RESUMEN
En el contexto del proceso de negociación de la adhesión de Turquía a la UE, la autora de adentra en la situación actual y la condición puente del país; se centra en la cuestión del islam y la modernidad a partir del ejemplo de Kayseri, ciudad y región de la Anatolia Central, dinámica y productiva, sin que por ello haya perdido sus valores culturales y religiosos. Entre estos últimos destaca un obstáculo que aleja el país de acercarse económicamente a la UE, se trata del papel de la mujer en la economía, aunque subraya que todo indica que este cambio necesario puede producirse en breve.
Palabras clave : UE, Turquía, negociaciones, religión, islam, democracia, nacionalismo, política económica, mujeres
Los observadores políticos de Oriente Medio buscan desesperadamente un modelo de gobierno democrático para el mundo islámico. Turquía, país vecino de Siria, Irak e Irán, es frecuentemente señalado como un modelo de islamismo moderado. Tras un Gobierno represivo instaurado por el golpe militar de 1980, Turquía en los últimos años ha experimentado un importante proceso de reformas promovido por la decisión histórica de la UE, en la cumbre de Helsinki de diciembre de 1999, de otorgarle el estatus de Estado candidato. Como único país candidato situado entre los Balcanes y Oriente Medio, Turquía tiene una importante función como puente y frecuentemente es considerada como el faro de la democracia y la estabilidad en una región profundamente turbulenta.
Todas las miradas, tanto en Europa como entre las élites del Oriente Medio, están ahora puestas en el Gobierno conservador de Turquía, liderado por el primer ministro Recep Tayyip Erdogan y su mano derecha, el ministro de Asuntos Exteriores Abdullah Gül. La abrumadora victoria que llevó al Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) al poder a finales de 2002 ha sido interpretada por muchos turcos seculares de manera sospechosa. Varios líderes del AKP, incluyendo a Erdogan y Gül, han hecho sus carreras políticas en el Partido del Bienestar (RP), un partido islamista que promovió una agenda religiosa (más) conservadora.
Sin embargo, el recientemente fundado AKP representa una ruptura con el pasado. Tras la sucesión de frágiles gobiernos de coalición a lo largo de la década de los noventa y la severa crisis económica de 2001, el AKP surgió como un partido paraguas , que unió a alcaldes activistas, islamistas, nacionalistas, así como a la emergente clase media de Anatolia, ligado a valores religiosos, abierto al cambio y a favor de una agenda económica liberal. El primer ministro Erdogan definió el programa de su partido -entendido como un "conservadurismo democrático"- de la siguiente manera:
"Una parte significativa de la sociedad turca desea adoptar un concepto de modernidad que no rechace la tradición, una creencia en el universalismo que acepte el localismo, una comprensión del racionalismo que no deje de lado el significado espiritual de la vida, y una elección a favor del cambio que no sea fundamentalista. El concepto de democracia conservadora es, de hecho, una respuesta a este deseo de los turcos".
El AKP sitúa el tema de la integración europea en el centro de su programa. Aprovechando el sentimiento proeuropeo en Turquía, el Gobierno ha iniciado amplios cambios, como la abolición de la pena de muerte, la introducción de la lengua kurda en la televisión estatal y la retirada de los militares del Consejo Nacional de Seguridad. A partir de la adopción de un nuevo Código Civil y Penal, así como de importantes enmiendas constitucionales, finalmente se dio luz verde a Turquía para comenzar las negociaciones de adhesión a la UE en diciembre de 2004. Diez meses después, el 3 de octubre de 2005, estas negociaciones comenzaron oficialmente, tras una larga noche de regateos diplomáticos liderados por el canciller austríaco que, atento a las elecciones en Austria, encabezó el campo antiturco dentro de la UE.
ISLAM Y MODERNIDAD
Una figura clave en la noche del 3 de octubre fue el ministro de Asuntos Exteriores turco, Abdullah Gül. Durante mucho tiempo Gül ha sido uno de los defensores más vehementes del acceso de Turquía a la UE; ya en 1999 declaró: "debemos ser conscientes de que sin la integración a Europa, los estándares democráticos de derechos humanos no podrán ser alcanzados en este país". Economista de formación, Abdullah Gül ingresó en la política en 1991 como diputado por Kayseri, una provincia de Anatolia Central con una población de un millón de personas. Después de la victoria por mayoría absoluta del AKP en la elecciones de 2002, Gül asumió el cargo de primer ministro, y lo cedió rápidamente a su viejo aliado político y amigo Recep Tayyip Erdogan, después de que a éste le fuera levantada la prohibición judicial de participar en política y de que dos tercios de los diputados del AKP en el Congreso nacional confirmaran su elección como primer ministro. En cuanto uno de los políticos más prominentes de Kayseri, Gül ha trasladado las experiencias y expectativas de provincias como la suya a la escena política de Ankara.
La agenda del AKP de reformas democráticas, de conservadurismo social y de liberalismo económico sigue la tradición iniciada por Turgut Özal, otro político de Anatolia Central. Özal, que estudió en la escuela secundaria de Kayseri y ejerció de primer ministro y presidente de Turquía durante bastantes años, impulsó políticas de liberalización que abrieron la economía turca al mundo en la década de los ochenta. No sorprende entonces que la filosofía política del "conservadurismo democrático" sea muy popular en Anatolia Central. En las elecciones municipales de 2004, el candidato del AKP a alcalde metropolitano en Kayseri ganó con una abrumadora mayoría del 70%.
Kayseri, la ciudad de origen de Gül, es por consiguiente un lugar interesante para comenzar a explorar los procesos de cambio social y económico que se están produciendo actualmente en Turquía. Es una ciudad reconocida por sus ingeniosos empresarios y puede contribuir a aclarar la cuestión de la posible coexistencia entre islam y modernidad. Si esto es posible en Turquía, ¿por qué no debería también serlo en otros países de Oriente Medio?
Para los europeos escépticos, Anatolia Central con su economía rural y su cultura patriarcal e islámica es el corazón de la "otra" Turquía, considerada retrasada, empobrecida y "no-europea" en sus valores. El contraste se establece entre el Estambul cosmopolita y la amplia Anatolia interior, y se argumenta, tal como hizo recientemente Wolfgang Schäuble, un importante líder y experto en política exterior de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Alemania
[ 1 ] , lo siguiente: "Una parte de Turquía es Europa, igual que Rusia. Pero una parte mucho más amplia de Turquía y de Rusia se encuentra definitivamente fuera de Europa. Por este motivo Rusia nunca podría integrarse realmente en la UE". Sin embargo, una mirada más detallada sobre el Kayseri de hoy nos revela una provincia que se ha consolidado como el principal núcleo de industrias del mueble, con empresas globales, como Orta Anadolu, que produce el 1% de la tela vaquera a nivel mundial, y como una zona industrial que ha duplicado su capacidad en dos años. En una sola generación ha surgido el capitalismo industrial a partir de una sociedad predominantemente rural y mercantil. Debido al desplazamiento de la población de las zonas rurales a la ciudad, a fin de aprovechar las ofertas de trabajo en una zona en rápida expansión, ha aumentado la población urbana hasta alcanzar los 600.000 habitantes. Actualmente dos tercios de la población de la provincia es urbana.