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Pasajes 19 Pasajes

Los contratiempos de la emancipación de las mujeres

por Geneviève Fraisse
Pasajes nº 19, Invierno 2005

Número de páginas: 3
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Los dos últimos siglos han hecho uso abundante de estas figuras políticas de la emancipación. Sin embargo, han circulado otros esquemas más raros, sobre todo el de Charles Fourier, que formula la utopía de una sociedad nueva, poniendo la emancipación de las mujeres como una condición de la subversión y de la libertad de los pueblos. Ni más acá de la historia por su atraso, ni agradecidas por la historia tras la Revolución que ha de venir, en esta visión las mujeres quedan inscritas en el corazón de la nueva historia: «Los progresos sociales y los cambios de periodo se efectúan en razón del progreso de las mujeres hacia la libertad; y las decadencias de orden social se operan en razón del descenso de la libertad de las mujeres » [ 1 ] . Tesis fourierista célebre, resumida unas líneas más adelante: «la extensión de los privilegios de las mujeres es el principio general de todo progreso social». Ningún camino para la emancipación, o aquí para la liberación y para la utopía, si las mujeres, como categoría social que puede soñar la igualdad entre los sexos, son dejadas de lado o marginadas. Están en el corazón del proceso de emancipación, incluso son necesarias para esta emancipación. La radicalidad de esta tesis tiene que ver con el reconocimiento de esta necesidad. Pero, más aún, esta teoría implica, por vía de consecuencia, una relación de historicidad entre los sexos. La historia se escribe, dice Charles Fourier, en y con la relación entre los sexos. Esta posición rompe doblemente con las dos representaciones precedentes: las mujeres son necesarias a la libertad de los pueblos; los sexos también escriben la historia, juntos y separadamente. Es cierto que Fourier afirma con toda claridad y asume sin ambages que son los hombres lo que tienen necesidad de la libertad de las mujeres, que su felicidad depende de eso y la felicidad de las naciones también. Se impone una interpretación instrumental de esta figura de la emancipación. El hombre tiene necesidad de la emancipación de las mujeres para su propia emancipación. Sin embargo, ¿es problemática esta interpretación?.
Antes de responder a esta cuestión, es interesante leer una versión actual de la misma, quizás menos utópica y seguramente más pragmática que la de Fourier. Y sin embargo, igual de radical. El economista Amartya Sen sitúa a las mujeres en el centro de un desarrollo posible de los países más pobres. Con la referencia a los escritos feministas de Mary Wollstonecraft de 1792, subraya el doble aspecto del derecho de las mujeres, cuando son «pacientes», susceptibles de recibir derechos por un lado, y cuando son «agentes», en situación de ser actoras del desarrollo por el otro. Por esta doble significación, introduce a las mujeres en el centro de la dinámica del desarrollo de los países pobres: «ya no son las destinatarias pasivas de una reforma que afecta a su estatus, sino las actoras del cambio, las iniciadoras dinámicas de transformaciones sociales, que pretenden modificar la existencia de los hombres tanto como la suya» [ 2 ] . Amartya Sen llega a esta afirmación tras una larga demostración, de libro en libro, consistente en relativizar el análisis de las desigualdades de rentas y en insistir en las desigualdades de las «capacidades», capacidad para el bienestar, para la salud, para la educación... pues sólo las desigualdades de capacidad pueden dar cuenta de la fuerte disparidad social entre hombres y mujeres, sólo ellas pueden explicar, por ejemplo, el fenómeno de las «mujeres ausentes», es decir, de una mortalidad femenina desproporcionada en relación a la de los hombres. Más claramente que Fourier, acepta hablar en términos de eficacia social, atribuyendo a las mujeres a la vez un papel para sí mismas y para los otros; el ejemplo más simple es el de los niños, que son los primeros beneficiarios de un mejor bienestar de las mujeres. Es una instrumentalización lúcida de las mujeres y de su emancipación. «Cuando lo examino, no ve o ninguna prioridad tan candente para la economía política del desarrollo que un reconocimiento pleno y entero de la participación y del liderazgo femeninos en los dominios político, económico y social. Es un aspecto crucial del desarrollo como libertad». Esta instrumentalización pasa por el reconocimiento de las mujeres como «agentes», dice él, como sujetos y actoras de la historia, diríamos nosotras. La relación entre los sexos alcanza un sentido histórico y las mismas mujeres están en la historia, contemporáneas de la historia que se está haciendo.
