Eso quiere decir que pueden trazarse caminos, a pesar de todas las formas de bloqueo o de incomprensión, que hay vías abiertas por explorar que son de una fecundidad ilimitada, "la esperanza intercultural" es una de ellas porque, lo queramos o no, una interculturalidad efectiva se desarrolla en lo vivido de la gente, reconstruye los imaginarios de las personas y de las comunidades; despejar las interferencias de ello y su fondo común constituye un requisito intelectual innegable.
Mohammed Noureddine Affaya es Profesor de Filosofía en la Université Mohammed V de Rabat