¿Suelen coincidir las obras preferidas por el público con las elegidas por usted?
Ek. Es que no puedo hablar de una obra clave en mi repertorio. Para mí, la más importante es siempre la que estoy montando o creando
¿Y su relación con los bailarines?
Ek: Muy mala (risas)
Ana: La verdad es que su relación conmigo ha ido cambiando... Yo tengo bastante libertad... con otros es más estricta, diferente...
Ek: En serio, no haría nada sin los bailarines... El bailarín está en mi mente todo el rato y es fundamental la improvisación que puede ofrecer el bailarín una vez le he dado yo la información necesaria. Está muy presente en el momento de la creación y a través de él, y a través de mí, la pieza empieza a hablar. Y si hay suerte te dice voy por aquí o por allí. Y así es como debería ser
¿Recuerdan cómo fue cuando se conocieron?
Ek: Fue en una audición que Ana hizo en el Teatro de la Zarzuela para entrar en el Ballet Cullberg... Yo me fijé en Ana pero Ana no tanto en mí....(risas) Mi desarrollo como coreógrafo está intimamente ligado a ella. Ha sido fundamental tenerla cerca.
Ana: Me resultaría difícil destacar algo de nuestra relación profesional... es tan complejo. Me fascina su manera de trabajar, su relación con los bailarines...
Mats Ek y Ana Laguna también intervendrán en el Día Internacional de la Danza, 29 de abril, teatro Albéniz de Madrid.
ALUMINIO
del 23 al 30 de abril.
Teatro Real de Madrid
"Se llama Aluminio y aunque el título suena bastante abstracto, la gente va a saber enseguida por qué se llama así. No es como llamarlo `hierro´ o llamarlo `oro´. El aluminio es difuso... No hay una historia que contar. Sí una situación y un tema. El tema del rechazo sobre el que giran otras muchas cosas. La música es de John Adams, dura 35 minutos y en un principio se llamaba `Ik´. Pero es una palabra sueca que no tiene traducción y que se trata de una negación rotunda y majestática. Absoluta. Y me pareció demasiado tajante decir `no´"
Descomponer lo que está compuesto
"De revisar algunos clásicos me atrae descomponer lo que ya está compuesto", apunta Mats Ek. Y en sus treinta años como creador lo ha hecho un puñado de veces. En todos, despoja a los personajes de esa candidez e inocencia inicial del cuento original que revisa. Y en todos utiliza esa historia original del clásico para, una vez situada en otro contexto, poder hablar y reflexionar sobre problemas más actuales. Situó el segundo acto de Giselle (1982) en un manicomio, convirtió a todos los cisnes de El lago... (1987) en chicos y calvos, transformó a la princesa Aurora de La bella durmiente (1996) en una yonqui adolescente a la que violaban y quedaba embarazada, y resaltó apasionadamente las diferencias entre Carmen y Don José en la revisión que hizo del clásico de Bizet. Unas rompedoras adaptaciones capaces de convertir tal revisión en un nuevo clásico
Johan Inger. Aires nuevos en el Cullberg

©Pedro Arnay |
Después de años girando con las obras de Mats Ek, el mítico Cullberg Ballet cuenta ahora con la dirección artística de Johan Inger, un coreógrafo a la búsqueda de su propia voz que, además, abre las puertas a jóvenes talentos.
Parece que ha llegado el momento en que el nombre del Cullberg Ballet, de Suecia, ya no estará necesariamente asociado al de Mats Ek, quien fuera su más reputado director artístico. Aunque dejó el cargo hace más de una década permaneció en contacto y sus celebradas obras siguieron siendo la fuente principal del repertorio. En 2003, el sueco Johan Inger, que traía una brillante trayectoria como bailarín y coreógrafo en el Nederlands holandés, que dirige Jiri Kylián, asumió la dirección artística del colectivo, el más importante de la danza sueca, y le dio un giro radical de timón. Sus piezas y la inclusión de las de jóvenes coreógrafos, principalmente nórdicos, han traído aires de renovación por Estocolmo. No desechan al viejo maestro, que sigue montando obras para ellos, pero ya no es el epicentro de la programación. En marzo pasado, estrenaron con éxito en la capital sueca el programa Live, conformado por As If, de Inger, y Obituary, de Linus Tunström, mejor conocido allí como director teatral aunque estimable coreógrafo. El programa ha emprendido gira por Suecia y Johan Inger parece más que satisfecho.
¿Siente que ha cambiado algo en el Cullberg desde que asumió el cargo de director artístico?

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Hace ya más de un año ya que estoy al frente de la compañía y desde el primer contacto el trabajo primordial ha sido mantenerla junta, crear nuevas piezas, tomar algunas decisiones... no ha sido fácil, ha sido todo un reto y ahora es cuando comienzo a disfrutar. Pero aparte de director soy coreógrafo y hay mucha gente alrededor que trabaja en diversos aspectos, así que me permiten hacer mi trabajo creativo. En ese sentido soy afortunado.
¿Cree que el hecho de trabajar con una compañía que tiene tan asumido el lenguaje de Mats Ek ha influenciado su propio trabajo?
Creo que Home and Home (2003), siendo la primera, todavía está vinculada a Ek y a Kylián, que son mis maestros pero hoy a lo mejor ya busco mi propia voz. Home... tiene el legado de mis padres y estoy orgulloso. No lo veo como algo negativo. Por el contrario, la aprecio mucho, era mi primera pieza para el Cullberg y también era la primera vez que me aproximaba a un tema como éste, el de una jovencita que está confrontando la muerte y a sí misma, aunque debo decir que no es demasiado descriptiva y se interesa más por los sentimientos, los sentidos.
¿Cómo ve el futuro del Cullberg? ¿Cree que el público aceptará el nuevo rumbo que ha emprendido?

©Pedro Arnay |
Depende mucho de lo que haga como coreógrafo. No se cuáles serán mis próximas piezas. Sólo sé que serán sobre danza y humanos [el tema de As if es la comunicación]. El Cullberg se ha interesado siempre por asuntos sociales y políticos, así que puede que sean un poco más descriptivas aunque siempre dentro de cierta abstracción. Me gusta explorar en lo humano pero hacia dónde voy es todavía un misterio. No me veo tanto en asuntos políticos pero al igual que Ek no haré abstracción en términos puros. Y me gustaría también que los coreógrafos que trabajen para nosotros estén en la misma línea.
¿No le parece drástica la medida de retirar del repertorio los clásicos de Ek?
Fácilmente podría mantener la compañía con obras de Ek, Kylián o Duato pero yo creo que el dominio de las grandes estrellas ha durado mucho. Ek seguirá haciendo obras para la compañía, pero creo que es también mi deber buscar nuevos talentos, localizar a los coreógrafos del futuro e invertir en ellos. Por el momento, lo que no haremos es el repertorio de clásicos de Mats Ek. Queremos darles tiempo y centrarnos en nuevas producciones.