www.revistasculturales.com

El portal de la Asociación de Revistas Culturales de España


Última actualización: (CET)

La cultura pasa por aquí
Trama & Texturas 2 Trama & Texturas

Robo de libros: el crimen no compensa

por Fernando García Pañeda
Trama & Texturas nº 2, I 2007

Número de páginas: 2
imprimir

No existe una palabra con suficiente contenido para expresar cómo le puso -y se puso- la inveterada Cleopatra cuando su pretendiente le ofreció, muy serio y determinado, un volumen de La fortaleza digital , de Dan Brown. Ese momento fue el alfa y omega de uno de esos grandes amores que se presentan sólo una vez en la vida.
Pero la firmeza ante la adversidad tiene su premio. Al día siguiente intentó revender esa su causa de desdicha en un mercadillo para, al menos, sacar un cubata en claro de tantos afanes. Y se llevó una nueva sorpresa: se lo quitaron de las manos. Además, supo por boca de su cliente que eso era algo normal; existía un mercado paralelo de libros para románticas y excéntricos al margen de las librerías (las cuales, paradójicamente, eran las forzadas suministradoras de la materia prima). Fue entonces cuando despertó en su interior el emprendedor que llevaba tres decenios en coma inducido.
Pateó todas las librerías de la ciudad. Las clasificó. Catalogó a sus dueños y empleados. Para el trabajo de acción buscó y encontró acólitos jóvenes de ambos sexos dispuestos a correr algún riesgo a cambio de algún billete por reme sa. También se hizo con los servicios de dos instruidos lectores que se encargarían de tomar nota de pedidos y asesorar a los anteriores. Y con sobornos generosos se agenció, de entrada, un par de buenos puestos en sendos mercadillos dominicales; y, más tarde, cuando amplió mercado con un local fijo entre las protestas del gremio tradicional, el amparo de los sicarios de la disciplina urbanística. A partir de ahí todo marchó cuesta abajo.
Sus planes de acción iniciales se centraron en dos vías: una, la experimentada por él mismo, es decir, el toma-el-libro-y-corre, que utilizaban en librerías pequeñas; y otra, más sofisticada, en la que los saqueadores acudían a establecimientos grandes y supermercados con forros especiales de papel de aluminio bajo abrigos y chaquetas, en los que insertaban tapas duras, rústicas, bolsillo, desplegables infantiles y lo que fuere menester, para no ser detectados por los sensores a la salida. La sofisticación llegó al punto de utilizar un desactivador de sensores, pero como fallaba en un porcentaje nada desdeñable se abandonó.
Los golpes más espectaculares, sin embargo, vinieron, ley de vida, de parte de las féminas que Pepe incluyó en nómina. Cuando el dependiente o patrón eran del tipo verriondo, una de ellas se le acercaba, armada con escote impetuoso y minifalda voraz, para admirar los vastos conocimientos literarios y bibliográficos de la víctima, mientras uno o dos cofrades atiborraban bolsas con las obras completas de Freud o varias docenas de Códigos Da Vinci. A veces, la devastación era completa cuando una cuadrilla de chicas bien y suficientemente vestidas mariposeaba por el establecimiento curioseando, preguntando e incluso alborotando, mientras otras, más recatadas y de aspecto más intelectualizado daban cuenta de todo Bukowski y parte de McEwan. Quizá por eso se comprende que los establecimientos regidos o atendidos total o mayoritariamente por mujeres eran los menos afectados por el holding del Pastas .
Ni siquiera las bibliotecas, públicas o privadas, escaparon a su vis atractiva : intachables bibliotecarios pusieron en sus manos centenares de clásicos y bestsellers codiciados por lectores de toda índole, recibiendo a cambio la correspondiente gratificación.
Por tanto, no crea que el día de mañana los nietos se arremolinarán en torno a las rodillas de sus abuelas rogándolas: «abuelita, abuelita, cuéntanos otra vez cómo el gran Pepe Smith acercó al Pueblo el imperio de las letras y conquistó el reino de los libros usados pero nuevos».
La realidad siempre es más dura, pero no necesariamente más inexcusable.
Número de páginas: 2
imprimir


Todos los artículos que aparecen en esta web cuentan con la autorización de las empresas editoras de las revistas en que han sido publicados, asumiendo dichas empresas, frente a ARCE, todas las responsabilidades derivadas de cualquier tipo de reclamación
Página generada el Martes, 6 de Enero de 2009 05:34:52