www.revistasculturales.com

El portal de la Asociación de Revistas Culturales de España


Última actualización: (CET)

La cultura pasa por aquí
Trama & Texturas 2 Trama & Texturas

Los bibliotecarios sin Gutenberg

por Marcos Ros
Trama & Texturas nº 2, I 2007

Número de páginas: 5
imprimir

Previamente a definir lo que es la biblioteca 2.0, debemos realizar un inciso para explicar lo que es realmente la Web 2.0 , puesto que un concepto deriva del otro. La web 2.0 no engloba una nueva tecnología, ni nuevas conexiones a Internet, ni es una Red alternativa; se trata de una nueva forma de interactuar las personas en la Red. La idea original de la web (en este contexto, llamada Web 1.0) consistía en páginas estáticas, escritas en el lenguaje de marcado HTML, que no eran actualizadas frecuentemente. De esta manera, el éxito de las empresas puntocom dependía en gran medida de la generación de sitios web más dinámicos donde los CMS  (Sistemas de gestión de contenidos) servían páginas creadas automáticamente desde una base de datos. Frente a esto, los propulsores de la aproximación a la Web 2.0 creen que el uso de la web se está orientado a la creación e interacción de redes sociales, que pueden servir contenido de forma dinámica creando, o no, webs interactivas y visuales. Es decir, los sitios Web 2.0 actuarían más como puntos de encuentro, o webs dependientes de usuarios, que como webs tradicionales.
De esta nueva consideración de Internet como un lugar donde compartir información y experiencias en tiempo real, nace lo que se ha denominado la Biblioteca 2.0 . El primer intento de definición lo realiza Michael Casey en su blog LibraryCrunch en septiembre de 2005, como podemos comprobar, en esta primera aproximación los objetivos no están claramente establecidos y por lo que queda un tanto vacía en su contenido.
La biblioteca 2.0 es un modelo de funcionamiento que permite que las bibliotecas respondan rápidamente a las necesidades del mercado. Esto no significa que abandonemos a nuestros usuarios actuales o nuestra misión. Es una filosofía del cambio rápido, de las estructuras de organización flexibles, de las herramientas nuevas de la web 2.0 , y de la participación del usuario que pondrá a la biblioteca en una posición mucho más fuerte, que resuelve con eficacia las necesidades de una población de usuarios más grande.
En este primer intento de definición del concepto de biblioteca 2.0 se nos señala que el centro de información debe situar por encima de todo a los usuarios, sin embargo esta afirmación es un tanto capciosa puesto que la moderna biblioteconomía nace de la consideración que la principal razón de ser de los centros de información son los propios usuarios y siempre hay que tener presentes sus necesidades informativas respecto a cualquier otra consideración para su supervivencia. Finalmente, Sarah Houghton aportaría una aclaración sobre los verdaderos objetivos de lo que constituiría esta nueva redefinición de biblioteca.
La biblioteca 2.0 sería simplemente en hacer el espacio de tu biblioteca (ya sea el físico o el virtual) más interactivo, más colaborativo y guiado por las necesidades de la comunidad. El objetivo básico es devolver la gente a las bibliotecas dándoles a éstos lo que quieren y lo que necesitan para su vida diaria. Lo que se intenta es que si el objetivo es simplemente llevar gente a la biblioteca, se está fallando en algo. Hay que extender sus fronteras físicas. Si los usuarios no van a la biblioteca, que la biblioteca vaya a ellos.
Por lo que sencillamente el término biblioteca 2.0 representaría un modelo que plantea una transición en el esquema de las bibliotecas, especialmente en el modo en que las unidades de información hacen entrega de sus servicios, pasando de modelo de museo de contenidos permitiendo que sea el usuario el que los genere. Lo que se persigue es que se produzca un inc reme nto en el flujo de información desde el usuario hacia la biblioteca. Así , se intentaría incluir al usuario en el diseño e implementación de los servicios bibliotecarios, animando a la interacción, feedback (retroalimentación) y a la participación activa. El objetivo principal de esto sería que los servicios bibliotecarios se estarían actualizando constantemente y re-evaluándose para servir mejor a las necesidades de su comunidad. Los que proponen este concepto esperan que, en última instancia, el modelo de servicio biblioteca 2.0 reemplace al tradicional, unidireccional que ha caracterizado a la biblioteconomía durante los últimos siglos.
Claro que esta transición en las bibliotecas debe de encontrar su hueco dentro de sus responsables, reconvirtiendo sus perfiles en algo más tecnológicos de lo que se encuentran acostumbrados. De esta forma, se han propuesto algunas líneas de actuación para el nuevo bibliotecario 2.0 que se resumen en un decálogo:
1. Reconocerá que el universo de la cultura de la información está cambiando muy rápidamente y que las bibliotecas tienen que responder positivamente a esos cambios para reforzar los servicios que los usuarios necesitan y quieren.
2. Se educará sobre la cultura informacional de mis usuarios y buscará formas de incorporar lo que aprenda a los servicios de la biblioteca.
3. No será paternalista con relación a mi biblioteca, sino que observará claramente su situación y hará una evaluación honesta de lo que pueda ser mejorado.
4. Será un participante activo para mejorar mi biblioteca.
5. Reconocerá que las bibliotecas evolucionan muy lentamente y trabajará con los profesionales de la información para fomentar la sensibilidad a que esto cambie.
6. Será valiente para enfrentarse a la propuesta de nuevos servicios y nuevos modos de mejorarlos.
7. Mostrará ilusión por los cambios positivos.
8. Dejará de lado las prácticas de antaño si hay un modo mejor de hacerlas.
9. Tendrá una actitud práctica y experimental con respecto a los cambios, estando dispuesto a cometer errores.
10.No esperará hasta que algo sea perfecto para lanzarlo al público, sino que lo mejorará continuamente basándose en el feedback del usuario.
Obviamente, la pregunta es: ¿Cómo se permite a los usuarios ser más activos dentro de una biblioteca? ¿Cómo se recoge la información ? ¿Cómo se implementan los servicios 2.0? Algunas propuestas son francamente interesantes. Por ejemplo, se adaptarían los OPAC (Punto de acceso al catálogo bibliográfico digital de la biblioteca), o se crearían otras herramientas, para que los propios usuarios agregasen contenido a los fondos bibliográficos de las bibliotecas como por ejemplo wikis, aportando puntos de vista e impresiones sobre sus lecturas y conocimientos. Así, de la misma manera que los consumidores de Amazon comentan y consultan los libros que han adquirido o desean comprar, los lectores de una biblioteca podrían comentar y analizar los fondos bibliográficos o de otro tipo de la biblioteca sirviendo sus comentarios de guía y ayuda al resto de los usuarios.
Número de páginas: 5
imprimir


Todos los artículos que aparecen en esta web cuentan con la autorización de las empresas editoras de las revistas en que han sido publicados, asumiendo dichas empresas, frente a ARCE, todas las responsabilidades derivadas de cualquier tipo de reclamación
Página generada el Lunes, 1 de Diciembre de 2008 08:18:21