- Evidenciamos la relación entre literatura y compromiso por un mundo sin barreras, sin caer en el adoctrinamiento. Isabel Tejerina defiende el papel de la literatura contra el pensamiento único y uniformador, contra el neoliberalismo, en la lucha a favor de la justicia global. Y destaca: «Nos hacen falta más relatos de los que apelan al sentido crítico y a la toma de conciencia, crean personajes en lucha por su dignidad, protagonistas que padecen la explotación y la opresión y que se alzan contra las dificultades para soñar y construir un mundo mejor. La literatura es también fundamental como espejo histórico, ansia de justicia y rebelión contra la brutalidad, expresión artística y explicación crítica para intentar evitar nuevas atrocidades y tratar de que la amenaza de su repetición alce más voces de las que hoy claman contra ellas [...]; los libros no van a salvar a la humanidad ni nos darán todas las respuestas, pero ampliarán nuestra comprensión de los otros y seguro que nos inducirán a formularnos nuevas preguntas para avanzar».
[ 29 ] También nos recuerda que para millones de niños y niñas su problema fundamental no es leer sino sobrevivir, que la exclusión de la lectura no es sino una manifestación de su exclusión total. En este sentido, opina que hay que «ofrecerles a los niños desde muy pequeños, libros adecuados a su comprensión y con auténtico estilo literario, que les muestren que la lucha contra la injusticia, larga y antigua sigue siendo necesaria, que les enseñen a conocer las causas de las mayores atrocidades y a interrogarse por las causas de la injusticia y la desigualdad, es una forma de educarlos no sólo para evitar delirios del pasado, sino para construir desde el presente un futuro distinto. Libros contra la guerra, la explotación, el racismo, etc., capaces de potenciar actitudes solidarias con los oprimidos y actitudes de rechazo ante comportamientos que provoquen marginación y discriminación. Obras que revelen la enorme riqueza de la diversidad y sus beneficios deseables para todos. Una literatura infantil y juvenil multicultural y comprometida que no apele a la sensiblería y la compasión, sí a la sensibilidad, el análisis crítico y la implicación personal solidaria para impulsar los cambios en el Norte y en el Sur en favor de los excluidos».
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También Alberto Manguel
[ 31 ] sostiene que el acto de leer nos da un conocimiento particular que puede transformarnos a las personas y al mundo que nos rodea, propiciando un cambio epistemológico profundo; a través de la lectura vemos las ausencias que padecemos. También afirma que, aunque todo texto admite varias lecturas, frente a la lectura definida por los grupos de poder, para que algo cambie realmente, es necesario educar lectores y lectoras que puedan leer en los textos creados por otras voces y expone: «De no ocurrir esta educación del lector nada cambiará por muchas voces nuevas que haya, porque esas voces hablarán para multitudes de sordos. Y si los lectores aprendemos a indagar, a interpretar, a traducir, a poner los textos en diversos contextos, a transformarlos a través de múltiples niveles de lectura -si los lectores nos adiestramos para hacer esto- no hará falta que ninguna voz se calle porque nosotros mismos sabremos elegir. Una voz silenciada, voluntariamente o no, no desaparece nunca. Su ausencia se vuelve enorme, demasiado importante para pasarla por alto. y sin duda no es una ausencia más lo que queremos, otro vacío de cien o doscientos años, sino un periodo de reparación en que esas voces puedan compartir la audibilidad que por tanto tiempo les fue negada».
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- A la vez que íbamos desarrollando nuestro proyecto, fuimos invitando a participar en nuestras clases a otras voces, a otras personas que trabajan desde una concepción radical de la democracia. Daniel Goldin
[ 33 ] nos recuerda que desde una concepción abierta de las identidades hay que tener muy claro si pretendemos procesos de formación desde experiencias culturales auténticas o de sus simulacros. La pluralidad de voces invitadas tenía como intención alentar una percepción integrada de la educación literaria en el estudiantado, favoreciendo la reflexión crítica colectiva a la crítica literaria académica incorporando elementos de la cultura popular, contemplando la pluralidad de dimensiones de las interacciones humanas. Y en consecuencia propiciar un cambio de actitud en cuanto al planteamiento de cuestiones relativas a la calidad de la enseñanza, favoreciendo transformaciones personales y sociales.
La participación de otras voces se articuló desde dos proyectos USE de mejora educativa que nos aprobaron en nuestra universidad; uno dirigido exclusivamente al estudiantado del proyecto titulado «Habilidades lingüísticas básicas y cultura» (en el que se incluyó una conferencia sobre la Tertulia Literaria Dialógica del CREA, experiencia basada en el aprendizaje dialógico, ligada a prácticas que transformen y superen las desigualdades sociales; un recital poético musical, «Al compás de la palabra»; una performance en torno a la descripción de la manera personal de entender la lectura del mundo de un artista plástico, y un taller de ilustración sobre el cambio cultural y la actualidad ilustrativa, analizando las principales tendencias contemporáneas en ilustración de LIJ); y otro proyecto codirigido de manera interdisciplinar por un grupo de personas que trabajamos en la misma línea, titulado «Cultura gitana y educación», donde se nos ofreció una conferencia desde una visión inédita para el estudiantado de la cultura gitana. Asimismo, conseguimos un fondo económico de titulación para una última conferencia que se centró en «Otra educación es posible», a partir del lema del Foro de Porto Alegre: «Otro mundo es posible».
Conocimiento compartido/ aprendizaje comunicativo
Éste es el resumen de un proyecto que ha intentado partir del trabajo cooperativo, generar conocimiento compartido en base a una manera distinta de trabajar la información mediante un aprendizaje comunicativo y dialógico, fomentando la interacción, la reflexión sobre la diversidad cultural.
A final de curso se pasaron dos cuestionarios para evaluar los efectos de las sesiones en el proceso de transformación del conocimiento y el cambio de actitud, ver si habían ayudado a mejorar los procesos de pensamiento, análisis e interpretación, comprensión y solución de problemas. El 100 % del estudiantado consideró positivo el proyecto de inclusión de otras voces en relación a la calidad de enseñanza en la formación de enseñantes y como una buena muestra de innovación educativa en la titulación de Maestro-a en la Universitat Jaume I.
Jim Cummins denuncia que en una democracia el predominio continuado de los grupos dominantes necesita del consentimiento de la mayoría de las personas que los votan. Y destaca: «Sólo una proporción relativamente pequeña de miembros de la sociedad estará dispuesta a admitir (ante los demás y ante sí misma) que es racista e intolerante; la mayoría se considera a sí misma y a su nación justas, razonables y comprometidas con la libertad y los derechos humanos (dentro de lo «razonable»). Para los grupos dominantes, no es en absoluto problemático el hecho de que hagan falta grandes dosis de amnesia histórica para preservar y reforzar esa identidad social y educativa».
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Este proyecto nos ha ayudado a descubrir que los y las enseñantes no debemos bajar la guardia ante «las relaciones coercitivas de poder que persisten bajo la capa retórica de la democracia, el respeto de los derechos humanos y la igualdad de oportunidades».
[ 35 ] Y que desde la LIJ podemos luchar contra el racismo, que todas y todos tenemos en mayor o menor dosis; repensar cómo miramos y cómo pensamos que nos miran, cuestionando las raíces de la desigualdad.