Charles Fourier y Amartya Sen están muy cerca, a dos siglos de distancia. Expresan una idea poco común de la historia de los sexos, idea que inscribe la emancipación de las mujeres en el corazón de toda historia que se está haciendo. También reconocen el carácter activo de su participación en la historia. Para el economista de hoy, se trata de todas las mujeres, de su derecho a la capacidad de actuar para su bienestar. Para Charles Fourier significaba que las mujeres ya emancipadas tenían que servir a la emancipación de todas las mujeres: «Las mujeres tenían que producir no escritoras, sino liberadoras; Espartacos políticos, genios que utilizaran los medios para sacar a su sexo del envilecimiento». Como una vanguardia, algunas mujeres iluminadas tendrían que cambiar el curso de la historia.
Nadie debería poner ya en tela de juicio, hoy, la importancia de las mujeres como actoras y sujetos de su historia y de la historia que se está haciendo. Queda por entender cómo actúan, cómo el pensamiento de la emancipación se ha convertido en el suyo. Una de las tesis de Pierre Bourdieu apunta a comprender cómo la historia ha producido una representación ahistórica de la dominación masculina, cómo ha enmascarado la historicidad de esta dominación. Estoy plenamente de acuerdo con esta tesis: sólo esta tesis permite un pensamiento histórico de la emancipación de las mujeres. Ya hemos visto hasta qué punto esta emancipación podía ser pensada fuera de la historia, invalidándola por tanto.
Pero la demostración de Pierre Bourdieu adolece de una extraña ligereza en el tratamiento de las actoras del cambio. Sus breves notas sobre el feminismo, sobre la historia del feminismo, sugieren una especie de rechazo: «El inmenso trabajo crítico del movimiento feminista» [ 3 ] , que él conjuga en pasado, ocupa el lugar de un análisis de ese mismo trabajo y esta cita demuestra poca curiosidad en cuanto a ese trabajo de crítica. Y, aun así, al precio de una aproximación no exenta de prejuicios (el feminismo se ha interesado por lo doméstico más que por la Escuela o el Estado), esta vez vincula el feminismo ya no con el pasado, sino con el futuro: «es un campo de acción inmenso el que se encuentra abierto a las luchas feministas, llamadas así a ocupar un lugar original y bien asentado en el seno de las luchas políticas contra todas las formas de dominación» [ 4 ] .
Las luchas feministas son convocadas en el pasado por su producción crítica y en el futuro por la acción que ha de venir. No son activas en el presente, en el seno mismo del análisis del sociólogo, que las deja siempre en los bordes, al lado de su demostración. ¿Cómo se puede creer en su demostración y en su voluntad de reconstruir la historicidad de la historia de las mujeres, cuando se le ve, en su misma obra, muy lejos de tener en cuenta el contenido del trabajo crítico del feminismo, tanto su aportación teórica como el impacto de sus acciones? Evocarlo no puede bastar; el evocarlo simplemente, abstractamente, como elemento externo a la demostración teórica, es negarle su pertinencia, su función histórica.
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NOTAS
  • [ 1 ]

    Charles Fourier, Théorie des quatre mouvements et des destinées générales , edición de Simone Debout-Oleszkiewicz, Jean-Jacques Pauvert, 1967, pág. 147.

  • [ 2 ]

    Amartya Sen, Un nouveau modèle économique, développement, justice,liberté ,París, Éditions Odile Jacob, 2000, pág. 253.

  • [ 3 ]

    Pierre Bourdieu, La domination masculine , París, Seuil, 1998, pág. 95.

  • [ 4 ]

    Ibidem , pág. 10.


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