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Revista Cidob d'Afers Internacionals 77 Revista Cidob d'Afers Internacionals

La inmigración y el nuevo pluralismo religioso. Una comparación Unión Europea/ Estados Unidos

por José Casanova
Revista Cidob d'Afers Internacionals nº 77, Mayo / Junio 2007

Número de páginas: 11
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En su calidad de sistemas de gobierno democráticos y liberales, todas las sociedades europeas respetan y protegen la constitucionalidad del ejercicio privado de la religión, incluido el islam, como uno de los derechos humanos fundamentales. Es la práctica libre pública y colectiva del islam como una religión inmigrante lo que la mayoría de sociedades europeas encuentran difícil de tolerar, precisamente sobre la base de que el islam es percibido como una religión esencialmente "no-europea". Las razones aducidas para considerar al islam "no-europeo" varían significativamente en diversas partes de Europa y entre diferentes grupos sociales y políticos. Para la derecha contraria a la inmigración, xenófoba y nacionalista representada por el discurso de Le Pen en Francia y el de Jörg Haider en Austria, el mensaje es muy sencillo y directo. El islam es poco grato e inasimilable simplemente porque es una religión inmigrante "extranjera". Esta actitud nativista, y habitualmente racista, puede diferenciarse claramente de la posición "católica" conservadora, paradigmáticamente expresada por el Cardenal Biffi de Bolonia, cuando declara que Italia tiene que dar la bienvenida a los inmigrantes de cualquier raza y región del mundo, pero que debe de seleccionar preferentemente a los inmigrantes católicos para preservar la identidad católica del país. Los partidos democráticos cristianos se han convertido, de hecho, en los defensores culturales de una definición estrecha, nativista y territorial de la cristiandad europea, en un momento en que la identificación milenaria de la cristiandad con la civilización europea ha llegado a su final debido a un proceso dual de secularización avanzada en la Europa poscristiana, y a la creciente globalización de una cristiandad no-europea des-territorializada y des-centrada.
Los europeos liberales seculares tienden a mirar con recelo estas expresiones tan flagrantes de fanatismo racista y de intolerancia religiosa procedentes de los nacionalistas y de los conservadores religiosos. Pero cuando se trata del islam, los europeos seculares también tienden a dejar al descubierto los límites y los prejuicios de la moderna tolerancia secularista. No es probable oír entre políticos liberales y entre intelectuales seculares afirmaciones explícitamente xenófobas o antireligiosas. La formulación políticamente correcta tiende a ser algo de este estilo: "Damos la bienvenida a todos y cada uno de los inmigrantes independientemente de su raza o religión, siempre que estén dispuestos a respetar y aceptar las normas de nuestra Europa secular, liberal y moderna". La articulación explícita de estas normas puede variar según el país. Las controversias sobre el velo musulmán en tantas sociedades europeas, y el abrumador respaldo, entre la ciudadanía francesa, y también, aparentemente, entre una mayoría de musulmanes franceses, a la legislación restrictiva que prohíbe el uso del velo musulmán y de otros símbolos ostensiblemente religiosos en las escuelas públicas, por ser "una amenaza a la cohesión nacional", puede ser un ejemplo extremo de secularismo intolerante [ 12 ] . Pero, de hecho, es posible ver tendencias similares de una legislación restrictiva dirigida a los inmigrantes musulmanes en los liberales Países Bajos, precisamente en nombre de la protección de sus tradiciones tolerantes liberales frente a la amenaza de las costumbres patriarcales, fundamentalistas e intolerantes reproducidas y transmitidas por la generación más joven de inmigrantes musulmanes.
De manera bastante reveladora, el primer ministro francés Jean-Pierre Raffarin, en su alocución ante la asamblea legislativa, defendió la prohibición de los símbolos ostensiblemente religiosos en las escuelas públicas, e hizo referencia, metiéndolas en el mismo saco, a Francia como "la vieja tierra de la Cristiandad" y al principio inviolable de la laïcité ; exhortó asimismo al islam a adaptarse al principio del secularismo como habían hecho anteriormente todas las demás religiones de Francia. "Para los más recientemente llegados, estoy hablando aquí del islam, el secularismo es una oportunidad, la oportunidad de ser una religión de Francia" [ 13 ] . "El velo islámico y otros signos religiosos están justificadamente prohibidos en las escuelas públicas", añadió, debido a que "están adquiriendo un significado político", mientras que, de acuerdo con el principio secularista de la privatización de la religión, "la religión no puede ser un proyecto político". El tiempo dirá si la legislación restrictiva tendrá el efecto buscado de detener la difusión del "islam radical" o si tendrá el efecto contrario de radicalizar aún más a una comunidad inmigrante que ya está alienada e inadaptada.
Los motivos positivos que esgrimen los liberales a favor de dichas restricciones poco liberales del libre ejercicio de la religión se formulan normalmente en los términos de una deseable y forzosa emancipación de las chicas jóvenes, si es necesario en contra de la voluntad expresada por ellas mismas, frente a la discriminación de género y al control patriarcal. Este fue el discurso sobre el cual el asesinado político holandés Pim Fortuyn levantó su electoralmente exitosa plataforma anti-inmigrante en los liberales Países Bajos, una campaña que actualmente está dando sus frutos en una nueva legislación restrictiva y en nuevas acciones violentas. Al mismo tiempo que esperan que las personas religiosas de mentalidad conservadora toleren conductas que pueden considerar moralmente detestables como la homosexualidad, los europeos seculares afirman abiertamente que las sociedades europeas no tienen por qué tolerar comportamientos religiosos o costumbres culturales que son moralmente detestables en cuanto que son contrarias a las normas de la Europa secular, liberal y moderna. Lo que justifica en principio la tiranía intolerante de la mayoría liberal secular no es simplemente el principio democrático del gobierno de la mayoría, sino más bien la suposición teológica secularista construida sobre las teorías de la modernización según las cuales un conjunto de normas es reaccionario, fundamentalista y antimoderno, mientras que otro conjunto es progresista, liberal y moderno.
El nativismo xenófobo anti-inmigrante, los prejuicios secularistas antireligiosos,
las críticas liberales feministas del fundamentalismo patriarcal musulmán, y el temor a las redes terroristas islámicas se funden indiscriminadamente en toda Europa en un discurso antimusulmán uniforme, que prácticamente excluye la clase de acuerdo mutuo entre grupos inmigrantes y sociedades receptoras que es necesario para la exitosa incorporación de la inmigración [ 14 ] . Los paralelismos con el nativismo republicano-protestante y anticatólico en la América de mediados del siglo XIX son realmente sorprendentes. El discurso totalizador actual sobre el islam como una cultura y una religión esencialmente antimoderna, fundamentalista, intolerante y antidemocrática constituye un eco del discurso sobre el catolicismo del siglo XIX [ 15 ] .
Número de páginas: 11
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NOTAS
  • [ 12 ]

