El carácter híbrido y abierto de este género literario propone al escritor un gran espacio de libertad. En el libro de viajes cabe todo y Cela, con la maestría que le caracteriza, ha sabido aprovechar esta indefinición genérica para dar rienda suelta a su gran poder creador. Relato objetivo en apariencia, el libro de viajes se transforma, bajo la pluma del escritor padronés, en pura ficción. Esta es quizá la mayor aportación de Cela a la evolución de este género literario; con sus relatos de viaje no sólo vuelve a poner de moda en España un género algo olvidado sino que lo reinventa contribuyendo así a que ese género "cenicienta" -como solía llamarlo Cela - sea reconocido como un verdadero género literario.