sin añadir ninguna magia especial a costa del dinero público o de empresa privadas.
Ó. A.: ¿Cómo ve su futuro?
A. A.: Ahora me siento muy bien, tranquila, contenta conmigo misma, satisfecha del trabajo vocal que estoy haciendo; y espero contagiar esta satisfacción a los que me estén escuchando. Veo que tengo mucho tiempo por delante. Humanamente también me siento bien, con muchas ganas de trabajar, de dar todo lo que pueda de mí. Como comentábamos antes, me siento ligera de equipaje .
Después de una gira de recitales por España -entre el 20 de agosto y el 28 de septiembre-, Ainhoa Arteta se trasladará a la Ópera de Puerto Rico para ofrecer otro recital antes de regresar al Metropolitan Opera House donde cantará La Óveme (octubre-noviembre). Después se trasladará a Menorca para cantar en Don Giovanni (diciembre), al Auditorio de Castellón para un concierto dirigida por Roberto Rizzi Brignoli (25 de enero de 2005) y continuar con una gira por España con arias de Mozart junto a la Orquestra de Cadaqués, con Neville Marriner en el podio (febrero). La esperan un recital en Argel y su debut en la Bayerische Staatsoper con Faust (abril) y en el Liceu con un recital (23 de mayo).