www.revistasculturales.com

El portal de la Asociación de Revistas Culturales de España


Última actualización: (CET)

La cultura pasa por aquí
Cuadernos de Alzate 30 Cuadernos de Alzate

Las claves del laberinto

por Ramón Jáuregui Atondo
Cuadernos de Alzate nº 30, primer semestre 2004

Número de páginas: 9
imprimir

Tampoco compartimos con el PP su política autonómica. No se defiende más ni mejor la Constitución aferrándose a su texto como si fueran los Diez Mandamientos esculpidos en piedra y, sobre todo, apropiándose del texto y utilizándolo como un arma contra los demás. El autogobierno de las nacionalidades y regiones españolas puede y debe avanzar. Las reformas en nuestro modelo son necesarias, y si se hacen con consenso serán muy beneficiosas para la cohesión de nuestros territorios y la consolidación y legitimación de nuestra Carta Magna.
LA SALIDA DEL LABERINTO
Parafraseando a Ghandi, yo diría que no hay caminos para la democracia vasca, la democracia es el camino. Las bases de salida de nuestro particular y tortuoso laberinto se encuentran en cuatro ideas que todos debiéramos aceptar: paz, pluralidad, respeto a las reglas del ordenamiento jurídico y aceptación, por parte de todos, de la voluntad democrática de la ciudadanía.
En primer lugar, en relación con la paz, el PSOE mantendrá dos principios básicos en la lucha contra el terrorismo: 1) El Pacto por la Libertades y contra el Terrorismo que firmamos con el Gobierno y el PP en 2000. 2) La irreversible decisión política, legal y judicial de excluir de la democracia a todo el entramado político, económico, social o mediático que apoye la violencia o sea parte de la estrategia terrorista.
Pero, dicho esto, también queremos hacer el máximo esfuerzo por alcanzar un Mínimo Común Democrático en la fase final de la violencia y explorar las posibilidades de un final definitivo a la misma.
Esto quiere decir que somos partidarios de:
• Intensificar la colaboración y la coordinación policial con la ertzaintza, la policía francesa y las fuerzas de seguridad del Estado.
• Extender el consenso político del acuerdo por las libertades y compartir con los partidos políticos del arco parlamentario la información y la política antiterrorista en la comisión de Secretos Oficiales del Parlamento.
• Alcanzar acuerdos en el País Vasco para desarrollar una política común de apoyo a las víctimas y de solidaridad y acompañamiento social a los perseguidos y amenazados por la violencia.
En segundo lugar, y en relación con la Pluralidad y los proyectos políticos, queremos reafirmarnos en nuestra negativa a que el Plan Ibarretxe sea la base de discusión de un nuevo marco jurídico-político. No aceptamos ni sus fundamentos, ni sus pretensiones, ni su contenido. Ya ha quedado explicado, pero queremos dejar claro que no vamos a ser socios de esa operación en ningún caso. Ese señuelo que se lanza hacia un PSE integrado en la unidad nacionalista como base de un consenso vasco, es inviable porque la pretensión de seducir a la izquierda abertzale desde el soberanismo resulta incompatible con el constitucionalismo del partido socialista.
Pero la oposición a ese proyecto y la alternativa al bloqueo institucional y político de la Comunidad Auónoma, lo harán el PSE y el PSOE con su propio proyecto. Creemos que el PP no acierta en su discurso ni en su política al enfrentarse al Plan Ibarretxe . Es más, creemos que el discurso y el proyecto político de Mayor Oreja van a ser superados por su propio partido y por la nueva realidad política que surgirá a partir del 14 de marzo. El PP no podrá seguir anclado en el discurso pétreo de la Constitución y de la regresión autonómica. En el supuesto de que gobierne, necesitará pactos y tendrá que hacer frente a demandas legitimadas por las urnas y soportadas por la Ley y por la propia Constitución. El PP no podrá seguir patrimonializando desde la exclusividad la unidad de España, el antinacionalismo, la lucha contra ETA, las víctimas del terrorismo y la Constitución misma desde el inmovilismo y desde la exclusión sectaria. La sociedad española ha avanzado, las Autonomías se han consolidado, hay nuevos problemas (Europa, el Senado, la cooperación entre Comunidades), hay nuevas demandas de autogobierno en Cataluña, Andalucía, Valencia, Galicia, Euskadi, y un nuevo tiempo de diálogo, de adecuación, de perfeccionamiento y avance del modelo autonómico, nos exige una nueva fase de construcción política en España. Negarse a contemplar nuestra próxima etapa política de esta manera es retrógrado y torpe. Recuerda mucho a la política+ ultraconservadora de George W. Bush frente al mundo. En nuestro caso es ese discurso monotemático y melodramático de Mayor Oreja, empeñado en situar a España atacada por nuestro «eje del mal», ETA, PNV y Esquerra, en un totum revolutum que atenta contra nuestra unidad y los valores patrios.