    Bowen, John. "Muslims and Citizens, France's Headscarf Controversy". Boston Review (febrero/marzo 2004); Asad, Talal. "Trying to Understand French Secularism". En: De Vries, Hent (ed.) Political Theologies. Nueva York: Fordham University Press, 2006; Weibel, N. Par delà le Voile: Femmes d'Islam en Europe. Brussels: Complexe, 2000; Gaspard F. y Khosrokhavar, F. Le Foulard et la République. Paris: La Découverte, 1995.

  • [ 13 ]

    Elaine Sciolino, "Debate Begins in France on Religion in the Schools", The New York Times , 4 de febrero de 2004.

  • [ 14 ]

    Para una notoria expresión de islamofobia, véase Fallaci, Oriana. La rabia y el orgullo. Madrid: La esfera de los Libros, 2002. Cf. Cesari, Jocelyne. L'Islam à l'Épreuve de l'Occident. Paris: La Découverte, 2004; Trust, Runnymede. Islamophobia: A Challenge for Us All. London: Runnymede Trust, 1997; Said, B. A Fundamental Fear: Eurocentrism and the Emergence of Islamism. London: Zed Books, 1997; Geisser, V. La Nouvelle Islamophobie. Paris: La Découverte, 2003.

  • [ 15 ]

    Casanova, José. "Civil Society and Religion: Retrospective Reflections on Catholicism and Prospective Reflections on Islam". Social Research . Vol. 68. No. 4 (invierno 2001).


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