Las novísimas generaciones de directores de orquesta han irrumpido con inusitada fuerza en el panorama musical actual. Destacan figuras como Gustavo Dudamel, quien está desarrollando una impresionante carrera internacional, tanto en el plano concertístico como en el discográfico. También el joven Omer Wellber, reciente fichaje del Palau de les Arts de Valencia -con entrevista y portada en nuestra revista el pasado mes de mayo- que va a sustituir al ya legendario Lorin Maazel.
Pues bien, tenemos directores aún más jóvenes que los anteriores, inmersos en una importante carrera, como es el caso del francés Lionel Bringuier (Niza, 1986), actual titular de la Orquesta de Castilla y León. Tuvimos ocasión de hablar con el Maestro en su lengua materna con motivo del sexto concierto de la OSCyL dentro de la presente temporada, que él mismo dirigía en el Auditorio Miguel Delibes de Valladolid el pasado mes de diciembre, con un programa íntegramente dedicado al repertorio ruso, que incluía Las danzas Palovsianas del Príncipe Igor de Borodin y la Sinfonía nº 5 de Tchaikovski. Completaba el programa el Concierto para Violín y Orquesta de Aram Khachaturian, de la mano del solista Martin Chalifour, actual concertino principal de la Orquesta Filarmónica de Los Angeles.
Lionel Bringuier es un hombre cercano, directo, sumamente afable y sencillo, con la cabeza muy bien amueblada y alejado de cualquier tipo de presunción a la que podría estar abocada gente tan joven como él, ya saboreando las mieles del éxito. Descubrimos su entusiasmo, su talento y su gran cultura musical y artística, y mostró tener además una gran capacidad de síntesis para comentarnos de manera concisa muchas cosas en poco tiempo. Conversar con él resultó sumamente agradable e interesante, ya que aúna un gran temple junto a una inusitada madurez para un joven de tan sólo veinticuatro años.
Es Director Titular de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León desde 2009. ¿Cómo describiría su relación con esta orquesta y con el Auditorio Miguel Delibes?
Estoy muy contento de trabajar aquí en Valladolid. La Orquesta Sinfónica de Castilla y León es un magnífico conjunto formado por excelentes músicos que para mí son ya como mi familia. Me ofrecieron la oportunidad de dirigirla tras un concierto con la Orquesta de la BBC de Londres en 2007, y fue como un flechazo que aún hoy dura. Las personas en esta ciudad son muy simpáticas y la relación que tengo con el Auditorio Miguel Delibes es magnífica. Castilla y León y España en general están viviendo un momento óptimo musicalmente hablando. Es un país con mucho futuro en este sentido; se han construido muchos auditorios y se han reinaugurado varios teatros. Incluso les diría más: el futuro de la música clásica tanto para intérpretes como para directores está en España. Obviamente la fuerte crisis económica que afecta a toda Europa, se ha dejado notar. Sin embargo, en España no se han producido los fuertes recortes presupuestarios de otros países como Italia, Francia e incluso Alemania.
Ganó el Concurso de Jóvenes Directores de Orquesta de Besançon a la temprana edad de 19 años ¿Cree que los concursos constituyen una plataforma de lanzamiento para los Maestros?
Gané ese concurso y no me presenté a más. Allí conocí a mi agente y comencé mi carrera internacional. He de reconocer que no me gusta mucho la palabra "carrera", porque en realidad a mí lo que verdaderamente me importa es hacer música y que el público disfrute con ella. He dirigido la Orquesta de Bretaña, la Orquesta Filarmónica de Los Angeles, en la que fui director asistente de Esa Pekka-Salonen, la Orquesta de la Radio Sueca, la Orquesta Filarmónica de Monte Carlo, por citar algunas, y la experiencia ha sido magnífica en todos los casos.
Y por lo que a la edad respecta, creo que lo realmente importante es lo que un director sea capaz de aportar a la orquesta; el hecho de que tenga veinte, cuarenta u ochenta años es secundario a mi modo de ver.
Continuando con el Director y compositor finlandés Esa Pekka-Salonen, Usted ha sido director asistente de grandes maestros. ¿Qué consejos le han dado?
Esa Pekka-Salonen me enseñó lo importante que es la humildad en esta profesión. Un Director de Orquesta forma parte de un conjunto, aunque obviamente los músicos deben seguir a alguien, pero un Director no puede ser una persona autoritaria en el sentido negativo del término. Debe hacer notar su presencia, por supuesto, pero siempre integrándose en el conjunto.
Usted domina un amplio repertorio sinfónico, desde la música clásica hasta la música contemporánea, y también ha empezado a dirigir ópera. ¿Hay alguna época en concreto que le interese más?
Me interesa toda la música, compositores como Mozart, Beethoven, la música rusa de Stravinsky, Shostakovich o Khatchaturian, entre otros; Ravel, Fauré, Roussel, Berlioz, a los que me siento muy cercano por mi nacionalidad francesa; y compositores españoles como Manuel de Falla, Arriaga, entre otros. Dirijo obras conocidas, por supuesto, pero también me interesa "recuperar" e interpretar obras menos conocidas que, aún siendo de compositores famosos, se programan menos. Por otra parte, en junio de 2011 dirigiré "Carmen" con Magdalena Kozená. También me gusta mucho la música contemporánea porque es muy interesante poder trabajar directamente con los compositores, como el gran Pierre Boulez, por ejemplo. Este año, en el mes de octubre, hemos estrenado el Concierto para Piano del gran Esa Pekka-Salonen y en un futuro no muy lejano programaremos más música actual.
Tocar un instrumento es muy importante para un Director de Orquesta. Usted toca el piano y el violoncello, y también hay otros músicos en su familia, como su hermano, el joven pianista Nicolas Bringuier...
Sí, es fundamental. Toco un poco el clarinete también porque es importante conocer no sólo la sección de cuerdas de una orquesta, sino también la sección de viento, el teclado y el diálogo que establece la orquesta con los solistas. En lo que concierne a la sección de cuerdas, un Maestro tiene una visión muy concreta y subjetiva de los arcos e incluso de la digitación que pueden utilizar dichos instrumentistas para interpretar una obra, como también la tiene un concertino o un solista.
El próximo mes marzo dirigiré a la Orquesta de Castilla y León en un concierto donde mi hermano Nicolás actuará de solista al piano en el Concierto para piano y orquesta nº 1 de Johannes Brahms. Este bonito concierto se completará con Las Danzas de Galantha de Zoltan Kodaly y El pájaro de fuego de Igor Stravinski.
Al ver sus recientes programas en el Miguel Delibes, puede comprobarse su predilección por el repertorio ruso...