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Cuadernos de Alzate 36 Cuadernos de Alzate

Intelectuales vascos de la posguerra

por Teresa Echenique Elizondo
Cuadernos de Alzate nº 36, Primer semestre 2007

Número de páginas: 6
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Si la vida de José de Arteche transcurrió en su práctica totalidad sin salir de su Gipuzkoa natal, Julio Caro Baroja repartió su vida entre Vera de Bidasoa (Itzea)-San Sebastián y Madrid. Muy vinculado a Navarra, en su obra estudió con gran detalle el universo vasco, al tiempo que su dimensión de hombre preocupado por proyectos públicos le llevó a verse implicado, ya en la transición, en los comienzos de la Televisión vasca; dio cursos de Doctorado en la Universidad del País Vasco en calidad de Catedrático Extraordinario, condición por la que fueron rescatados para la Universidad tras la muerte de Franco algunos estudiosos españoles que, por diferentes razones, no habían desarrollado canónicamente una carrera funcionarial. Como intelectual vasco está tratado en los trabajos dedicados a él por Jesús Azkona, Josetxo Urrutikoetxea o José Ramón Zubiaur en el tomo Los Baroja. Memoria y lección [ 32 ] . También Joan Mari Torrealday incluye su mención por extenso, haciendo con él una excepción, en una publicación en la que tan sólo se recogen autores que han publicado en euskera [ 33 ] . Fue nombrado académico correspondiente de Euskaltzaindia-Academia de la Lengua Vasca en 1947 y, después, académico de honor, todo ello en señal de reconocimiento por sus trabajos sobre la lengua vasca y el mundo cultural vasco. A su funeral, celebrado en Vera de Bidasoa en el verano de 1995, asistieron autoridades y representantes culturales del País Vasco y de Navarra, rivalizando claramente en el deseo de reclamar su figura y obra. A pesar de su conocido agnosticismo, fue despedido en la iglesia de Vera, acompañado de un solemne y emocionado "Agur jaunak".
En su obra pueden trazarse coordenadas geográficas que perfilan áreas de interés con radio creciente: el pequeño círculo de Vera y el valle del Bidasoa, Álava, el País Vasco, Navarra, el valle del Ebro, los pueblos del Norte, la Península Ibérica.. .el ámbito mediterráneo etc." [ 34 ] . Ahora bien, si bien es cierto que, cuando habla de Navarra, puede referirse sólo a Navarra, en sus trabajos filológicos, en cambio, al hablar del euskera, no hay separación entre País Vasco y Navarra, territorios en los que la lengua tiene extensión y vitalidad.
Quisiera destacar de Caro, de su obra y sus reflexiones en torno a lo vasco y a los vascos, en la trayectoria de "su aventura estrictamente individual, como la verdadera aventura intelectual, solitaria, independiente, pacífica, libre" (tal como ha escrito Miguel Sánchez Ostiz [ 35 ] ) algo que ya dije en su día y he recordado continuamente, a saber, el error de considerar que el País Vasco ha estado aislado en el pasado; dice Julio Caro Baroja en el prólogo a Estudios vascos [ 36 ] : "El vasco no es una especie de ornitorrinco o de ser aislado en el concierto de los pueblos...Dejemos el cliché del "perpetuo aislamiento", que explica fácil pero engañosamente la conservación de una lengua, que, sin duda, es lo más peculiar del vasco. Porque en la Europa occidental tal aislamiento es y ha sido físicamente imposible y el país vasco está en una de las más complicadas encrucijadas del continente".
Al declararse explícitamente discípulo de José Miguel de Barandiarán, escribía Caro algo que tiene gran relieve para ese momento: "D. José Miguel nos hablaba a mí y a un sobrino seminarista que le ayudaba, de Folclore vasco, de Arqueología o de Etnografía en general. Mientras en la Universidad tenía que aguantar tabarras y displicencias...Barandiarán nos daba ideas muy claras y exactas sobre el método histórico-cultural, sobre las recientísimas investigaciones de Malinowski, sobre la idea de Dios entre los primitivos, acerca del pensamiento de Durkheim o de Wundt...Total, que en una cueva paleolítica de Vizcaya y de boca de un sacerdote católico vasco salía más materia universitaria que de las aulas madrileñas" [ 37 ] . Esto sucedía a finales de los años veinte, cuando el País Vasco de preguerra se resentía de la falta de Universidad pública. El contexto histórico que anticipa la posguerra vasca queda completado a través del relato de su madre. Cuenta Carmen Baroja y Nessi que, precisamente el día 17 de julio de 1936, acompañó desde Vera a su hijo "Julito" a San Sebastián a dar una conferencia en el Museo de San Telmo, "ante una colección de curas y de maestros de escuela nacionalistas y algún que otro erudito, como Barandiarán. Don Julio Urquijo y Barandiarán me felicitaron por tener un hijo de tanto valer" [ 38 ] , escribe con orgullo su madre.
Luis Michelena Elissalt-Koldo Mitxelena (Rentería 1915-San Sebastián 1987)
Hijo de un artesano de Rentería, perdió pronto a su padre y tuvo que empezar a trabajar a los 14 años; tenía mala salud, pero era un hombre tenaz. Continuó los estudios de noche y consiguió sacar el bachillerato. En la cárcel empezó a estudiar, animado por Matilde, su mujer. Militó en el PNV, sufrió cárcel varios años, vivió en el País Vasco, en Torrelavega y en Salamanca; su vida académica universitaria transcurrió en Salamanca y, finalmente, en Vitoria, adonde regresó en los años ochenta para participar en la construcción de una Universidad Pública Vasca que tanto defendió a lo largo de su vida como necesidad urgente del País; su carencia constituía para él la explicación de muchas cosas. Murió en San Sebastián. Fundó la filosofía vasca, fue miembro de Euskaltzaindia, dirigió Egan , donde publicó abundantemente en los primeros tiempos. Tiene hoy un Centro Cultural dedicado a su nombre.
Fue un cultivador eximio de su disciplina académica: la Filología Vasca ( y de la lingüística, en general, y de la Lingüística Indoeuropea , aunque en menor medida): sacó a la Filología Vasca de la soledad y del amateurismo que caracterizaba a muchos de sus cultivadores, dándole una entidad científica de primer orden. Pero más allá de los límites de la materia, fue también un pensador, un intelectual.
Su significación en el mundo vasco alcanza estos hitos: 1)Promocionó una nueva generación de escritores desde Egan (fue director y crítico en esta revista) en los años cincuenta; 2)participó activa y comprometidamente en la unificación del euskera desde 1968; 3) Su obra científica sobre el euskera, escrita mayoritariamente en castellano, se afianza y acrecienta a partir de 1960; 4) Ha dejado un grupo de discípulos rigurosamente formados en los que hoy se sustenta con solidez la Filología Vasca.
Dejó una obra filológica sólida, cuyo mensaje nuclear es, en mi sentir, la idea de que "no hay lenguas puras", con todas las implicaciones culturales y antropológicas que ello conlleva: "Según todos admitimos, no hay lenguas puras, sino que todas las lenguas que existen o han existido son impuras en mayor o menor grado" [ 39 ] . Sobre el contacto entre el mundo vasco y el románico destaca este párrafo: "Vasconia, como área marginal, constituye una zona de refugio de prácticas, creencias, costumbres y técnicas muy diversas, como su lengua es puerto donde se han cobijado tantas palabras y expresiones latinas y romances caídas en desuso en sus lugares de procedencia" [ 40 ] , o este otro: "En Vasconia y zonas vecinas el acercamiento entre romanistas y vascólogos puede ser tan fecundo como es estéril su alejamiento" [ 41 ] .
Nos ha legado, por otra parte, reflexiones de gran calado al emitir juicios sobre la obra de científicos contemporáneos. Así, hay una llamada de atención sobre la universalidad de la condición humana al afirmar: "cuando un Piaget habla de que el niño adquiere a cierta edad la noción de grupo o la de retículo... no se refiere al niño francés ni al europeo, sino al niño en general, sin distinción de razas o de culturas" [ 42 ] .
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NOTAS
  • [ 32 ]

