Recordemos que esta novela pertenece a la trilogía La juventud perdida, y es obra de madurez y de nostalgia hacia el tiempo pasado, «perdido» dice, novela que evoca su juventud madrileña con los arcos voltaicos, los coches de caballos, y las noches del Real con amores y desafíos. Novela por la que sentía predilección mi madre, que llegó incluso a escribir un guión cinematográfico que nunca hizo, y que me hubiera gustado realizar como un sueño de vida junto a ellos.
En su libro de versos Canciones del suburbio, publicado en 1944, hay recuerdos de Andalucía y tres poemas seguidos que apartando la rima podían ser escritos en prosa barojiana y que ocupan el centro de la publicación: el primero se titula «Vagabundos de Andalucía », el segundo es «Arcos de la Frontera», y el tercero es la romántica «Despedida de Diego Corrientes»:
Me voy, para no volver,
a la otra sombría orilla;
me voy para siempre, amigos,
dejadme que me despida
y diga al pueblo con pena:
¡Puerto de Santa María,
no te volveré a ver más
yo que tanto te quería!
Queda aparte naturalmente la biografía que escribió sobre Juan Van Halen, cuya sepultura se encuentra en el Puerto de Santa María.