¿En este momento, cuáles son las principales actividades
del grupo?
Nuestras actividades se han ido multiplicando con
el tiempo. Al principio, el OULIPO sólo se reunía una vez
al mes. Era un grupo más bien secreto. A partir de la incorporación
de Jacques Roubaud el grupo empezó a hablar de sus actividades, por
ejemplo publicando en un cuaderno del Colegio de Patafísica, o también
en 1973, un volumen titulado La literatura potencial. Todo ello nos
hizo más visibles, y nos hemos puesto a hablar de nuestras actividades
en diversos encuentros y a hacer lecturas. Y, muy pronto, el OULIPO pareció
a ojos de los pedagogos como un soplo de aire fresco ¡algo en
absoluto previsto por los fundadores que sólo se interesaban por
los escritores! ¡Una de las primeras entrevistas concedidas al OULIPO
salió en la revista L'Éducation! Fue así como
se hizo el cruce entre el OULIPO y la incipiente moda de los talleres de
escritura. De todos modos no es éste el término que nosotros
utilizamos ya que preferimos hablar de "cursillos OULIPO". La
primera vez se hicieron por iniciativa de Gil Jouanard, en Villeneuve-lès-Avignon.
A partir de este desarrollo histórico se dibujan varias líneas
en la creciente actividad del OULIPO. Pero lo esencial siguen siendo las
reuniones mensuales.
¿Cómo se desarrollan esas reuniones?
Se trata de reuniones muy agradables que respetan
las apartados siguientes: creación, cogitación, erudición,
acción (pasada y futura), menudencias. Los que, desde el mes anterior,
han hecho creaciones, las presentan, los otros discuten, valoran. El apartado
cogitación, existe desde hace unos años. Es un apartado muy
interesante que permite presentar la idea de una creación que aún
no ha desembocado en un texto. Por ejemplo, yo presenté el pasado
10 de septiembre un proyecto de acróstico universal. Se trataría
de escribir un poema de veintiséis alejandrinos en el que cada verso
empezase por una letra distinta del alfabeto. Este poema base permitiría
crear un poema dedicado a la persona que se quiera, extrayendo los versos
correspondientes a las letras necesarias. Mi idea despertó un gran
interés, y Michelle Grangaud y Jacques Roubaud ya están trabajando
en ello.
¿Y los jueves del OULIPO?
Hace ya unos diez años, Hervé le Tellier
propuso que las lecturas se hiciesen más sistemáticas. Al
principio, nos encontrábamos en una sala pequeña. Después,
tuvimos que abandonar ese lugar por un anfiteatro de la universidad de Jussieu,
se ocupan sus 260 asientos, además de toda la gente que está
de pie. A partir del mes de octubre estaremos en un anfiteatro aún
mayor, en el Forum de las Imágenes.
¿Pero tanto éxito no traiciona la idea inicial
del secreto?
Eso piensan algunos en el grupo. Pero quisiera hacer
notar que estas lecturas son también una oportunidad para la creación.
Después de haber aprovechado nuestro fondo aquellos que lo tenían,
tuvimos que elaborar nuevos textos. Olivier Salon o Ian Monk siempre leyeron
textos nuevos. En fin, yo siempre insisto para que no se olviden los antiguos
textos: Queneau, Calvino o Perec.
Persiste un problema, sus lecturas son entretenidas, divertidas.
¿No dan ustedes una imagen deformada, lúdica de sus actividades?
Vuelvo a insistir en que este es un debate que tenemos
entre nosotros. Sin embargo, insisto, nuestras lecturas no son siempre sistemáticamente
"divertidas". Y cuido de que permanezcamos fieles a nosotros mismos.
Tiene usted intención de fundar un &laqno;Seminario Oulipo»
en el que universitarios y no universitarios estudiarán los trabajos
de autores oulipianos. ¿Por qué?
Coordiné el seminario Perec a lo largo de dieciocho
años, y comprobé hasta que punto era un lugar de encuentro,
de emulación. Ahora que Bernard Magné ha cogido el relevo
en el seminario, podré llevar a cabo esa idea que acaricio desde
hace algún tiempo, porque los críticos que se ocupan del OULIPO
no siempre disponen de un lugar como el seminario Queneau o el seminario
Perec.
¿Desde la creación del OULIPO han surgido diversos
OU-X-PO?
Sí, los primeros en vida de Le Lionnais. Se trata de intentos
más o menos logrados, de trasladar las técnicas de OULIPO
a otros campos, o a ámbitos muy específicos como el relato
policíaco. Con esta idea surgieron el OUPEINPO que se dedicó
a la pintura, el OULIPOPO, que se centró en la novela policíaca,
o el OUBAPO, que intentó aplicar al tebeo los principios del OULIPO
y nació de manera independiente.
¿No olvidamos el ALAMO?
El ALAMO no tiene nada que ver con los grupos que acabo de mencionar,
es una situación distinta. Algunos miembros del OULIPO (Braffort,
Roubaud, Fournel, Jouet y yo mismo) desearon integrar, independientemente
del OULIPO y de manera muy libre, investigaciones de informáticos,
que no fueran miembros del OULIPO.
¿Puede decirse que hoy por hoy el espíritu
del OULIPO se propaga a pesar de sus miembros?
Ciertamente. Lo mismo sucede con la lista OULIPO que se desarrolló
en internet sin ninguna relación directa con nuestro grupo. Ese éxito
es extraordinario, sin ir más lejos, hoy la lista ha transmitido
17 mensajes, entre los cuales hay algunas informaciones, pero dominan las
creaciones. Puede decirse por tanto que hoy en día el adjetivo "oulipiano"
ya no se refiere a los miembros del OULIPO sino de forma general, a todos
aquellos que "practican con trabas". El vocablo incluso ha entrado
en el diccionario. Hay algunos otros signos que parecen indicar un innegable
éxito en estos momentos. Piense usted, por ejemplo, en el público
que abarrota los anfiteatros donde se celebran nuestras lecturas, en la
cantidad de textos que recibo, poemarios y escritos variados, en la existencia
de una revista como Formules, difícil de imaginar sin el referente
del OULIPO. Pero aún es pronto para medir el impacto de todo ello.
¿Va haciéndose entonces el OULIPO un sitio en la
historia de la literatura francesa?
La importancia de nuestro movimiento en la historia de la literatura
sólo podrá ser evaluada dentro de bastantes años. En
cualquier caso no deja de llamarme la atención que el OULIPO figure
ahora en todas las historias de la literatura francesa, en todos los manuales
de enseñanza secundaria. En EE.UU., en las reuniones de universitarios
especialistas del siglo XX, se reserva con frecuencia un espacio para el
OULIPO. Tanto del otro lado del Atlántico como en Alemania somos
el último fetiche de moda detrás del Nouveau Roman.
Creo en definitiva que se reconocerá una cierta importancia al OULIPO
en la medida que haya dado forma a un campo que hasta entonces se consideraba
marginal.