RESUMEN
La comunicación intercultural está estrechamente relacionada con la construcción y el funcionamiento de la identidad cultural; por ello, una forma de analizar los procesos de la comunicación intercultural es que se adopte la idea de espacios de comunicación intercultural, donde las culturas se encuentran, se mezclan y afectan a las identidades localizadoras/globalizadoras de varias maneras. Estos espacios de comunicación intercultural, construidos y practicados -y que, por tanto, se remiten a entidades interculturales de pensamiento, discurso o incluso ideologías que se crean y se comunican-, pueden ser concretos, en el sentido de lugares geográficamente definidos, aunque también pueden ser de naturaleza no-geográfica. La idea fundamental que puede encontrarse en el intervalo y la liminalidad englobados en el concepto de espacios de comunicación intercultural es la de hibridación El presente estudio se centra en la naturaleza de estos espacios y en los procesos de aprendizaje e hibridación que se producen dentro de los mismos.
Palabras clave: Hibridación, local, global, espacios, identidad cultural, interculturalidad
El campo de la comunicación intercultural
La comunicación intercultural se está convirtiendo en un tema de investigación cada vez más importante. Las estelas de la globalización política y económica contienen un número cada vez mayor de formas de comunicación y de cultura. Actualmente, las culturas interactúan entre sí mucho más que antes, principalmente como consecuencia del abaratamiento de los billetes de avión, de los más de 30 canales de televisión presentes hoy en día en la mayor parte de hogares occidentales, así como del boom experimentado por el turismo en todos los lugares del mundo. Así, la población está cada vez más expuesta a la comunicación intercultural. Como resultado de ello, la gente reconoce las diferencias, necesita asumirlas para tratar con ellas, y tiene que aceptar la existencia de la heterogeneidad.
Pero las comunicaciones también se están incrustando de un modo más fundamental en las culturas locales. En la medida en que los procesos de la globalización van a continuar desarrollándose, esta cualidad local del nexo global/local persistirá. Los procesos culturales locales pueden incluso intensificarse como reacción a las tendencias globalizadoras. Las culturas seguirán siempre encontrándose en el ámbito local, ya sea en un programa de intervención internacional, en los debates entre la derecha y la izquierda acerca de los impuestos, en la conversación entre un médico y un paciente inmigrante, o en el conflicto entre una madre y su hija. La emisión de una telenovela no será seguida por ninguna audiencia importante a menos que su contenido pertenezca a la misma cultura local. Ni siquiera las culturas nacionales son lo suficientemente locales, como puede verse en países bilingües como Canadá o Bélgica. Hay restaurantes chinos en todo el mundo, pero la comida que sirven ha sido adaptada a los gustos y costumbres locales. No hay dos McDonalds en el mundo que sean idénticos; detrás de los símbolos y formatos globales, se pone de manifiesto los elementos locales. Así, llegamos a reconocer que incluso los ejemplos globales de los productos culturales denominados globales están muy localizados y adaptados para encajar en los marcos culturales locales.
El estudio de este nexo global/local, en relación con la cultura y la comunicación, es complejo, y cada estudio en concreto difiere en función del enfoque que se adopte. Para entender mejor estos fenómenos, ciertamente complejos, debemos explicitar nuestro enfoque. Desde la perspectiva de la comunicación intercultural, podemos distinguir dos enfoques distintos: la aproximación psicológico-social orientada a las capacidades, así como la aproximación postmoderna, interpretativa y etnográficamente orientada.
Una aproximación a la comunicación intercultural de carácter psicológico-social orientada a las capacidades
La comunicación intercultural, y especialmente las consecuencias globales/locales de la comunicación entre diversas culturas, es un campo de estudio fundamental. La cultura está siempre presente en todo evento comunicativo, tanto de un modo implícito como explícito. El campo académico de la comunicación intercultural ha recorrido un largo camino, desde la distinción que estableció Edward Hall (1976) entre las culturas de contexto alto y las culturas de contexto bajo. Tanto en los contextos altos como bajos, este autor trató de mostrar que la cantidad de información de fondo, implícita o explícita durante los eventos comunicativos, difiere según las culturas de las que se trate. Geert Hofstede en 1980 publicó otro estudio, basado en datos obtenidos de los empleados de la empresa IBM en todo el mundo, que marcó un hito. Sobre la base de aquella investigación, Hofstede formuló cuatro dimensiones evaluativas y las etiquetó de la siguiente manera: individualismo, masculinidad, distancia al poder y evitación de la incertidumbre. El libro fue publicado de nuevo en 2001, con nuevas ideas, puntos de vista y actualizaciones. Estos dos estudios son ejemplos de un enfoque psicológico-social a la comunicación intercultural. El enfoque pretende, principalmente a través de métodos cuantitativos, encontrar unas características colectivas y unas generalizaciones universalmente válidas que permitan llevar a cabo una investigación comparativa. La cultura es considerada como una variable que puede ser medida y comparada. Los estudios conductuales concretos buscan las similaridades y las diferencias existentes dentro de las culturas y entre ellas. Otros dos académicos fundamentales cuyas investigaciones se insertan en esta tradición son William Gudykunst (1989, 1992 y 2002) y Richard Brislin (1994, 1996 y 1999).