«Y así será siempre, mientras los niños sean alegres, inocentes y sin corazón.» De esta manera termina el famoso y magnífico cuento del que hemos hablado hasta ahora.
Juan Tébar es escritor y crítico literario.
El artículo se publicó como Apéndice en Peter Pan y Wendy, colección Laurín, de Anaya, 1989.