Bueno, supongo que falta la persona. Es cierto que hay gente con talento; (Nacho) Duato por ejemplo, tiene mucho talento y éxito. Y estamos muy agradecidos a España por los maravillosos bailarines que salen de este país, gente en nuestra compañía y en otras. Pero creo que cuando llegue el momento y la persona esté ahí, tendréis una compañía nacional clásica; se lo digo muchas veces a Tamara (Rojo), porque ella es muy inteligente, le preocupa su país y está orgullosa de ser española. No se pueden forzar las cosas para que pasen; tiene que aparecer quien dé su vida por hacer algo muy específico, que tenga los contactos adecuados, que sea español para que entienda la mentalidad del país, pero sobre todo que tenga una determinación absoluta y una energía ilimitada.
¿Y el equipo adecuado?
Claro, las cosas sólo salen bien cuando la gente se junta. De Valois tenía mucha energía y mucho carácter, pero se unió a un gran coreógrafo (Ashton) y a un soberbio director musical (Constant Lambert). Es curioso, ¡porque en Europa hay tal tradición cultural! Madrid es una gran ciudad, además, tenéis maravillosos teatros, en los que mientras, recibís compañías de fuera...
No con la frecuencia que nos gustaría.
Es muy difícil hacerse un público. Mucha gente piensa que lo que hizo que el Sadler´s Wells Ballet se convirtiera en Royal Ballet y se metiera en el Covent Garden fue que durante la guerra este grupo de bailarines actuaba por todo el país: atrios de iglesias, naves del ejército, cantinas... gente que nunca habría tenido acceso al ballet lo pudo disfrutar. Por eso se dice que la guerra introdujo el ballet en Inglaterra.
Cuando después de la guerra quisieron reabrir el Opera House, necesitaban una compañía de danza, además de una de ópera. Nosotros ahora siempre estamos buscando un público más joven.
¿Y si las entradas son caras?
Obviamente, habrá que esperar un público de más de 35 años. Pero ahora lo que hacemos es ir a por los jóvenes con móviles, con programas de taquilla y ofertas, y que puedan comprar por Internet. Tenemos unos programas educacionales enormes, y el RB School tiene contactos con escuelas por todo el país, así que la red es gigantesca, y tiene que serlo o tendremos todo el público con el pelo blanco. Esa gente tiene buenos sueldos y pensiones; en América ese tipo de público es mayor, porque les gusta comprar abonos, saber que todos los miércoles van a ir al teatro - aunque no sepan lo que van a ver - y dónde se van a sentar. En Inglaterra no funciona tanto; no hay abonos, vendemos por bloques sueltos en taquilla y por Internet. También transmitimos en directo algunas funciones en una pantalla gigante (esponsorizada, claro) en la fachada del teatro. Al principio sólo en la plaza, después lo hicimos en 3 lugares, y ahora en todo el país: Bristol, Manchester, Birmingham... sólo hay que rezar para que no llueva. Estas cosas funcionan, pero hay que estar trabajando todo el tiempo.
Y como referencia ¿reciben apoyo de la Familia Real?
Sí, claro. La Reina Isabel II es nuestro Patrón. La Princesa Margarita, hermana de la Reina, venía muchísimo a vernos, como luego su hija, y fue nuestra President hasta su muerte; ahora el cargo lo ocupa el Príncipe Carlos. Justo antes de empezar la gira hicimos una función especial para el 80 Cumpleaños de la Reina, y recuperamos un ballet que se creó cuando la coronaron en 1953, y se llamaba Hommage to the Queen (Homenaje a la Reina). Como se había perdido la coreografía, hemos hecho otra nueva, con la misma música. Siempre que vienen a vernos, la noche se convierte en una función especial. Su apoyo también es muy importante.
Lo dicho, todo un ejemplo de clase, modales y oficio. Un placer.