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Pasajes 14 Pasajes

Cómo perseverar cuando la incertidumbre aprieta bajo la ley general del cambio

por Jorge Wagensberg
Pasajes nº 14, primavera 2004

Número de páginas: 4
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Perseverar, en el mundo inerte, significa seguir estando; en el mundo vivo significa seguir vivo; y en el mundo culto significa seguir conociendo. Cada vez que la incertidumbre del entorno fluctúa, se replantea la cuestión. Entonces la selección (fundamental, natural o culta) actúa sobre individualidades y éstas ganan así nuevas funciones a favor de seguir estando, seguir viviendo o seguir conociendo. Los objetos inertes no tienen estímulos que les empujen a seguir. Pero cualquier cambio, cualquier fenómeno, requiere energía y riesgo. La selección natural en cambio suele consolidar estímulos del tipo placer-dolor que vencen la pereza de gastar energía o el miedo a ponerse en peligro. Pero ¿entre qué alternativas se produce la selección? Las alternativas en la selección culta dependen de la creatividad de la mente. Pero ¿qué se puede decir del mapa de alternativas en el mundo vivo? ¿Donde encuentra la selección natural su campo propio de opciones? ¿Cómo seguir vivo cuando la incertidumbre aprieta?
Para empezar, necesitamos un principio de definición. Usaremos ésta:
Un ser vivo es un objeto que tiende a mantener una identidad independiente de l a incertidumbre de su entorno.
La calidad de vivo se gana en cuanto la palabra «tendencia» incluye la facultad de modificar el correspondiente entorno. Un cristal de cloruro sódico es una individualidad en ciertos ambientes, allí donde resiste ciertas variaciones del entorno sin perder la identidad propia de esta sal. Pero si el entorno cambia demasiado, por ejemplo aumenta demasiado la humedad, el cristal se disuelve. Es decir ¡no es capaz de cambiar la humedad de su entorno para seguir siendo un cristal de sal! Resiste, pero no modifica. Es una individualidad pero no un individuo vivo. El salto de la individualidad al individuo, de lo inerte a lo vivo, se produce cuando la independencia del entorno se consigue estableciendo un diálogo entre el objeto y la incertidumbre en la que éste está inmerso.
La idea del ser vivo como una individualidad es una de las tres claves de la definición que acabamos de proponer. Por otro lado, el ser vivo no es una parte cualquiera o una simple colección de otros individuos vivos. Ello no descarta, claro, que la asociación de dos o más individuos pueda llegar a dar lugar a la emergencia de un nuevo individuo vivo. Como veremos, crear una nueva identidad, aunque sea en otro orden jerárquico es, de hecho, un buen recurso para perpetuar la calidad de vivo .
La segunda clave está en que la relación del individuo con su entorno no se centra en la idea de adaptación sino en la idea de independencia , un término que tiene un nítido significado a la hora de hablar de la estabilidad de un sistema y de sus eventuales interacciones con su mundo exterior. Un pedazo de materia inerte, por ejemplo, se calienta mansamente cuando en su entorno inmediato aumenta la temperatura. Se adapta. Un ser vivo, en cambio, tiende a reorganizarse para que su temperatura se mantenga como si en el entorno no hubiera ocurrido nada. Cambia para que nada cambie. La clave independencia proporciona a la clave individuo un sentido más relevante.
Pero la tercera clave es quizá la clave de las claves: consiste en elegir la incertidumbre como la medida relevante del entorno. Lo esencial no es atender y responder a unas fluctuaciones concretas y determinadas del entorno, sino tener la elasticidad para encajar las fluctuaciones de un entorno en principio caprichoso e imprevisible. Resulta fácil inventar una máquina que anule los efectos de unas perturbaciones conocidas de antemano, pero resulta muy difícil construir una máquina que se defienda de la incertidumbre. Con esta definición ganan sentido otros conceptos que han caído en desgracia en biología. Por ejemplo, nos regala, como efecto co lateral un nuevo significado para la palabra progreso tantas veces defenestrado cuando se trata de hablar de algo vivo [ 1 ] .
Un individuo progresa en un entorno si gana independencia con respecto a él.
