La inspiración vino precisamente de mi propia experiencia personal y de mi trayectoria como bailarina. Después de 12 años fuera de casa quería intentar proyectar a través de esta pieza mi miedo al desarraigo y a la pérdida de identidad. Aunque me siento cien por cien española, la influencia anglosajona sobre mi carácter y mi desarrollo como persona es algo que no puedo negar y con esta coreografía quería mostrar el híbrido de influencias que me hace ser quien soy.

Clara Barberá en el Pa de Quatre del Lago
de los cisnes. © DARIA KLIMENTOVA |
¿No fue un poco arriesgado presentar algo tan personal, tan hispano?
La verdad es que sí, pero era lo que sentía en ese momento y quería expresarlo, y no me arrepiento. Primero elegí la música, Asturias de Albéniz, y el poema La extranjera de Gabriela Mistral, y luego pude contar con las colaboraciones desinteresadas en el diseño del vestuario de Collado y García, (Carlos Collado de Madrid y Francisco García de Cáceres), dos diseñadores españoles con base aquí en Londres, y con la actriz española Amparo Climent (de Valencia) que amablemente se prestó a poner su voz para el poema, fue como poder redondear mi idea, y por si fuera poco, la guitarra española también estuvo compartiendo escenario conmigo tocada por la guitarrista inglesa Amanda Cook, que aceptoó encantada interpretar la pieza. Creo que el público asistente entendió perfectamente lo que yo quería expresar.
¿A la hora de montarte el solo te sentiste limitada para que no te clasifiquen de clásica?
Un poco sí, es la historia de mi vida últimamente, y también uno de mis retos al hacer esta coreografía era demostrar que ya no soy una bailarina clásica, evidente esa base esta ahí y a mí es a la primera que me gusta cuando voy a ver un ballet moderno encontrar una base técnica en los bailarines, eso es bonito, da una calidad al movimiento. Peor yo quería demostrar que sé moverme de otra forma. Creo que lo he conseguido, gente de mi compañía me esta diciendo que han descubierto cosas en mí que no sabían que tenía.
¿Cómo se ve el panorama de la danza en España desde la distancia?
Yo creo que es muy positivo para la danza en España, a la vez que reconfortante, la evidente calidad que los bailarines españoles están demostrando prácticamente en el mundo entero. Basta con echar una mirada a la gran cantidad de compañías grandes y menos grandes, conocidas y menos conocidas, con grandes y pequeños proyectos, en las que hay bailarines españoles y en casi todas en puestos muy destacados, y no sólo de ballet clásico, también de neoclásico y de contemporáneo, lo que pone de manifiesto los buenos maestros que tenemos en España. Es difícil desde aquí hacerse a una idea, pero yo creo que está mucho mejor que cuando yo me fui, por lo menos ahora cuando te preguntan qué haces y dices que eres bailarina no te preguntan por tu profesión, esto lo he percibido en mis viajes a visitar a mi familia. Escucho que hay mucho movimiento, muchos proyectos, el que luego se hagan o no es otra cosa. Sería estupendo que se pudieran hacer por lo menos un par de todos los proyectos de los que se oye hablar, y mejorar los que ya existen.
Clara no conforme con todo lo que hace actualmente, compagina su trabajo en la Rambert Dance Company con estudios universitarios en el área de "Business Management" a través de "The Open University" de Londres. Desde Por la Danza le deseamos todo lo mejor, que el cambio que ha realizado le siga dando satisfacciones, y que continúe haciendo realidad sus sueños.