www.revistasculturales.com

El portal de la Asociación de Revistas Culturales de España


Última actualización: (CET)

La cultura pasa por aquí
Exit Express, Revista de Información y debate sobre arte actual 26 Exit Express, Revista de Información y debate sobre arte actual

La herida

por Rosa Olivares
Exit Express, Revista de Información y debate sobre arte actual nº 26, Marzo 2007

Número de páginas: 1
1
imprimir


Paul McCarthy. Sailors's Meat, 1975
Vivimos tiempos confusos y el arte se hace eco de esa confusión de una manera clara aunque a veces inconsciente. No se pretende hacer un balance a partir de la recientemente finalizada ARCO, pues se trata de una feria y en ella la oferta tiene más que ver con la economía y con la moda que con el arte en sentido estricto, aunque inevitablemente siempre se cuele una obra espléndida, una obra mayor que no siempre a todos consigue llamar la atención. Claro que el arte no pretende llamar la atención de un espectador casual, sino algo mucho más profundo, algo mucho más complicado y a la vez imprescindible. Sin embargo, la cantidad de obras que se exponen en un solo espacio, espalda con espalda, compartiendo luces y stands , no puede por menos que darnos qué pensar, y si además nos detenemos un poco, no demasiado, a revisar cómo la prensa (la generalista pero también la un poco, sólo un poco, más especializada que podemos ver en los suplementos culturales) escribe sobre la feria, la sensación de que estamos hablando de cosas diferentes, de que estamos viendo cosas diferentes, es absoluta. Donde hay ornamento, oportunismo, grandes precios y largos currículos, algunos creen colegir que están ante un artista, y no ante un oportunista o un decorador. Donde hay brillo y efectismo, alguien puede dudar entre si estamos ante un artista o un publicista. Aunque la mayoría de las veces ninguno podemos dudar: lo que vemos es artesanía en unos casos y copias divertidas en otros.
La superficialidad de la gran parte de los trabajos expuestos, y me da igual la edad de sus autores de la misma manera que me da igual la edad de sus galeristas, coleccionistas o críticos amigos, es sintomática de una manufactura hecha al servicio del mercado en el peor de los casos, pero también -y no en el mejor de los casos- al servicio de unas tendencias, de una moda que al parecer viene marcada por personajes colaterales al arte. Si, ya sé que las fronteras se difuminaron hace tiempo (tal vez no todas, seguramente) y que las diferencias entre un activista político de tercera generación y un artista son difíciles de definir, que lo que separa a una institución y a una oficina de gestión de imagen es muy poco, pero la diferencia entre una obra de arte y otra cosa que no es una obra de arte es gigantesca. Tal vez podamos confundir a una feminista con una drag queen en una noche incierta o en una exposición imposible, pero ante la obra de un artista no encontramos ninguna duda. No hay que ser zahorí, ni llevar ningún tipo de detector.
Me decía un artista (sí, un artista español, quedan algunos) a la salida de una tarde de ARCO, que el artista trabaja por necesidad vital, no para ocupar un lugar en el escenario, que crea desde un espacio vacío, terrible, desde un lugar de vértigo, que se crea desde la herida, que solamente esa necesidad de expresar, de decir, de decirse, está en el origen de la obra de arte. Que todo lo demás es espectáculo, aunque el más grande espectáculo siga siendo esa creación ingente que surge desde dentro del individuo y acaba convirtiéndose en música, en luz, en texto, en imágenes, en cine, en arte.
Número de páginas: 1
1
imprimir


Todos los artículos que aparecen en esta web cuentan con la autorización de las empresas editoras de las revistas en que han sido publicados, asumiendo dichas empresas, frente a ARCE, todas las responsabilidades derivadas de cualquier tipo de reclamación
Página generada el Domingo, 14 de Diciembre de 2008 23:06:16