Para ser más explícitos: un individuo pasa de un estado A a un estado B, tal que B es más progresivo que A, si el estado B es más independiente de la incertidumbre del entorno que A. El concepto es nuevo y ahora se trata de ver si, con esta definición, la palabra es capaz de recuperar el prestigio perdido en ciencia con las contradicciones y ambigüedades de las anteriores definiciones. También se trata de poner la idea a prueba para ver si con ella se consigue un nuevo enfoque de la evolución de las formas vivas. Tenemos por delante una cuestión crucial: conocer (comprender) las alternativas que le quedan a un individuo vivo cuando resulta que la incertidumbre de su entorno aumenta. Empecemos por esto último ¿cómo dibujar un panorama de las alternativas disponibles? ¿Cómo integrar nuestros actuales conocimientos en física, química y biología para trazar un mapa de las alternativas para seguir vivo?
En el año 2000 propuse un intento de respuesta en la revista Biology and Philosophy [ 2 ] que despertó cierto interés [ 3 ] , [ 4 ] . Se trata de una síntesis en forma de identidad matemática que procede de un especial engarce entre la termodinámica del no-equilibrio (intercambio de materia y energía del individuo con el entorno) y de la teoría matemática de la información (intercambio de información con el entorno). Se trata de una relación inviolable entre cuatro conceptos trascendentes de la relación de un objeto con su entorno. La nombraremos como ley general del cambio y en palabras suena así:
La complejidad de un individuo más su capacidad de anticipación respecto del entorno, es igual a la incertidumbre del entorno más la capacidad del individuo para cambiar el (o de) entorno.
Se puede proponer, como veremos, una generalización que va más allá de los propios seres vivos en los que se ha inspirado su deducción y propuesta. Analicemos de momento, uno a uno, los cuatro conceptos:
La complejidad mide la variabilidad de estados accesibles al individuo vivo. Es una expresión de su identidad. Si por ejemplo hablamos de la propiedad color, el término será casi nulo para un oso polar (cien por cien de un sólo color), ligeramente mayor para una cebra (blanco y negro en torno al cincuenta por ciento) y mucho más grande para un vistoso pez tropical. En cambio la complejidad será máxima si los colores están repartidos por igual entre diferentes posibilidades. La complejidad, como cualquiera de las otras tres magnitudes se mide en unidades de información (bits por ejemplo) como la masa se mide en kilogramos.
La incertidumbre es la complejidad del entorno. Es decir: expresa la variabilidad de estados accesibles al entorno. Si seguimos hablando de la propiedad color como ejemplo, el término será casi nulo para un paisaje ártico y bastante mayor para un jardín botánico en flor. Si hablamos de estados atmosféricos posibles, otro ejemplo, entonces será mayor la incertidumbre de una selva tropical que la del fondo de una fosa marina donde la luz ambiental no existe (oscuridad total cierta y permanente) y donde la temperatura apenas cambia unas centésimas de grado a lo largo de todo el año. Es un término imprescindible a la hora de hablar de un ser vivo y da cuenta directamente de lo caprichoso de las fluctuaciones ambientales. Yo diría incluso que la incertidumbre del entorno es parte inseparable de un ser vivo. No tiene demasiado sentido, por ejemplo, comparar dos seres vivos entre sí prescindiendo de cuáles son sus entornos. Obsérvese que con ello la idea coloquial de incertidumbre, como sinónimo de azar, caos o ignorancia, adquiere aquí un sentido bien claro, mensurable y objetivo. Tanto, claro, como cualquiera de los otros términos de la identidad.
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NOTAS
  • [ 1 ] . Wagensberg, J. en El Progreso: ¿Un concepto acabado o emergente?, Metatemas 52,Tusquets, eds, 1998.
  • [ 2 ] . Wagensberg, J. «Complexity versus Uncertainty and the question of staying alive» , Biology and Philosophy , 2000.
  • [ 3 ] . Dennett D. C., Freedom evolves, Viking Press, 2003.
  • [ 4 ] Altenberg Workshops, en Theoretical Biology ,The Konrad Lorenz Institue Research,Altenberg, octubre 1999.

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