Estos comentarios quieren ser indicativos de la importancia que deberíamos conceder a los debates acerca de la noción ampliada de trabajo, sin que ello nos haga olvidar, por otra parte, los análisis concretos sobre las condiciones específicas en que se desarrolla bajo la forma asalariada. Ahora bien, y en relación con esto último, conviene tener presente alguna otra consideración adicional. La vida laboral resulta cada vez menos relevante en la biografía de las personas, al menos esa es la experiencia entre los varones de las sociedades desarrolladas. Varias son las razones que ayudarían a explicarlo, entre las que se pueden resaltar básicamente dos. En primer lugar, el tiempo empleado en una relación laboral es hoy mucho menor que en épocas anteriores. En 1850 el tiempo de trabajo mercantil ocupaba el 70% del total del periodo de vigilia en la vida de una persona; en la actualidad, no supera el 14%. A ello han contribuido las luchas históricas del movimiento obrero al lograr una reducción significativa de la jornada laboral y, ya en el transcurso de las cuatro últimas décadas, el hecho de que la entrada en el mercado de trabajo se haya retrasado considerablemente debido al incremento de los años de escolarización, y la salida, a su vez, se realice con mayor frecuencia (como consecuencia de la inestabilidad laboral) y más tempranamente debido a la anticipación de la jubilación). La segunda razón tiene que ver con la manera en que se ha visto afectada la idea de la "carrera laboral" como componente esencial de la biografía personal. Hasta hace bien poco, la mayor parte de los individuos podían tener la expectativa de pasar buena parte de su vida laboral dedicados a un único trabajo con posibilidades de promoción y ascenso profesional. Son pocos los que en la actualidad pueden albergar semejante esperanza dados los niveles de inseguridad y precariedad laboral.
Estos cambios están propiciando que las identidades de las personas se fragüen cada vez menos en el mundo colectivo del trabajo y más en el ámbito del consumo privado y en otras esferas de lo social. Son circunstancias que han contribuido, también, a erosionar las tradiciones político-culturales con las que históricamente los trabajadores han resistido y se han enfrentado al poder que sobre ellos despliega el capital. Y esto precisamente en un momento en que los contrastes entre los hijos de la clase media y la clase obrera son más difíciles de establecer como consecuencia de que la pauta de la posguerra, que conducía al aburguesamiento de ciertos segmentos, ha sido revertida, y los trabajadores están siendo, en cierta medida, reproletarizados.
Introducción
En consecuencia, son muchos los temas que se congregan en torno a la reflexión sobre los trabajos. A lo largo del Especial de este número de Papeles, así como en la sección Diálogo, las colaboraciones de los autores le ofrecerán muchas otras claves de los enfoques y temas más relevantes que están presentes en este debate en el momento actual.