De este modo, podría decirse que era toda la exposición
la se convertía en una de esas "máquinas de la memoriah
que soñara en sus utopías ese Campanella, que también
residiría en Nápoles y que también se relacionaría
con la Academia Pontiana, y que fue autor de un libro que en algún
momento se tituló Monarquía Hispana, que era descripción
de esa monarquía de monarquías que quiso ser aquel imperio
en el que no se ponía el sol; esa monarquía de monarquías
por la que lucharían aquellos poetas soldados que introducirían
en el castellano una literatura y un pensamiento, humanista e italianizante,
que llevaría a nuestras letras a algunos de sus mejores logros.