    Publicación, por la Fundación Kutxa , del Curso de verano Los Baroja , San Sebastián, 1996.

  • [ 33 ]

    En Euskal idazleak, gaur, (Historia social de la lengua y la literatura vascas), San Sebastián, Jakin, 1970, pág. 55.

  • [ 34 ]

    Antonio Carreira, "La obra de Julio Caro Baroja. Ensayo de clasificación temática", en Homenaje a Julio Caro Baroja , Cuadernos Hispanoamericanos, 1994, 533-534, pág. 9.

  • [ 35 ]

    "Las enseñanzas de don Julio", en Homenaje a Julio Caro Baroja , pág. 38.

  • [ 36 ]

    San Sebastián, Txertoa, 1973, pág. 8.

  • [ 37 ]

    Citado por Juan Antonio Garmendi Elósegui en su artículo "Unas cartas de Julio Caro Baroja a José Miguel de Barandiarán" incluido en el Homenaje a Don Julio Caro Baroja que la Bascongada le dedicó en el año 1994 como tomo L de su Boletín de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País , págs. 399-405. No olvidemos, para captar en su justa dimensión la intencionalidad de sus palabras, la laicidad de Caro, como señala el propio Garmendia.

  • [ 38 ]

    Carmen Baroja y Nessi, obra citada , pág. 153.

  • [ 39 ]

    En Lenguas y protolenguas , Salamanca, Acta Salmanticensia, 1963, pág. 16.

  • [ 40 ]

    Véase Luis Michelena, Historia de la literatura vasca , Madrid, Minotauro, 1960, pág.20.

  • [ 41 ]

    Véase Luis Michelena, Prólogo a la 2ª edición del Lexicón bilbaíno de Emiliano de Arriaga, Madrid, Minotauro, 1960, pág.3.

  • [ 42 ]

    Lengua e historia, pág. 152


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