El cineasta egipcio cumplió 60 años mientras dirigía El sexto día (1986), la segunda película de su nueva etapa y la más francesa de todas sus producciones de ese período. En ella expresa por primera vez sus obsesiones acerca de la muerte, a través de un viaje que la protagonista realiza con su nieto, enfermo de cólera, en un barco por el Nilo que se dirige a Alejandría con la esperanza de ver el mar y alcanzar la curación antes de que llegue el sexto día, en el que mueren los afectados por ese mal. El film supuso un fracaso en Egipto y en Francia, con el que tuvo que cargar Chahine el mismo año que lloró el suicidio de Dalida, la protagonista de la película.
Con Alejandría, aún y siempre (1989), se situaba en el campo de los partidarios de la libertad y la democracia en Egipto. Después, se volvió hacia el pasado lejano con la película El emigrante (1994), con la que se enfrentó por segunda vez en su carrera a la prohibición de uno de sus films, esta vez por estar inspirado en el profeta Yusuf. La prohibición fue en el mismo año en el que Naguib Mahfuz sufrió un atentado.
Del dolor sentido por ambos sucesos nació El destino (1997), una película sobre la vida del filósofo árabe-andaluz Averroes, que narra cómo tuvo que enfrentarse a los extremistas islámicos, quienes lo declararon infiel y quemaron sus libros, y cómo éstos llegaron a Egipto. Después vino El otro (1999), en el que dio rienda suelta a su rabia por el deseo de los Estado Unidos de dominar el mundo.
A los 75 años dirigió Silencio..., se rueda (2001), en la que cultiva el musical, una de sus grandes pasiones.
Finalmente, llega Alejandría - Nueva York (2004), la cuarta parte de su autobiografía y en la que narra lo que le hubiera gustado que pasara y nunca sucedió.
Su última película, El Caos (codirigida con Jalid Yusuf) se estrenó en 2007. Con ella volvió a practicar una crítica mordaz de la actualidad con un tema político relacionado con los cambios producidos en la última década y que dieron lugar a una merma en la estructura política y social en todos los niveles.
*Samir Farid. Célebre crítico cinematográfico, nació en El Cairo en 1943. Se graduó en el Departamento de Crítica del Instituto Superior de Artes Dramáticas en 1965. Desde 1967 ha sido invitado a más de 170 festivales y seminarios en África, Asia, Estados Unidos y Europa. Es miembro del consejo de varias revistas, como El cine y La vanguardia . Es cofundador del Festival Nacional de Cortometrajes y Documentales, en 1970, y del Festival Nacional de Largometrajes, en 1971, además de la Unión de Críticos Árabes de Cine y la Asociación Egipcia de Críticos de Cine, ambas creadas en 1972. Desde 1971, integra la Federación Internacional de Prensa Cinematográfica (FIPRESCI). Es el supervisor de cine en la Biblioteca de Alejandría desde 2001. Ganó el Premio Nacional de las Artes en 2002. Escritor de 53 libros, el último de los cuales se titula La nueva ola en el cine egipcio , fue publicado en Damasco en 2005.
Jawaga : Se trata de una palabra que los egipcios utilizan para referirse a los hijos de las comunidades extranjeras que no dominan el árabe. Sin embargo, no implica ninguna connotación negativa. Muchas veces se emplea en tono de broma.