No niego los riesgos. No minusvaloro los problemas, pero demando y exijo una política más inteligente contra ellos. Han cambiado los tiempos y el contenido y el contexto de la situación. ETA está en su final, y el PNV debe saber que su actual proyecto de unidad nacionalista y el soberanismo del Plan Ibarretxe no prosperarán. No hace falta apelar a Don Pelayo ni a los Reyes Católicos para oponerse a este intento. Basta decir, con la firmeza y seriedad correspondientes, que en Euskadi nunca habrá consenso para ese proyecto, y que las Cortes nunca aprobarán ese plan.
Hay que huir también del electoralismo fácil que hace del discurso antinacionalista un argumento electoral en favor de la derecha, porque esa estrategia no ayuda a la integración sino que favorece las pulsiones separatistas y rompe equilibrios con la izquierda sobre la idea común de España, como los está rompiendo la política de Aznar y Mayor.
En definitiva, más que decir sólo «no» a estos intentos, hay que responder con alternativas propias, y en mi opinión hay que redituar el debate desde la iniciativa autonómica y constitucional, como siempre lo hicimos los socialistas. Haciendo España con todos. Construyendo e integrando la diversidad identitaria y la pluralidad política de España. Haciendo de la Constitución un ámbito de consenso y de convivencia y no de exclusión de los otros. En este sentido, considero que la agenda autonómica de los próximos años debe girar sobre los siguientes puntos:
• El modelo de financiación de las CCAA y su paulatina aproximación en resultados al modelo foral (que mantiene una ventaja financiera per cápita sobre el resto de las CCAA del régimen común que algunos estudios cifran en casi un 40%).
• Una presencia de las CCAA en la Unión Europea más acorde con el reparto competencial de nuestro país (como le ocurrió en su día al ministro de Agricultura Arias Cañete, necesitado de la presencia de los Consejeros de pesca del Cantábrico para negociar y acordar las cuotas de pesca).
• Una reforma del Senado que permita a la Cámara alta convertirse en una Cámara territorial, imprescindible para un modelo que, de hecho, es un modelo federal.
• Las reformas de algunos Estatutos de Autonomía, surgidos de un amplio consenso político, para mejorar el nivel de autogobierno o reformular algunos aspectos internos o competenciales.
• Fortalecer los mecanismos de cooperación y de equilibrio entre las CCAA, asegurar la igualdad constitucional de todos los españoles y garantizar los principios constitucionales a todos los territorios y para todos los ciudadanos.
Termino. Todavía no hemos encontrado el camino que nos sacará de nuestro laberinto. Nadie tiene soluciones absolutas ni conoce el camino directo hacia una sociedad conciliada y tranquila. No hay soluciones perfectas porque nuestra sociedad es compleja y no hay un solo camino hacia una única salida. Debemos partir de esta evidencia para no equivocarnos más.
El único camino es el que deja abiertas diferentes salidas, sobre bases del juego consensuadas. Es decir, sin prejuzgar adónde llegaremos (porque unos y otros queremos llegar a sitios distintos) debemos acordar cómo recorreremos el camino. Esa es la única vía.
Número de páginas: 9
imprimir


¿Desea opinar sobre este artículo en el foro? Pinche aquí.

Todos los artículos que aparecen en esta web cuentan con la autorización de las empresas editoras de las revistas en que han sido publicados, asumiendo dichas empresas, frente a ARCE, todas las responsabilidades derivadas de cualquier tipo de reclamación
Página generada el Miércoles, 23 de Julio de 2008 23:48:25